El bloque del PJ votó bajo las banderas de Néstor y Cristina

Senado: por unanimidad es ley el ingreso de los contratados

El gobernador Hermes Binner había enviado el mensaje a las Cámaras en abril. La semana pasada lo aprobó Diputados, y ayer -como era fácil imaginar- hizo lo mismo la Cámara alta.

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Columnas de UPCN, con banderas azules, blancas y rojas; y de ATE, identificadas con el verde de la CTA, colorearon la Legislatura.

Foto: Luis Cetraro

 

Luis Rodrigo

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Con un clima festivo en la explanada de la Legislatura, la Cámara de Senadores aprobó ayer -sobre tablas y por unanimidad- el proyecto de ley del Poder Ejecutivo que permite la creación de 3.772 cargos para el Estado provincial.

Pese a tantas prevenciones, rumores, spots gremiales, volantes y movilizaciones los senadores se tardaron poco y nada -incluso menos de lo recomendable- para aprobar la media sanción venida de Diputados.

El despacho de la Cámara baja apenas pasó por el Senado, y bastó una reunión del bloque del PJ, muy breve, para presentar la unanimidad en sociedad.

José Baucero, uno de los presidentes del bloque -titular de la Comisión de Trabajo- habló por todos los miembros de la oposición: subrayó que las mejoras de las condiciones de vida de los empleados públicos se inscriben en el contexto nacional. Y elogió “el proceso económico de recuperación originado en el gobierno de Néstor Kirchner y continuado por la actual presidenta Cristina Fernández que permite a los trabajadores salir del estado de precariedad”.

Advirtió que “algunos se hacen los distraídos, otros los olvidados, pero es necesario recordar que muchas de la situaciones que hoy regularizaremos fueron originadas por la difícil situación que vivía el Estado Nacional tras el estallido de la crisis de fines de 2001, durante el gobierno aliancista”, afirmó.

Recordar el ‘45

“A los asustadizos que cuchichean en los pasillos afirmando que la gente movilizada es parte de una apretada sindical, quiero decirles que la presencia maravillosa y ejemplar de los trabajadores movilizados y que hoy circunda el Palacio Legislativo, no es para nosotros los senadores justicialistas aparato de persuasión, ni de presión, porque son los trabajadores la razón y la sabia que nutre al movimiento justicialista desde 1945, cuando liderados por el Gral. Perón se inició en la Argentina, la lucha por la permanente dignificación de los trabajadores”.

Argumentó que “el derecho laboral argentino es la más pura muestra del accionar peronista”.

Las barras

Luego, el presidente del Justicialismo santafesino, Ricardo Spinozzi (PJ- General López), tras adherir a las expresiones de su par Baucero, lamentó la ausencia de trabajadores en las barras.

Recordó que la decisión de cerrar el Palacio fue tomada por la presidencia de la Cámara -tiene las potestades para hacerlo- y comparó: cada vez que se toca un tema que importa especialmente a un sector hay público que presencia la sesión.

El dirigente del sur santafesino dejó entrever alguna intencionalidad política, y hasta electoralista, en la decisión. Y aseguró que nunca estuvo en duda la aprobación del mensaje del Ejecutivo, que Diputados ya había aprobado.

Del oficialismo

Los radicales Rodrigo Borla (FPCyS- San Justo) y Felipe Michlig (FPCyS-San Cristóbal) se ocuparon de recordar que fue el gobernador Hermes Binner quien envió el proyecto de ley a las Cámaras.

El primero subrayó que la norma fue parte del ejercicio de la celebración de paritarias, una instancia que -destacó- se ha hecho habitual en la provincia. Y el segundo defendió la decisión de la vicegobernadora de no permitir el acceso a las barras. Fue prudente al explicar las razones de seguridad que llevaron a tomar esa decisión; evitó mencionar las corridas, los golpes y forcejeos entre columnas de UPCN y ATE que hubo en la manifestación de la semana pasada.


/// análisis

Como amigos

L.R.

Comparten estrategias y unen esfuerzos para alcanzar objetivos comunes. Históricamente han pulseado por los mismos afiliados y por la representación gremial de los trabajadores públicos, y lo han hecho con discursos muy diferentes.

Jorge Hofmann y Alberto Maguid ayer demostraron -dentro y fuera de ATE y UPCN- que pueden convivir, e incluso tratarse como “amigos” ante sus seguidores.

Las organizaciones gremiales a las que representan adhieren a centrales sindicales distintas. Uno es naturalmente cegetista, el otro necesariamente de la CTA. Ambos respaldan las políticas del gobierno nacional, tanto como los dirigentes gremiales nacionales con los que se identifican. Ellos están más o menos cerca y más o menos lejos de Moyano y de Yasky.

A los dos -lo hayan buscado o no- les toca compartir espacios en la negociación salarial, en las paritarias y en el peronismo. O mejor, en el kirchnerismo: uno acompaña en la fórmula ganadora a Agustín Rossi como vicegobernador; el otro respalda al candidato a intendente que se impuso en la interna peronista de la ciudad de Santa Fe, donde los votos de los agentes públicos se cuentan por miles. Decir que no los une el amor sino el espanto a perder sería jugar tontamente con palabras. Los hombres políticos no razonan así.

En el acto de la víspera intercambiaron gestos de unidad, elogios y celebraciones.

El tiempo dirá si son solo las circunstancias -o tantos años de tomar decisiones en sendas conducciones gremiales- lo que los hace parecerse.