Tiburones contra delfines
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Los operativos antievasión del viernes 29 de abril, en el que no se sabe porqué aparecieron en la foto algunas exportadoras, hace pensar de que la campaña de propaganda anti-campo se esta redirigiendo a demonizar estas firmas, como un preludio a una medida más drástica.
No ayuda mucho al gobierno el hecho de que las cooperativas le hayan comentado por lo bajo a Domínguez que están muy lejos de poder hacerse cargo del 30% de los negocios de exportación, en vez del 5% actual. Por falta de infraestructura y de clientes firmes en el exterior, básicamente.
Vamos a ver de que se tratan las imputaciones de aquel viernes, que no son nuevas.
Los exportadores solo compran en blanco y a inscriptos en el Registro de Operadores de Granos, que es un Registro que opera la AFIP, es muy difícil de entrar y muy fácil salir. El problema es que hay organizaciones que de una manera que yo no alcanzo a entender, fabrican sociedades con indigentes, y no solo logran el CUIT, sino que logran que la AFIP los meta en el dichoso Registro.
¿Cómo hacen? Por más contadores diligentes que tengan, a mi no se me ocurre una explicación del tema que no incluya corrupción dentro de la AFIP. Con estas ‘carpetas‘ compran en negro con 10% de descuento ( y sin IVA) y venden a los exportadores o acopiadores sin descuento y cobran el 8% de IVA. Negocio redondo.
Los vendedores son los productores que no se han podido inscribir, o fueron excluidos del registro por razones generalmente caprichosas y crípticas.
Lo que me parece muy complicado es que puedan implicar a los compradores, que pueden aducir (y con razón) buena fe, ya que el vendedor trucho tiene el ‘sello IRAM‘ de la AFIP.
Como productores, sabemos que las exportadoras no son santas, que si el mercado pinta pueden ponerse de acuerdo para podarnos 5 dólares, o más si pueden. Basta ver lo que pasa en Necochea con el girasol cuando hay mucho, o como aprovecharon las aperturas y cierres de los cupos en trigo y maíz para hacer diferencia. Pero por otro lado vemos como el mercado de soja es bastante transparente y competitivo, y se matan entre ellas para conseguir mercadería.
No son santas, pero a la par de los tiburones que nos gobiernan, son el delfin Flipper.




