Rusia
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Putin acusa a EE.UU. de fomentar las protestas
De la Redacción de El Litoral
Telam
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, acusó hoy a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, de fomentar las protestas contra el gobierno de Moscú tras las cuestionadas elecciones del domingo, informó hoy la agencia de noticias Interfax.
Putin rechazó la declaración hecha el miércoles por Clinton, quien dijo que Estados Unidos está “gravemente preocupado” por los comicios parlamentarios rusos y demandó una “investigación completa” de las denuncias de fraude tras la victoria del partido Rusia Unida que lidera el primer ministro y cuya cabeza de lista es el presidente, Dimitri Medvedev.
“Ella dijo que los comicios no fueron libres y justos, aunque no había recibido información de los observadores”, dijo Putin, mientras continúan las manifestaciones de disconformidad en varias ciudades rusas.
“Ello da el tono a algunos políticos de nuestro país, les da una señal. Ellos escucharon esa señal de la secretaria de Estado norteamericana y se pusieron a trabajar”, añadió.
Para el premier ruso, su país debe incrementar la vigilancia de grupos extranjeros que intentan influir en la política nacional y perseguirlos.
En el pasado, Putin acusó a Occidente de financiar a la oposición y a grupos defensores de los derechos humanos y de instigar a la rebelión contra el poder estatal.
El primer ministro también subrayó que la mayoría de los rusos quieren que el país permanezca estable y no apoya las manifestaciones contra el gobierno.
Mientras el ministro hablaba, opositores rusos denunciaban que estaban viviendo la mayor represión de la era de Putin, tras la detención y condena de decenas de críticos del Kremlin en protestas por el supuesto fraude en las elecciones parlamentarias.
Al menos 47 opositores al jefe de gobierno fueron condenados a penas de prisión de entre 4 y 15 años, entre ellos los políticos opositores Ilja Jashin y Sergei Udalzov, y el conocido bloguero Alexei Nawalny, según informó el movimiento Solidarnost en su página web.
Putin llegó al poder como presidente en el 2000 y es primer ministro desde el 2008. En el 2012 se prevé que vuelta a ser elegido para ocupar la presidencia.
La oposición volvió a protestar en la noche del miércoles en Moscú, donde fueron detenidos unos 70 manifestantes, y otras ciudades rusas en demanda de elecciones limpias, según la agencia de prensa Europa Press.
Para el sábado, Solidarnost convocó por Internet una manifestación cerca del Kremlin y hasta el jueves más de 25.000 personas habían prometido su participación a través de las redes sociales.
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) reclamó hoy a las autoridades rusas la liberación “inmediata” de todos los manifestantes detenidos.
El Consejo de Europa subrayó que el derecho a manifestarse pacíficamente es “uno de los derechos fundamentales de la población”, e indicó que “nada justifica” su detención.
Destacó que esas personas “tienen el mismo derecho a ser protegidas por la policía que aquellas que respaldan al partido vencedor” de los comicios.
A 20 años de la disolución de la URSS
El acuerdo de Bielovézhskaya Puscha, en el que los entonces dirigentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia certificaron la defunción de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), cumple hoy 20 años.
“La URSS era mi patria, pero no teníamos otra alternativa que firmar su final. De lo contrario, podría haber estallado una guerra civil”, afirmó hoy a Efe Stanislav Shushkévich, el entonces presidente del parlamento bielorruso y uno de los firmantes del histórico acuerdo.
Shuskévich recuerda que varias de las repúblicas soviéticas contaban con ingentes arsenales nucleares, por lo que era urgente estabilizar la situación desde el punto de vista jurídico.
“No fue una conspiración. De hecho, no teníamos pensado firmar un acuerdo. Simplemente, debíamos constatar en un documento quiénes éramos y cuál era la situación de la URSS en ese momento. Había que ser valientes”, comentó en conversación telefónica.
El actual opositor bielorruso recuerda que fue el viceprimer ministro ruso, Guennadi Burbulis, quien propuso la frase que ha pasado a la historia en Belovézhskaya Puscha, un vedado natural en que solían cazar los dirigentes soviéticos.
“La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas ha dejado de existir como sujeto de derecho internacional”, rememoró Shushkévich, que reconoció que su objetivo era “una Bielorrusia independiente”.
El bielorruso señala que nunca llegó a consultar con el entonces presidente soviético, Mijaíl Gorbachov, que intentaba conservar la unión.
“Gorbachov era primero comunista y sólo después un demócrata”, aseguró.
Los firmantes del histórico acuerdo, entre los que también se encontraban el líder ruso, Borís Yeltsin, y el ucraniano, Leonid Kravchuk, acordaron también la creación de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).
Según el actual primer ministro ruso, Vladímir Putin, que ha calificado la desaparición de la URSS como “la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX”, la CEI fue el mecanismo de divorcio civilizado entre las repúblicas de la URSS.
El Estado totalitario comunista desapareció definitivamente el 25 de diciembre de 1991, cuando Gorbachov admitió, en un discurso por la televisión, el fin de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
Seguidamente, la bandera soviética fue arriada en el Kremlin y media hora después, izada la tricolor de Rusia.