LLEGAN CARTAS

El día

José María Chartier.

DNI. 6.191.112. Ciudad.

Llega el día, el año no importa, sólo el día. Cada amanecer es un nuevo día.

¡Qué nos espera! Nadie lo sabe. Sólo Dios tiene un programa; nosotros, una ilusión.

Una ilusión que quizás se vea reflejada en un espejismo o una alegría que no pudimos concretar. Una esperanza. Una cita, sea de amor o laboral; las dos valen. Un deseo que se nos quedó atragantado sin fundamento.

Una promesa inconclusa. Una espera sin respuesta. Un trabajo sin poder terminar.

Todo este andar es vivir sobre un círculo, grande o pequeño, según nuestra forma de caminar. Vivamos de ilusiones; pero sin llegar a ser iluso.

Cada día es un nuevo nacimiento. Cada día que pasa me voy despidiendo de mí mismo, porque la noche con su oscuridad deja mis ilusiones sin concretar para otro nuevo amanecer.

Nos despedimos con un “hasta mañana”; otra ilusión que se nos pierde; porque con el amanecer de un nuevo día, apunta a nuevas oportunidades.

El día es ilusión; la noche es soledad.

“Feliz día para todos”.

Libertad de opinión

Palacios Lucio Alfredo

D.N.I. Nº 27.793.382

Señores directores: Leyendo la carta del lectores correspondiente a la edición del día 16 de marzo del corriente, bajo el título “Relato Histórico Sesgado”, vinieron a mi mente un par de reflexiones.

Genera vergüenza ajena que una persona revindique la comisión de delitos, cualquiera fuese su clase, más aún tratándose de aquellos calificados como de lesa humanidad. Sorprende la necedad y finitud intelectual de muchos de nuestros conciudadanos que niegan la realidad histórica de un Estado terrorista, manejado por un puñado de generales con aires mesiánicos e influyentes miembros de la sociedad civil, que utilizaron las armas que el mismo pueblo (como Nación) les había provisto, para asesinarlo y desaparecerlo.

Párrafo aparte merece la publicación de una carta que justifica crímenes y tiene un alto contenido xenófobo. Nada más alejado de pretender censurar la opinión ajena, lo que creo es que la libertad de expresión en nada se relaciona con el enaltecimiento mal intencionado de conductas delictivas. ¿Publicaría este diario una carta que niegue el holocausto? Sinceramente, no lo creo.Basta con pensar que en Alemania, que nadie va a negar que es un Estado democrático, un poco porque realmente lo es, y otro por ese deslumbramiento cipayo del viejo continente (que no dudo es patrimonio de quien escribió la vergonzante misiva), es delito negar la existencia del holocausto y a nadie se le ocurriría entender dicha prohibición como una limitación al derecho a expresar libremente su opinión.