Llegan cartas
Llegan cartas
El futuro revisionismo
Pablo Adrián Giusti
DNI: 20.806.363
Sres. Directores:
El apostolado de la historia es ser consecuente con la verdad, cuando la verdad se distorsiona, la historia pasa a ser pseudohistoria.
Hay una afirmación que dice, que a la historia la escriben los que ganan, y en un sentido analítico, esta afirmación no dista mucho de ser real. Pero como contrapartida a esta afirmación que puede transformar la historia en pseudohistoria, siempre queda expuesta al tiempo, que pasa a ser un futuro fiscal de su autenticidad.
Nuestra particular historia nacional sin dudas tiene múltiples interpretaciones, pero dentro de éstas se diferencian muy notoriamente la que se conoce como historia oficial y la historia revisionista. Es obvio que ambas vertientes han sido imbuidas con corrientes ideológicas, y cada una ha dado sus frutos en base a esos criterios, pero jamás estas ideologías deben privar a la historia de su base conceptual, que es la verdad.
A mi humilde entender, la historia revisionista, nos vino a traer un manto de justicia a tanta realidad escondida por nuestra historia oficial. Afirmar que lo único que interesa al revisionismo, es su relato, es menoscabarla a partir de una obtusa manera de pensar.
El Sr. Rogelio Alaniz en su nota del 23 de noviembre, titulada “Del revisionismo histótico al revisionismo oficialista”, nos deja algunos conceptos, los cuales comparto a medias, aunque en cierta parte se contradice. No comparto el ninguneo al revisionismo, que no solamente nos dejó el relato, sino que aportó lo más valioso en base a estudio e investigación, que es la verdad. Pero no puedo negar la manipulación que quiere hacer el gobierno y a la que Alaniz se refiere cuando habla de revisionismo oficialista.
Nuestro actual gobierno, después de salir victorioso con más del 50% de los votos, quiere empezar a escribir su historia, como el liberalismo la comenzó a escribir después de Pavon; con la diferencia, que éste dice levantar la bandera nacional y popular. Una historia que ya tiene su primer prócer, con el difunto ex presidente y busca en el pasado aliados ideológicos, que no me cabe ninguna duda, de estar vivos, tendrían vergüenza que los identifiquen con el actual oficialismo.
No me imagino al Brigadier Lopez firmando tratados con Néstor, ni tampoco a Gervasio de Artigas llegando a un acuerdo de coparticipación Federal con Cristina. A decir verdad, este gobierno sería enemigo número uno de aquellos próceres, que fueron cimentores del federalismo que hoy no tenemos.
Y por qué digo que Alaniz se contradice, porque si niega que a la Historia la escriben los que ganan, sería bueno que nos diga qué es lo que está haciendo el actual gobierno, si no es más que generar su propia pseudohistoria, y a partir de este hecho, no queda más que tener memoria y esperar al fiscal histórico que es el tiempo que genere el próximo revisionismo, que no hará mas que volver a dar un manto de justicia a la hora de evaluar a uno de los gobiernos que mayor división generó entre argentinos.