Caso Noble Herrera
Se estrechan los tiempos para una causa bajo fuerte presión
El kirchnerismo apostó duro contra el grupo Clarín. Pero la causa judicial por supuesta apropiación de hijos de desaparecidos tiene pocos trámites por completar hasta despejar las dudas que plantean los organismos de derechos humanos.
De la redacción de El Litoral
“¿Cómo es posible que después de 30 años de democracia se persiga de esa manera a dos personas inocentes?”, se preguntó Gabriel Cavallo, el abogado de la familia Noble Herrera tras el nuevo resultado de los estudios genéticos. La causa estrechó en las últimas horas las posibilidades de encontrar un vínculo entre los hijos adoptivos de la dueña de Clarín y familiares de desaparecidos.
Estela de Carlotto, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, ratificó a Radio 10 que aún resta información de cuatro familias para ser cotejadas con los datos de los hermanos Felipe y Marcela, por lo que el expediente aún no tiene resolución. “Si los ladrones de nuestros nietos hablaran, esto se terminaría rápidamente”, disparó.
Tanto el gobierno nacional, que respaldó con firmeza la causa, como los adherentes políticos y mediáticos del kirchnerismo, apuntaron fuerte contra la familia Noble Herrera. Ahora especulan que la exhumación de cadáveres de familiares que no aportaron ADN al banco de datos, y las muestras de otros familiares aún vivos pero que tampoco se registraron en el BNDG, pueda arrojar una comparación positiva.
Expediente abierto
Cavallo reconoció que buscará cerrar la causa, mientras que Carlotto espera despejar toda duda antes de que se cierre el expediente. Una fuerte presión política, en medio de la campaña presidencial, se ha infiltrado en la decisión que deberá tomar al respecto la jueza federal Sandra Arroyo Salgado sobre un tema que nunca debió exceder la estricta cuestión de los derechos humanos.
La magistrada había determinado tres instancias para la comparación de los ADN de Felipe y Marcela. La primera con las familias querellantes dio negativa; en segunda instancia con familias de desaparecidos entre 1975 y 1976, que tampoco arrojó resultados positivos aunque restan completarse informaciones genéticas de algunos familiares de desaparecidos en esas fechas.
La tercera de las comparaciones es con datos sobre desaparecidos entre 1977 y 1978. Sólo si las pruebas de que los hermanos Noble Herrera no nacieron en las fechas que constan en los registros, esa posibilidad puede prometer un saldo distinto. Hasta aquí está certificado de que los hermanos ya estaban en poder -como bebés- de su madre adoptiva, a mediados de 1976.





