Contra el comercio ilegal

El municipio realizará

operativos de control

en la venta de alimentos

Comenzarán en 15 días en toda la ciudad. Adrián Masino, secretario de Hacienda, adelantó a El Litoral que sobre todo se verificará la comercialización informal de bebidas y alimentos.

Ariel Durán-Sergio Ferrer

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La Municipalidad de Santo Tomé realizará operativos de control para combatir la actividad comercial informal y sin autorización en la ciudad, especialmente la que tiene que ver con el rubro de los alimentos. En una entrevista con El Litoral, el secretario municipal de Hacienda y Administración, Adrián Masino, reconoció que con esta medida el gobierno santotomesino quiere subsanar una deuda que tiene con la comunidad. Los controles comenzarán en 15 días.

“Vamos hacer hincapié en el comercio sin autorización de bienes o servicios, porque si bien desarrollamos distintas actividades relacionadas con ello, notamos que hay una desconexión entre el contralor bromatológico del expendio de comidas y bebidas, y las habilitaciones que hacemos en Hacienda’’, explicó el contador Masino.

“Por un lado está el área de Hacienda, que habilita al comercio, y por el otro está Bromatología, que tiene a su cargo el control de la seguridad alimentaria de la población; lo que hemos hecho fue coordinar las dos dependencias, para empezar un barrido territorial en todo el ámbito de la ciudad’’, explicó.

“Sin lugar a dudas, esto va a llevar meses y años, porque no es algo que empiece y termine, sino que está pensado para que quede instaurado en forma permanente’’, adelantó. Luego aclaró: “Los controles se implementarán con dos equipos de inspectores -10 personas en total-, pertenecientes a Bromatología y Derecho de Registro e Inspección (Drei), que van a salir juntos y van a abordar territorialmente la ciudad’’.

Incorporar al sistema formal

“Nosotros ya sabemos quiénes están habilitados; cuando detectemos un comercio que no tenga la habilitación de Bromatología o la del Drei, o ambas, nos vamos a presentar y le vamos a dejar información sobre los pasos a seguir, dándole un plazo prudencial para que regularicen su situación’’, amplió Masino, sin dejar de aclarar que estos operativos de fiscalización “no están pensados para recaudar fondos, sino para resguardar la seguridad integral de la población’’, ya que en los referidos controles se hará hincapié en que la estructura edilicia esté en condiciones, así como en que “las bebidas y las comidas se procesen adecuadamente’’.

“Si el comercio en falta no regulariza su situación en el plazo otorgado, habrá una segunda visita, donde ya se labrará un acta y se seguirá con el curso administrativo correspondiente, el que de aquí en adelante vamos a intentar que sea lo más rápido, flexible y efectivo posible’’, prosiguió Masino con su descripción.

Posteriormente, en relación con la posibilidad de clausurar los locales como último paso, remarcó: “El espíritu de lo que estamos haciendo no es el de terminar con la clausura del local, sino el de incorporarlo a la actividad formal y darle las mayores facilidades para que regularicen su situación’’.

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Competencia desleal

“La tarea que vamos a realizar implica también un trabajo de inteligencia de parte del Estado municipal, en el sentido que los inspectores deberán actuar con criterio, para saber en qué lugares se está en presencia de un comercio ilegal y en qué otras situaciones, la actividad emergente sólo se reduce a la subsistencia de un grupo muy reducido, como puede ser el caso de una persona con hijos, quienes momentáneamente -por ejemplo- están haciendo empanadas o pastelitos para vender a los vecinos para que los ayuden’’, explicó el contador Adrián Masino a Diario El Litoral.

“Sinceramente, no estamos rastreando esos casos, sino que buscamos a aquellos comercios al por menor o por mayor, que a veces no se inscriben y que lucran con esa actividad, pero no se han incorporado a la formalidad en el rubro, por lo que compiten de manera desleal con quienes sí están registrados’’, detalló Masino, sin dejar de mencionar a los puestos callejeros, los que también serán controlados -especialmente para que cumplan con el lugar que les corresponde-, partiendo de la base que es una actividad permitida y legislada, en base a una ordenanza que debe cumplirse.

Los controles no están pensados para recaudar fondos, sino para resguardar la seguridad integral de la población”.

Adrián Masino Secretario de Hacienda