Escándalo por escuchas ilegales del News of the World en Gran Bretaña
Escándalo por escuchas ilegales del News of the World en Gran Bretaña
Murdoch pide perdón mientras su imperio global se tambalea
El próximo martes, el magnate australiano tendrá que comparecer en un comité de los Comunes para aclarar lo sucedido.

El presidente y consejero delegado de News Corp., Rupert Murdoch, se disculpó por “el daño causado a las personas afectadas” con las escuchas ilegales practicadas en sus periódicos y lamentó “no haber actuado antes” para resolver el asunto.
EFE
Rupert Murdoch pidió hoy perdón por el escándalo de los pinchazos telefónicos de sus medios en un desesperado intento de controlar una espiral que amenaza su imperio y en 24 horas le costó la cabeza a dos de sus lugartenientes.
“Lo sentimos”, indica un mensaje personal que publica hoy Murdoch a toda página en siete periódicos del Reino Unido, a tres días de comparecer en la Cámara de los Comunes para declarar sobre las escuchas ilegales a políticos, famosos y hasta víctimas de crímenes del ya desaparecido News of the World.
El presidente y consejero delegado de News Corporation, que engloba medios como los estadounidenses Fox Televisión y Dow Jones o los británicos The Times o The Sun, admite en su mensaje que actuaron tarde, reconoce que “pedir perdón no es suficiente” y promete “medidas concretas” inminentes en respuesta a la crisis.
Es la segunda muestra de humildad del empresario, de 80 años, después de que ayer pidiese perdón en persona a la familia de Milly Dowler, una niña asesinada cuyo teléfono móvil fue pinchado por el dominical News of the World en busca de una exclusiva.
La divulgación de esa noticia, el día 4, desencadenó la grave crisis del imperio Murdoch, investigado a ambos lados del Atlántico por prácticas periodísticas ilegales y que en una semana tuvo que renunciar al dominical y a su interés por hacerse con el control total del canal de televisión británico BSkyB.
En EE.UU. se le ha abierto una investigación por supuestas escuchas a víctimas del 11-S mientras en el Reino Unido habrá pesquisas policiales, judiciales y de ética periodística por el escándalo.
Este viernes el último capítulo del drama tuvo nombres propios, los de la británica Rebekah Brooks y el estadounidense Les Hinton, dos de sus más estrechos colaboradores a los que Murdoch finalmente sacrificó después de 22 y 52 años de servicios, respectivamente.

El magnate Rupert Murdoch se disculpó hoy a toda página en los siete principales periódicos británicos por la polémica de las escuchas ilegales en sus medios con un mensaje personal titulado “Lo sentimos”. Fotos: AGENCIA EFE
Brooks, que dirigía el News of the World en la época de las escuchas, dirigía News International, rama británica del grupo mientras Hinton, que ocupó ese puesto en el pasado, era ahora presidente de la agencia Dow Jones y editor de The Wall Street Journal.
Su marcha deja solos ante la crisis al magnate y a su hijo James Murdoch, de 38 años y actual presidente en Europa de News Corporation, después de haber dirigido News International entre 2007 y 2009.
Derivaciones políticas
El escándalo de los pinchazos telefónicos del dominical News of the World tiene ramificaciones periodísticas, políticas, judiciales y económicas.
Varios supuestos implicados estaban muy cerca del poder, especialmente Andy Coulson, jefe de prensa del primer ministro, David Cameron, hasta que dimitió en enero por el escándalo. Fue detenido hace una semana y está en libertad condicional.
El diario The Independent publica hoy que Cameron se reunió 26 veces con ejecutivos de News Corporation en los quince meses que lleva en el poder, entre ellos el propio Rupert Murdoch, su hijo James, Rebekah Brooks y Coulson cuando ya había renunciado.
La invitación a Coulson fue algo “normal y humano” por parte del primer ministro, opinó hoy el titular británico de Exteriores, William Hague.
Los medios de Murdoch, especialmente el sensacionalista The Sun, el diario más vendido del Reino Unido, apoyaron al conservador Cameron en su campaña electoral, dando un giro copernicano a su tradicional respaldo a los laboristas.
Desde que se recrudeció el escándalo, los tories se han distanciado de Murdoch y han sido los laboristas los encargados de echar leña al fuego.
Hoy, el ex viceprimer ministro laborista John Prescott, uno de los espiados por el News of the World, restó credibilidad a la disculpa pública de Murdoch y la relacionó con su próxima comparecencia ante el comité de los Comunes.
“Estamos hablando de un hombre desesperado por salvar su empresa y capaz de hundir a todos los demás”, dijo Prescott a la cadena de televisión BBC.
Los dos Murdoch y Rebekah Brooks deberán declarar el martes 19 ante el Comité de Medios de Comunicación de la Cámara de los Comunes para explicar las actividades periodísticas ilegales del News of the World.
La noticia que desencadenó la crisis
El 4 de julio pasado se conoció que el News of the World había pinchado el teléfono móvil de Milly Dowler, una niña asesinada, en busca de una exclusiva.
Ayer el magnate australiano Rupert Murdoch se reunió en un hotel con los familiares de Milly Dowler y le pidió disculpas.
Los padres de Milly habían pedido un encuentro con el responsable del tabloide sensacionalista desde que salió a la luz que periodistas de su diario habían intervenido su teléfono e incluso borrado mensajes para dejar espacio a otros nuevos mientras la chica permanecía desaparecida. De esta forma, la familia se hizo falsas esperanzas de que su hija estaba viva.
La estudiante Milly Dowler fue secuestrada en 2002 a los 13 años y encontrada muerta tiempo después.
En 2006 se desveló por primera vez que el News of the World había recurrido a las escuchas para conseguir exclusivas, pero la trama alcanzó nuevas proporciones al revelarse que el móvil de la niña asesinada fue también intervenido en 2002.
Como una espiral, el escándalo ha ido creciendo al punto de que Murdoch se vio obligado a cerrar el día 10 el News of the World y a retirar este miércoles su oferta por todas las acciones del canal de pago BSkyB, una de sus grandes ambiciones empresariales.