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La “Constitución...” de Roux

El cuadro, el pintor y el desafío de Santa Fe

El cuadro, el pintor y el desafío de Santa Fe

foto:archivo el litoral

Arturo R. Rolla (*)

arolla@hms.harvard.edu

A principios de mayo tuve la oportunidad de visitar la ciudad de Santa Fe después de muchos años y me llevaron a ver un cuadro recién inaugurado en la Legislatura con el título de “La Constitución guía al pueblo”. El motivo y los colores del cuadro, su mensaje claro y fuerte, el sentimiento tan intenso que brotaba de esa tela transformaron súbitamente mi espíritu de turista en fervor patriótico primero y luego en una incesante curiosidad. ¡La Constitución, hecha mujer y vestida de blanco, avanzaba en medio de banderas ondulantes hacia mi, hacia toda la Argentina! Mi emoción fue tan grande que no me di cuenta en ese momento lo poco que recordaba de ella y tal vez por eso traté de encontrar en el cuadro valores y mensajes que lo hacían tan intenso, tan provocador de sentimientos pocos frecuentes de patria y democracia. ¿Eran sus colores fuertes? ¿La dinámica del grupo? Me recordaba a una pintura de 1830 que había visto reproducida muchas veces sobre la Revolución Francesa en algún libro de historia de mi lejano secundario, “La libertad guiando al pueblo” de Eugène Delacroix cuyo original está en el Louvre. Ambos cuadros tienen en el centro una mujer con una bandera pero el cuadro francés es más bélico, con pistolas y fusiles, cadáveres, fuego y humo. La mujer de Delacroix representa la Libertad obtenida por la guerra y enarbola desafiante la bandera tricolor con la mano derecha mientras que empuña un fusil con bayoneta en la izquierda. La mujer de la Constitución que encontré en Santa Fe sostiene o se deja llevar por la bandera argentina mientras que en su mano derecha levanta una bandera también tricolor, pero ésta es la santafesina.

El cuadro de la legislatura da una imagen de paz y de un flujo armónico hacia un futuro en igualdad y comprensión, sin soldados ni batallas, hombres y mujeres de la misma estatura, en una misma línea, con ropas de trabajo del mismo color ocre, y bordeados por frutos de la tierra y el esfuerzo en forma de girasoles. La bandera de Delacroix es única, central y flamea entre pólvora y humo. Las banderas del cuadro de nuestra Constitución ocupan todo el ancho del cuadro, envuelven a todos los personajes y parecerían empujar a los ciudadanos hacia un adelante lleno de bienestar común. Y el mismo título del cuadro, “La Constitución guía al Pueblo” tiene tanto de un presente con una misión, como de un mandato y esperanza para el mañana. Paul Cezanne dijo “Todos estamos en Delacroix”. Mirando a este cuadro nuevo yo puedo afirmar “Todos los argentinos estamos en esta Constitución”.

El cuadro

Hacia fines de 2007 la Legislatura de la Provincia de Santa Fe aprobó un proyecto de comisionar un gran cuadro para su sala de sesiones. El pintor elegido fue Guillermo Roux de Buenos Aires, que a los 79 años, no sólo aceptó el desafío sino que lo sublimó e inmortalizó en una obra que más allá de su arte es un llamado a la reflexión y a la acción.

El cuadro tiene siete por tres y medio metros y es de colores fuertes. El centro es impactante, la Constitución hecha mujer, toda de blanco con un cinturón del rojo más intenso de todo el cuadro, firme y decidida, un poco más alta que el resto de los ciudadanos, en su mano derecha un lazo con los colores de Santa Fe, parece llevar a todo el grupo hacia el frente. Esta Constitución-Mujer o Mujer-Constitución tan femenina es una figura idealizada de muchas argentinas, de muchas caras y muchos cuerpos, de todos los tiempos y todas las edades, de todos los elogios y los muchos silencios que la historia les ha dado, pero está acá erguida y liderando, pie derecho hacia delante, de un blanco flameante que solo se repite en las banderas y que resalta sobre los ocres del pueblo. Por arriba vemos aguas azul grisáceas fluyendo todo el cuadro parece estar en movimiento. Esas aguas representan el Paraná, padre río de nuestro Litoral, y en un borde superior estrecho se ve como una costa con algunas piedras que representan la margen de Entre Ríos o el resto del país. El azul celeste de la bandera se hace azul más oscuro e intenso en una transición intrigante (en la mente del pintor el color azul simboliza felicidad). A lo largo del tercio central aparecen colores rojos de balance y contraste en la bandera santafesina, en los cinturones y pañuelos, en una boina y en una flor en la mano de una mujer. El suelo es un verde fértil con tres girasoles y entre las raíces de esa campiña se ven trazos de azul transmitiendo la felicidad esperanzada del pintor. Todos los trazos son horizontales excepto los de los ciudadanos -que son verticales-, pero todo, pasto, polleras, banderas, y río parecen ondular dando una sensación de movimiento.

Como en toda democracia hay gente a la derecha y a la izquierda de la Constitución. A la derecha el pueblo está representado por seis ciudadanos y un bebé en brazos de su madre. A la izquierda hay ocho hombres y mujeres. En total hay ocho mujeres -contando a la Constitución- y siete hombres, en un balance imperfecto como la vida misma. El conjunto todo da la impresión de un frente de mujeres con la Constitución al centro llevando a la ciudadanía hacia el futuro, como madres de un pueblo. Las ropas de los ciudadanos son de un marrón ocre terroso, de todos los días que, como nuestras rutinas, no resaltan tanto. Los aspectos son comunes, sin distinción de clase ni profesión, como para recordar que frente a Dios y a la ley todos somos iguales. Las miradas son intensas y profundas, hacia un infinito, serias, concentradas en una labor importante, con un dejo yo diría de tristeza. No hay sonrisas, hay más preocupación y silencio, hay una tarea a cumplir: hacer avanzar al país guiados por la Constitución. Todos parecen silenciosos, sólo el tercero desde la izquierda parece hablar. Es un hombre de gorro marrón y pelo blanco que parecería gritar o murmurar “Constitución”. Es un autorretrato del pintor que quiso quedar en su obra para la posteridad, como lo hiciera Delacroix en su cuadro, de galera empuñando un fusil a la derecha de la Libertad francesa. Roux también incluyó en el extremo derecho de la línea ciudadana a Franca Beer, su esposa, y a Mary, su secretaria. Lo que comenzó como una democracia que buscó al arte terminó en arte que estalló en democracia, con un mensaje impactante que va más allá de la forma y los colores para presentarnos “Las bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina” de Juan Bautista Alberdi y los destinos de justicia, unión, paz, defensa común, bienestar general y libertad que llevaron a los constituyentes de 1853 a redactar la primera constitución en la ciudad de Santa Fe.

El desafío a Santa Fe

Santa Fe comisionó un cuadro y Roux pintó con colores personales el espíritu de la Constitución con un mensaje actual y permanente, con esperanza y tal vez con dolor, que salta de la tela y se hace un desafío en su grandeza y expresividad. El desafío para Santa Fe está en hacer conocer al país y al mundo entero este llamado de conciencia en arte y color. Rosario tiene un Monumento a la Bandera. Santa Fe ahora tiene “su monumento” a la Constitución, a la organización histórica y futura de la patria, a las leyes y al orden que nos llevan al progreso: “La Constitución guía al pueblo”.

Hace ya siglos nuestros patriotas latinoamericanos nos dejaron un legado junto con la libertad. San Martín nos dijo “Serás lo que debes ser o si no serás nada” y Simón Bolívar: “Moral y luces son nuestras primeras necesidades. Moral que es honradez, ética y decencia. Luces que son claridad, conocimiento y educación”. Yo quisiera agregar hoy “Orden y respeto para alcanzar la paz y el progreso”. Pueblos y gobiernos precisan “moral y luces” para mejorar sus futuros. Santa Fe tiene ahora una pieza de arte que enseña y estimula el conocimiento y obediencia a nuestra Carta Magna. El mensaje del cuadro es tan argentino como mundial, como el Quijote y el Martín Fierro, que fueron de lo local a lo universal. Todas las constituciones del mundo se ven reflejadas en la universalidad del mensaje que nos presenta Guillermo Roux con este cuadro que, más allá del arte reconocido, nos deja sus ideales, pensamientos y motivos. ¡Pueblo y gobierno de Santa Fe, tienen Uds. el desafío de llevar este mensaje a cada uno de los argentinos y a todos los ciudadanos del mundo, así se hará Patria con el mandato claro de la Constitución Argentina y ahora con el mandato en colores de la Constitución de Roux!

*Arturo R Rolla es correntino, médico endocrinólogo, graduado en la Universidad Católica de Córdoba y actualmente Profesor Asociado de Medicina en Harvard Medical School, en Boston (USA), desde donde envió esta nota.

Colaboraron los Dres. Sergio García, Graciela Rubin y Bogdan M. Popescu.

El mensaje del cuadro es tan argentino como mundial, como el Quijote y el Martín Fierro, que fueron de lo local a lo universal.

El cuadro de la legislatura da una imagen de paz y de un flujo armónico hacia un futuro en igualdad y comprensión...



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