Increíble: todavía puede salvarse del descenso directo
Quilmes cree en los milagros
Redacción de El Litoral
Télam
San Lorenzo, en el debut de Omar Asad como su DT, perdió 2-0 ante Quilmes, que todavía tiene ilusiones de zafar del descenso directo, en un partido jugado ayer en el Nuevo Gasómetro por la 18a. y penúltima fecha del torneo Clausura.
El volante Francisco Cerro, a los 12 minutos de la etapa inicial, y el delantero uruguayo Martín Cauteruccio, a los 42 min del segundo, anotaron los goles del equipo de Ricardo Caruso Lombardi. Con esta victoria, Quilmes tiene posibilidades de zafar del descenso directo y jugar la promoción: para ello debe ganar el partido que le queda (ante Olimpo de Bahía Blanca), esperar que Gimnasia no pase de un empate contra Boca en la 19na. fecha y que Huracán no sume más de un punto de los seis que le restan jugar (hoy ante Vélez y en el cierre ante Independiente). Si, por el contrario, Huracán le gana mañana a Vélez, Quilmes, lo mismo que Gimnasia, quedará condenado a la B Nacional.
San Lorenzo mostró muy poco en este debut de Asad, sobre quien se depositan ahora las esperanzas azulgranas de salir de la mediocridad en la que está sumergido desde hace algún tiempo. Al “Turco” le toca remontar una situación con la que no pudieron, recientemente, ni Ramón Díaz ni Miguel Ángel Tojo, y a juzgar por lo que ofreció el equipo ayer le será un duro trabajo. Por lo pronto, los hinchas despidieron a sus jugadores con insultos.
A Quilmes le alcanzaron los 20 minutos iniciales para quedarse con la victoria: se acercó a los 5 min con un cabezazo de Torres que Pablo Migliore sacó al córner y sacó ventaja a los 12, con un gol de Francisco Cerro después de un buen contragolpe.
El local recién se arrimó con riesgo promediando el primer tiempo, con una palomita de Menseguez, tras centro de Salgueiro, que Trípodi despejó con esfuerzo hacia un costado. Entre esa jugada de Menseguez y el segundo gol del partido, también de Quilmes y cuando el partido ya se iba, poco y nada.
Los de Caruso Lombardi se acomodaron en la ineficacia del rival, especularon con la ventaja conseguida al inicio del encuentro y remataron la faena a poco del final, con un verdadero golazo del uruguayo Cauteruccio. “Estamos vivos”, resumió el DT al final del partido. Quilmes hizo su trabajo y, en las ilusiones de evitar el descenso directo, quedó a la espera de los resultados ajenos.




