Edición del Martes 19 de abril de 2011

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Un cuadro mirado desde adentro - Edición Impresa - Escenarios & Sociedad Escenarios & Sociedad

“Los constituyentes del 53”

Un cuadro mirado desde adentro

Un cuadro mirado desde adentro

Boceto definitivo sobre cartón. Los bocetos de Alice pertenecen al Museo Rosa Galisteo de Rodríguez.

Esta tarde, a las 19, en el recinto del Senado, General López 3055, se presentará la reedición de “Los Constituyentes del 53”, de Antonio Alice, en un encuentro que presidirá la vicegobernadora Griselda Tessio, acompañada por el subsecretario de Gestión Cultural de la provincia, Carlos Bernatek y por el periodista Jorge Reynoso Aldao.

 
Un cuadro mirado desde adentro

“Los Constituyentes del 53 en la sesión nocturna del 20 de abril”, de Antonio Alice.

Por Cecilia Romana

Hace años que Santa Fe se debía a sí misma la reedición de este libro, como hace años que la provincia se merece recobrar un cuadro que fue pintado enteramente con la cabeza y el corazón del artista puestos en ella, en la épica y jugosa gesta que fue la Convención Constituyente de 1853.

Antonio Alice, nacido en Buenos Aires en 1886, concibió la monumental obra que desde 1942 viste el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso Nacional, con un interés perturbador, obsesionado por representar fielmente el instante justo en que Juan Francisco Seguí fundamentó, en la sesión del 20 de abril, su réplica al presidente de la Asamblea, Facundo Zuviría, consiguiendo la conformidad de los convencionales y por consiguiente, la sanción del proyecto elaborado por la Comisión Redactora de la Constitución Nacional.

Su desvelo fue tal que ensayó en la concepción del cuadro los más alocados y contumaces métodos para lograr su cometido: persiguió y abordó transeúntes que creía con algún parecido a los próceres que debía representar para imitar los rasgos de Zuviría, por ejemplo, acometió en un tranvía al ingeniero Antonio Restagno, que luego accedió a posar para él-, se contactó con parientes que pudieran servirle de modelo, vivió en nuestra ciudad e investigó su clima, la luminosidad horaria, las costumbres duraderas de su gente, acopió bibliografía y, finalmente, experimentó con ayuda de maquetas, muñecos en miniatura y tenues destellos de vela, la realización artificial de una sesión dentro de una caja, a la cual espiaba como un voyeur a través de una hendija.

Titánica tarea

La gobernación de Santa Fe le había encomendado la titánica tarea en 1922. Alice no era sólo un pintor: era un creador, un compositor juicioso de los colores y las formas. Su genio y su entusiasmo lo llevaron a sumergirse en un mundo del pasado. A medida que el tiempo transcurría y se abrían más sus conocimientos, aumentaban las preguntas, las cuestiones, las ansias de conocer, el sueño de concebir un reflejo fiel al modelo. Como reza el dicho, todos tenemos muchas preguntas acerca de las estrellas, los astrónomos tienen más... Cuanto más se empapaba el artista en aquella mítica sesión de 1853, mayores detalles le eran indispensables para continuar con su obra.

Pasaron doce años. Alice terminó su magnífico cuadro, pero las autoridades de la provincia ya no eran las mismas y las nuevas no estaban dispuestas a comprárselo. El pintor pululó por despachos santafesinos y al no obtener respuesta, ofreció su obra al gobierno nacional, que gustosamente pagó el precio requerido y se apuró a colgarlo en el edificio del Congreso.

Hasta acá la anécdota. Lo que sigue es la decisión de la Cámara de Senadores, en la voz cantante de su presidente, la vicegobernadora Griselda Tessio, de reeditar esa joya descriptiva que fue y sigue siendo Los Constituyentes del 53 en la sesión nocturna del 20 de abril, libro escrito en 1935 por Antonio Alice, donde relata con frescura y sinceridad el derrotero del cuadro y, sobre todo, de su génesis creativa. Esta vez, la publicación cuenta con una edición de lujo, imitando el formato de la original, incluso, en su tapa dura. Todo sea para que la memoria no se ablande, para que la pasión por el recuerdo de la proeza constitucional que se vivió en nuestra ciudad en el siglo XIX, se fortalezca y sea algo más que un puñado de calles en el barrio de Guadalupe.

Para mirar

El Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez, posee los originales de los bocetos y maquetas que creó Antonio Alice como estudio de su obra “Los constituyentes de 1853”. Allí pueden verse los rostros de diputados como Seguí, Gorostiaga y tantos otros, y los pequeños muñecos que los representaban dentro de la famosa cajita que espiaba el pintor.

La reedición del libro de Alice

 

De la redacción de El Litoral

La nueva edición de “Los Constituyentes del 53” se gestó en el marco de la celebración del Bicentenario de la Nación, a modo de homenaje a una obra cuya única edición data de 1935 y de la que sólo han sobrevivido unos pocos ejemplares al paso del tiempo. Coincidió con la inauguración del gran mural de Guillermo Roux en el recinto de la Cámara de Diputados de la Legislatura provincial, que ocupa el espacio que hace décadas debió alojar a “Los Constituyentes de 1853”, de Antonio Alice.

El libro puede considerarse como un diario en el que Alice brinda las claves para comprender el espesor histórico del cuadro que representa la sesión nocturna del 20 de abril de 1853, en la que el diputado por Santa Fe, Francisco Seguí, aboga por la inmediata sanción de la primera Constitución Nacional. Asimismo, a través de sus páginas se puede vislumbrar la trayectoria artística del autor, las perspectivas y enfoques que hicieron de su trabajo una actividad militante por el arte, por la historia argentina y por sus momentos y acontecimientos más relevantes, tal como lo explica la Dra. Tessio en el prólogo de la presente edición.

Hijo de inmigrantes, Antonio Alice nació en Buenos Aires el 23 de febrero de 1886 y murió en la misma ciudad el 24 de agosto de 1943. Estudió en el taller del pintor Decoroso Bonifanti y en 1904 al obtener el Premio Roma, se trasladó a Italia donde Ingresó en la Real Academia de Turín, obteniendo en 1905 la Medalla de Oro concedida por esa academia.

De regreso al país, fue partícipe del Salón del Centenario, con la gran tela “La muerte de Güemes”, premiada con Medalla de Oro (1910). Posteriormente, surgieron sus obras arquetípicas: San Martín en Boulogne Sur Mer, Argentina tierra de promisión y Los constituyentes de 1853. En 1911 obtuvo el Primer Premio en el Salón Nacional y en 1915 la Gran Medalla de Honor en la Exposición de San Francisco (California). Sus obras figuran en numerosos museos y en colecciones privadas del país y del exterior.

La presentación del libro tendrá lugar hoy, a las 19, en el recinto del Senado (General López 3055), y estará a cargo de la vicegobernadora Griselda Tessio, acompañada por el subsecretario de Gestión Cultural de la provincia, Carlos Bernatek y el periodista Jorge Reynoso Aldao.

 

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Boceto de Agustín Delgado.

Foto: Archivo El Litoral

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Boceto de Fray L.M. Pérez.

Foto: Archivo El Litoral

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Boceto de Luciano Torrent.

Foto: Archivo El Litoral

 

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Boceto de José Gorostiaga.

Foto: Archivo El Litoral

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“La Constitución guía al pueblo”, de Guillermo Roux, que vino a ocupar el espacio destinado originalmente al cuadro de Alice.

Foto: Archivo El Litoral



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Martes 19 de abril de 2011
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