Tribuna política

La nueva traza del puente Carretero

Lic. Roberto Schmidhalter (*)

Luego de darse a conocer por parte de las autoridades de Vialidad Nacional, los resultados de la consultora contratada para que se hicieran nuevamente los estudios de factibilidad de las trazas posibles del nuevo emplazamiento de una nueva conexión vial entre la ciudad de Santa Fe y Santo Tomé, como ex intendente municipal de esta última localidad en dos mandatos (1995-1999 y 1999-2003), me gustaría opinar sobre el tema.

En primera instancia, estoy convencido que se han perdido trece años. En el transcurso de mi primera gestión, en 1997 para ser más precisos, comenzaron a realizarse los estudios correspondientes para una obra de suma necesidad, como era ya en ese momento la posibilidad de contar con una nueva alternativa de comunicación interurbana. El Puente Carretero se veía saturado, superado ampliamente por su caudal de vehículos, tanto hacia un lado como hacia el otro, sobre todo en los horarios pico, amén de que a su vez transitaban camiones de gran porte sobre él y nuestras principales arterias céntricas, generando un combo por de más peligroso para nuestros ciudadanos. Recuerdo el costo político que significó poder sacar, primero, el tránsito pesado. Hubo sectores que se vieron perjudicados, según ellos, pero la gran mayoría de los santotomesinos aprobaron dicha medida. Hoy en día todavía podemos apreciar los beneficios.

Sabido es que los pueblos y las grandes ciudades se emplazan y construyen a la vera de las rutas y luego, con el paso de los años, sufren esas consecuencias. Santo Tomé no fue ajeno a esto, puesto que está justamente enclavado en un punto estratégico, donde convergen dos rutas nacionales (la 11 y la 19) y llegan dos ramales ferroviarios (que ojalá se reactiven con el paso del tiempo, como lo son el Nuevo Central Argentino y el Belgrano Cargas), sin olvidar que a escasos kilómetros están situados un aeropuerto (Sauce Viejo) y un puerto (Santa Fe). Como si esto fuera poco, los santotomesinos formamos parte del área metropolitana de la ciudad de Santa Fe (la que alberga aproximadamente un millón de habitantes) y estamos ubicados en un lugar de paso privilegiado, dentro del denominado Corredor Bioceánico Central del Mercosur, que es el que une Porto Alegre de Brasil con Chile, pasando por el centro de nuestro país.

¿Por qué sostengo y considero que se perdieron trece preciados años? Porque justamente en 1998, las comisiones técnicas representativas de las entonces autoridades nacionales, provinciales y municipales de las dos ciudades, luego de estudiar las siete alternativas posibles de interconexión entre Santo Tomé y Santa Fe, dictaminaron como la más apropiada la traza norte, o sea al norte del actual Puente Carretero. Con una gran circunvalación a Santo Tomé, desde la ruta nacional Nº 11, paralela a las vías, nudo vial en su intersección con la ruta nacional Nº 19 y con un puente a la par del actual puente del ferrocarril con llegada a la circunvalación de Santa Fe a la altura de General López y su ingreso por ésta a dicha ciudad. De más está comentar que ese proyecto incorporaba también todo lo que fuera saneamiento y desagües por posibles inundaciones por lluvias en la zona de la colonia. Por ese entonces las gestiones para lograr el financiamiento de la obra apuntaban a los excedentes del túnel subfluvial Hernandarias.

Acá quiero acotar que si se hubiera llevado a cabo dicho proyecto, otro hubiera sido el resultado de las terribles inundaciones que tuvimos que padecer los santotomesinos en el año 2007, puesto que dicha obra habría actuado como defensa natural y los desagües actuado correspondientemente, evitando así un porcentaje elevado de suelo santotomesino debajo del agua. Luego de finalizado mi segundo mandato (en 2003), volvieron a realizarse los mismos estudios (si mal no recuerdo, con un costo de alrededor de 400.000 pesos) y se analizaron otra vez las siete trazas o alternativas. Tengo entendido que dieron idéntico resultado, sólo que las autoridades del momento tomaron la decisión política (teniendo muy poco en cuenta la técnica idónea), de apoyar la alternativa sur. Entonces, se perdieron cuatro años más, una gestión completa de promesas y nada más.

Seguían pasando los años y los trastornos que padecemos todos los santotomesinos a diario para transitar el Puente Carretero se fueron incrementado hasta llegar al caos que es actualmente en los horarios picos, donde de acuerdo a los estudios actualizados se superan los 45.000 vehículos diarios. En la gestión 2007-2011 se retoma el tema, que considero prioritario para nuestra ciudad; se invierten aproximadamente 3.330.000 pesos más para volver a estudiar las mismas siete trazas o alternativas y su proyecto técnico ejecutivo, más los estudios económicos-financieros y los de impacto ambiental. Entonces surgió la gran sorpresa, para los menos, porque estos últimos dieron nuevamente los resultados de hace más o menos trece años atrás, en el sentido de que la obra debe ejecutarse en la zona norte santotomesina.

Comparto totalmente la decisión de la gente idónea y técnicamente responsable de los estudios, de las autoridades actuales que apoyan los resultados obtenidos, por sobre todas las cosas porque considero que nos va a solucionar el grave problema de tránsito y de interconexión vial entre ambas ciudades. Aquí no se tomaron en cuenta intereses particulares y caprichos personales, solamente se tuvo en cuenta el proyecto que va a solucionar el problema de toda una ciudad y su región. Posiblemente mucha gente no sabe o no supo de todo lo que se debe tener en cuenta para tomar dicha decisión, o simplemente estuvo mal informada o intencionalmente se las fue orientado hacia una postura que no es la que mejora la calidad de vida de la mayoría.

Creo que no sólo porque Santo Tomé se extiende hacia el sur debería hacerse allí la nueva estructura, porque hay muchísimos argumentos válidos -fundamentados técnicamente- que avalan que se lleve a cabo en el sector norte. Y estos mismos fundamentos pueden corroborarse analizando el hecho que marca que tanto el tránsito pasante que viene desde la ruta 11, el de la autopista y el de la 19, podrán utilizar el nuevo emplazamiento y sus nudos de ingresos a la ciudad de Santa Fe, sin tener que pasar otra vez por la ciudad (lo que implica tener nuevamente a los grandes camiones dentro de ella), ya que estos van a circular por nuestra circunvalación.

Además, al salir a la altura de calle Mendoza (con nudos viales de resolución en ese lugar y también a la altura de General López), tanto este tránsito como el de nuestra propia ciudad tendrán más alternativas de ingresos, asegurando así un traslado más rápido y seguro a los Centros de Atención de la Salud, como a los distintos establecimientos universitarios allí existentes, los que muchos santotomesinos utilizan a diario.

De resolverse así, estoy plenamente convencido que nuestros conciudadanos podrán observar de una vez por todas cómo el tradicional Puente Carretero alivia su situación actual y pasa a brindar, junto al nuevo enlace vial y la pavimentación del Acceso Norte, un servicio como el que todos añoramos alguna vez: mucho más ágil, más práctico y más seguro.

(*) Ex intendente de Santo Tomé