Caso García Belsunce
Caso García Belsunce
Los descargos

Guillermo Bártoli entró a los Tribunales, del brazo de su esposa Irene Hurtig.
Foto: DyN
Télam
El siguiente es el detalle de la información aportada por cada uno de los seis imputados durante el interrogatorio personal del tribunal en el segundo juicio por el caso García Belsunce y los lineamientos de cada una de sus defensas:
- Guillermo Bártoli (49, cuñado de la víctima): Su abogado, Alejandro Novak, pidió la suspensión del juicio cuando la fiscalía lo acusó como partícipe necesario del homicidio calificado y dijo que no ejecutó ninguna acción para encubrir el crimen.
- Horacio García Belsunce (h) (62, hermano de María Marta): . Su abogado, Adrián Murcho, fue breve y sólo anticipó que pedirá su absolución por inocencia.
- Juan Carlos Hurtig (46, hermanastro): en su círculo íntimo familiar le dicen “John”. Nació en Iowa, Estados Unidos. Su abogado, Marcelo Riguera, fue el más claro y vehemente.
“Se lo acusa a mi cliente de hacer desaparecer el mismo elemento que él recuperó entre los excrementos de un pozo ciego”, dijo el abogado en referencia a la famosa “bala-pituto”.
“Además, ninguno de nosotros estaría acá sentado y este juicio no hubiera existido si John Hurtig no hubiera planteado sus dudas sobre la muerte de María Marta”, agregó.
- Sergio Rafael Binello (58, vecino del Carmel): Casado, vive en el country Carmel de Pilar”. Su abogado, Carlos Caride Fitte, planteó la suspensión del juicio porque aún no está resuelto un pedido de “probation”.
Beatriz Michelini (53, masajista de María Marta): Se quebró y lloró cuando le preguntaron su domicilio y el nombre de sus padres. Se agachó y escondió detrás de las sillas cuando ingresaron los fotógrafos. Uno de sus abogados, Roberto Ribas anticipó que es inocente y que “no hubo una acción dolosa” ni encubrimiento cuando limpió con agua, lavandina y lampazo la sangre de la víctima.
- Juan Ramón Gauvry Gordon (42, médico de ambulancia de Paramedic): soltero y nacido en Posadas. Aún hoy trabaja en la empresa Paramedic. Vestía campera de cuero marrón. Su abogado, Gabriel Becker, dijo que su cliente “no actuó dolosamente, ni tuvo conocimiento ni sospechó que las heridas que presentaba María Marta fueran consecuencia de un homicidio”.
“Le dijo a la masajista que limpiara la sangre, pero con la intención de evitarle un dolor a la familia. No tuvo voluntad de encubrir ningún delito”.