Frente a la plaza del Soldado
Frente a la plaza del Soldado
Continúa la venta informal sobre calle San Jerónimo
Cerca de diez puestos están instalados sobre esta arteria céntrica. Además, crece la venta ambulante en proximidades de la peatonal. La Municipalidad dice que está evaluando “distintas alternativas de solución”.

Un riesgo. Los tablones instalados sobre la vereda obligan a los transeúntes a “bajar” a la calle para circular y complican el acceso a los locales comerciales. Foto: Guillermo Di Salvatore
De la Redacción de El Litoral
Frente a la Plaza del Soldado, una decena de vendedores callejeros ofrece desde películas y juegos para PC hasta medias y gorros para combatir el frío. Con sus tablones y exhibidores, ocupan parte de la vereda y de la calle (en San Jerónimo al 2200), lo que dificulta el paso de los transeúntes.
Muchos de ellos están en este lugar desde hace más de 30 años. Justamente por este anclaje histórico, el secretario de Control Municipal, Cornelio Collins, reconoció que se tiene “cierta tolerancia”; sobre todo porque “está relacionado con el recurso de vida de estos sectores”.
En varias oportunidades la municipalidad intentó trasladarlos al Parque Alberdi -y posteriormente a la Feria Popular Rivadavia-, pero diez puesteros resistieron en ese espacio. “No nos conviene irnos por los productos que tenemos. Nosotros trabajamos con lo que se pueda vender durante la temporada: vamos cambiando según la época del año”, contó Hugo Núñez, quien asegura que trabaja sobre calle San Jerónimo desde hace 30 años.
Según este hombre, de los que están en la feria “solamente cuatro o cinco son vendedores ambulantes”. “Nosotros nos trasladamos a la Alberdi, pero no nos dio resultado”, aseguró. “No podemos competir con los de la feria”, agregó Jorge Velázquez, otro viejo vendedor.
Otros puesteros consultados por El Litoral coincidieron en que cuando la Municipalidad empezó a gestionar el traspaso a la Feria Popular, se anotó gente que decía ser vendedor ambulante pero no lo era.
Respecto a la permanencia de estos puestos, desde el Centro Comercial, Jorge Baremberg manifestó: “El espacio público no puede ser avasallado por este tipo de práctica de comercio ilegal, sobre todo en calle San Jerónimo, donde están frente a la puerta de comercios. Es una competencia ilegal y la gente no puede transitar libremente por la vereda”.
Por su parte, Jorge Ruiz Díaz -otro de los viejos vendedores que lleva 20 años en el centro- reconoció: “Hemos tenido una lucha con todos los intendentes y con todos los comerciantes. Pero no hay odio: nosotros los comprendemos y ellos, en algún momento, también nos entienden y hacen la vista gorda. No hay una decisión política de alguien que diga acá no se vende más”.
En tanto, Hugo Moraes, otro vendedor, expresó: “Es nuestro medio de vida, es lo que sabemos hacer. Hay mucha gente mayor trabajando de esto y a esta altura de la vida, nadie les va a dar trabajo”.
¿Qué piensa hacer la Municipalidad con estos puesteros? Collins indicó que la idea es ordenar ese espacio y que para ello “se vienen realizando reuniones de trabajo, evaluando las distintas alternativas de solución”. Para ello se trabaja en forma conjunta con Desarrollo Social. Por su parte, Moraes y Ruiz Díaz plantearon como una posible solución volver a la plaza del Soldado.
Antecedentes normativos
En 1975, la ordenanza 7.041 reguló la venta en la vía pública y autorizó 33 puestos fijos en la plaza Soldado Argentino y 20 en el Parque Alberdi. En 1992 se decidió reubicar a los de la plaza del Soldado y en 2001 se sancionó la ordenanza 10.742 que establece que la Municipalidad “intervendrá en la adecuación del parque Alberdi, previendo la ubicación de puestos destinados a ser ocupados, prioritariamente, por los vendedores desalojados de la plaza del Soldado Argentino”. En ese momento, la mayoría se trasladó, pero algunos puesteros resistieron en su lugar.
En 2008, quienes tenían sus paradas en el Parque Alberdi fueron trasladados a la Feria Popular Rivadavia.
“El proceso de regularización de la ocupación del espacio público respecto a la venta ambulante, se ha ido realizando considerando la cuestión social de base, buscando en cada caso las alternativas que permitan ir incorporando a los vendedores al mercado formal, de manera tal de dar así una salida laboral a muchas familias que viven de estos recursos”, manifestó el secretario de Control.
La Municipalidad ha intervenido en distintos puntos de la ciudad para desocupar espacios públicos, como en el Parque Alberdi, la plaza Fournier (Don Bosco), el parque Garay, la costanera y la peatonal San Martín. “Según datos suministrados por el programa de empleo, representaban diversos grupos que -al inicio de la gestión- ascendían aproximadamente a 2.500 personas. Actualmente, escasamente sobrepasan las cien personas y se continúa trabajando. Diversos planes sociales fueron implementados por el municipio con esta finalidad”, concluyó Collins.
En las transversales
En los últimos meses se ha notado la presencia de vendedores ambulantes -de frutas, verduras, flores y plantas- sobre las calles transversales a la peatonal San Martín. El secretario de Control Municipal, Cornelio Collins, reconoció que van apareciendo nuevos rostros, pero que la idea es que no sigan proliferando.
Respecto a esta situación, desde el Centro Comercial, Jorge Baremberg indicó que “es alarmante cómo sigue desarrollándose esta actividad ilegal, sin ponerle un coto”. El representante de los comerciantes denunció que “estos carritos que ofrecen frutas y verduras en las transversales, aprovechan la falta de controles que hay después del horario de comercio y se trasladan a la peatonal”.