Al margen de la crónica

La monarquía británica se moderniza

Los 16 países de la Commonwealth que tienen a la reina Isabel de Inglaterra como jefa de Estado dieron hoy luz verde para un cambio a la antigua ley que da prioridad a los hijos varones sobre las mujeres para el acceso al trono británico.

Los 16 líderes acordaron impulsar un cambio a la ley que rige desde hace más de 300 años los destinos de la corona. Hasta ahora, la norma dictamina que el heredero sea el primer hijo varón de los reyes, sin importar si tiene hermanas mujeres mayores.

Por detrás están todos los demás hijos hombres. Las mujeres sólo pueden acceder al trono si no hay hijos varones, como ocurrió con Isabel II en 1952. Los planes prevén ahora la igualdad de género.

En concreto, eso significaría que el primer hijo del príncipe Guillermo y la princesa Catalina tendría automáticamente derecho al trono por delante de sus futuros hermanos, aun si fuera una niña. La antigua ley le pondría por delante a todos sus posibles hermanos varones.

El proceso para aprobar definitivamente la nueva ley llevará sin embargo tiempo. Primero se tendrán que aclarar varios detalles jurídicos.

Los 16 países de la Commonwealth acordaron además otra modernización de la ley. Hasta ahora, cualquier monarca británico no podía casarse con una o un católico sin perder su derecho al trono. Eso será ahora posible. El rey, sin embargo, tendrá que seguir siendo protestante, ya que es al mismo tiempo el jefe de la Iglesia de Inglaterra.

Las normas antiguas, dijo el primer ministro ministro británico, David Cameron, al anunciar el acuerdo, no tenían ya cabida “en los países modernos en los que nos hemos convertido”.

Los cambios para las normas de sucesión del trono eran discutidos desde hace años. La boda de Guillermo y Catalina en abril de este año reanimó el debate.

La sucesión en el Reino Unido se regula actualmente por el Acta de Unión (1800), que restablece las previsiones del Acta de Establecimiento de 1701 y la Declaración de Derechos (Bill of Rights, 1689). Las reglas de la primogenitura se aplican, pero los que no sean descendientes legítimos de Sofía, Electora de Hanóver, aquellos que hayan sido alguna vez católicos, o que se hayan casado con católicos, resultan eliminados en la línea de sucesión a la Corona.