SE CONFORMÓ UNA ASOCIACIÓN CIVIL

Quieren terminar la Nueva Catedral

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La entidad es presidida por el párroco Ricardo Colombo. Foto: GUILLERMO DI SALVATORE.

Se llama Asociación Civil Pro Nueva Catedral. Se continuará el proyecto realizado por el arquitecto Arnaldi en 1896, pero con una lectura contemporánea.

 

DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL

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Quedó conformada la Asociación Civil Pro Nueva Catedral, con la presidencia del padre Ricardo Colombo, e integrada por vecinos empresarios y ciudadanos vinculados con la historia y la cultura de la ciudad. El fin de esta conformación es la terminación del proyecto a medio construir, iniciado en 1896 y suspendido en 1931, del arquitecto Juan Bautista Arnaldi.

El padre Colombo volvió a explicar que “hace unos años, un grupo de vecinos que aman la historia y la cultura se acercaron a monseñor Arancedo, con la idea de terminar la Catedral de Santa Fe, que es una deuda como santafesinos, más allá de lo religioso, como una obra cultural”.

En diálogo con El Litoral el párroco situó ese pedido en el 2003 y mencionó la tragedia de la inundación como marco, además de enumerar las obras a la que la iglesia estaba abocada: los cimientos de la Basílica de Guadalupe y la construcción del Seminario.

“Mons. Arancedo vio que no era el momento, igual la idea siguió madurando”, señaló. En esta oportunidad el arzobispo citó a la gente que alguna vez manifestó su inquietud y les preguntó si estaban dispuestos a afrontar el proyecto; además hubo cambio de párroco.

Cuando Colombo habla del “proyecto” está hablando de terminar la Catedral Nueva en base a los planos hechos por Arnaldi en 1896, pero con una lectura contemporánea.

“Llevar en estado puro el proyecto es imposible, económicamente y arquitectónicamente y desde el punto de vista de los artistas que ya no están. Entonces la idea es conservar ese concepto de arquitectura, esas líneas generales que tenía el arquitecto, con una lectura contemporánea”, agregó.

También manifestó que para llevar esto a cabo concretaron diálogos con los decanos de las facultades de arquitectura de la Universidad Católica y la Universidad Nacional del Litoral, como también con el Colegio de Arquitectos de la ciudad. “El fin es pensar el proyecto y cuando esté definido seguirá la cuestión económica, porque no podemos salir a pedir dinero sin un presupuesto”.

La basílica

Integran también la asociación civil: Roberto Norman, María Magdalena Brites, Publio Benuzzi, Francisco Fruttero, Gustavo Vittori, Laura Taboada, Gustavo Galoppo y Héctor Paillet. “El único referente de la iglesia soy yo”, señala Colombo.

“Para la iglesia es una deuda histórica que tiene hace 70 años, ha hecho tantos edificios y este ha quedado en el olvido. Puede leerse como una obra elitista, pero la iglesia está en los barrios, sigue levantando salones de Cáritas, y este proyecto no anula lo que hace la iglesia en los barrios; además en este caso pasan todos los 19 más de 6.000 personas por devoción a San Expedito y el espacio que tenemos resulta pequeño. Es decir no sólo pensamos en esa catedral que nunca se terminó, sino también a futuro como la Basílica de San Expedito”.