García de la Concha
García de la Concha
“Tocar algo de la ortografía es como tocar el alma”
Ana Mendoza
(EFE)
El director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, sabe que la ortografía “es sagrada como norma” y por eso, en la nueva edición que acaban de aprobar las 22 Academias de la Lengua, no se han introducido cambios sustanciales, porque “no se puede poner en juego la unidad que tiene el español”.
“Tocar algo de la ortografía es como tocar el alma”, asegura García de la Concha en una entrevista concedida para hacer balance de sus doce años como director de la RAE., y al terminar el 9 su largo mandato.
García de la Concha (Villaviciosa, Asturias, norte de España, 1934), que en estos años se ha dedicado en cuerpo y alma a promover y consolidar la política lingüística panhispánica, no pudo viajar a Guadalajara (México), donde el pasado 28 de noviembre las Academias aprobaron la nueva ortografía, pero ha seguido muy de cerca las negociaciones para ultimar el texto de esta obra que, al haber sido sancionada por unanimidad, refuerza “sin duda la unidad del idioma”.
“Es la primera ortografía hecha por todos y para todos; es rigurosamente panhispánica”, afirma García de la Concha, tras recordar que la anterior edición, de 1999, fue sancionada por todas las Academias, pero su contenido había sido redactado por la Española. Fue Alfredo Matus, director de la Academia Chilena de la Lengua, el que dijo entonces que aquella edición “no era panhispánica”, porque, para serlo, “había que partir de cero y hacerla entre todos”.
“Así se hizo a partir de 2002”, subraya el director de la RAE, porque la ortografía tiene “un grado de unidad importante”. Esa unidad es lo que trataron de explicarle los académicos a Gabriel García Márquez, cuando en 1997, en el Congreso de la Lengua de Zacatecas (México), quiso “jubilar” la ortografía, “terror del ser humano desde la cuna” y pidió “enterrar las haches rupestres”, dijo el Premio Nobel y recuerda el director. “Le dijimos a ‘Gabo’ que no se daba cuenta de que tocar algo de la ortografía es como tocar el alma”, añade García de la Concha.
“La gran conquista y la gran riqueza de esta nueva edición es que, por primera vez, se explica el sistema” y se afrontan “centenares de dudas que planteaba la anterior”. La ortografía, subraya, “nunca avanza por revoluciones sino por evolución”. Pero cualquier pequeño cambio cuesta sudor y lágrimas.