Hospital de Niños

Procesadas por hurtar una cartera

El juez Correccional Nº 4, Ricardo Favaretto, procesó a tres empleadas del Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia, por el delito de “hurto simple” en perjuicio de la directora del efector público, la doctora Marta Raquel Cociglio. El hecho data del 22 de septiembre del año pasado, cuando la máxima autoridad del hospital denunció la desaparición de la cartera, que había dejado en un sillón de su despacho.

El caso comenzó a investigarse en la Oficina de Causas NN, donde la Brigada que está a cargo de la fiscal María del Carmen Bertone, pudo dar con los presuntos responsables. Las pruebas recolectadas -filmaciones del circuito cerrado de seguridad y los cruces de llamadas telefónicas- permitieron identificar a los sospechosos.

El 21 de febrero último el juez Favaretto firmó el decreto a través del cual procesó por “hurto simple” a Marta Nidia Cecconi, Mirta Susana Romero y María Beatriz Contreras, todas empleadas del Hospital de Niños. Las tres fueron convocadas por el juez de la causa, pero se negaron a declarar, por lo cual con las evidencias reunidas hasta ese entonces resolvió sus procesamientos.

El caso recaló la Fiscalía Nº 4, a cargo del Dr. Juan Pablo López Rosas, que analizaba esta semana si solicitaba medidas complementarias, como el pedido de ampliación de declaración indagatoria para las imputadas, entre otras; o acaso requería la elevación de la causa a juicio.

Interna gremial

Lo llamativo del hecho fue que las pertenencias de Cociglio aparecieron a las pocas horas en un techo del sanatorio San Jerónimo, lo que llamó poderosamente la atención de los investigadores. Más aún, porque en el interior de la cartera encontraron la historia clínica de un paciente muy grave y que la médica asegura que nunca tomó la ficha.

Sucede que más que un típico robo, todo estaría orientado a una interna gremial, se habla de un complot, de un mensaje subliminal a las autoridades del hospital, que responden al Ministerio de Salud de la provincia. Sin embargo, las fuentes consultadas no pudieron atribuir a las imputadas pertenencia a gremio alguno.

En cuanto a la prueba en sí, se llega a ellas a través de las filmaciones, las tres estaban en el área de portería, detrás del mostrador cuando ocurrieron los hechos. También hubo un hombre involucrado en el caso, cuya incumbencia podría ser revisada a pedido de la fiscalía.

Además, cabe preguntar por la responsabilidad que le cabe a los encargados del servicio de vigilancia a través de cámaras; puesto que se llegó a la conclusión de que el día de la desaparición de la cartera, casualmente se borró parte del registro de las cámaras de seguridad.