Un caso que cierra bien
Brisa está en Córdoba con una parienta de su madre
Un caso que cierra bien
Brisa está en Córdoba con una parienta de su madre
La madre de la nena de 9 años cuyo paradero se desconocía desde de mayo dijo que la niña está al cuidado de su prima en Río Primero.
José Luis Pagés
A mediados de agosto Juan Kulak regresó a Santa Fe -había viajado a La Rioja para despedir los restos de su hermano fallecido-, y se encontró con que la casa que habitaba en al barrio de Santo Domingo estaba vacía.
El hombre se dirigió a la Subcomisaría 12a. del barrio Los Troncos y denunció la ausencia de su mujer Andrea Soledad Beltrame y también la de sus dos hijos, un nena y una nena de 3 y 5 años de edad. Pero Kulak al momento de pedir por el paradero de su compañera y los niños, dijo que estos habían sido llevados por un proxeneta.
Pero el 31 de agosto “Sole” regresó junto a los chicos y se alojó en el domicilio de su madre en los terrenos que antes del 2003 ocupó el antiguo barrio La Tablada, allí la encontraron los agentes de la Unidad Regional I que trabajaban en su localización.
No obstante, al momento de denunciar Kulak la ausencia de los suyos, omitió cualquier referencia a Brisa, la niña de nueve años que formaba en el grupo de familia como hija mayor de su compañera y otro hombre trágicamente desaparecido en el marco de un episodio al que Andrea Soledad Beltrame no fue ajena.
Recién cuando en el barrio Santo Domingo trascendió la desaparición de la madre y sus hijos menores, los vecinos y autoridades escolares se preguntaron que había sido de Brisa, para quien su mamá pidió el pase a otro establecimiento escolar en el mes de mayo.
Ahora, nuevamente anoche, se habló de Brisa y esta vez -según fuentes consultadas esta mañana- su madre dio como razón, para ausentarse de la ciudad el deseo de tomar distancia de su compañero y agregó que en el mes de mayo viajó a la ciudad cordobesa de Río I para poner a su hija mayor al cuidado de una prima suya.
Cuando todo indica que, más allá de los dichos de su madre en la Subcomisaría 12., la presencia en Río Primero está acreditada puede decirse que la incertidumbre que sembró el jefe de familia con su denuncia planteada en sede policial ha desaparecido felizmente.