Al margen de la crónica

La “dama de hierro”, siempre polémica

Ya sea en la vida real o en la gran pantalla, parece que la ex primera ministra británica Margaret Thatcher no ha perdido ni un ápice de su potencial para dividir a la opinión pública. Al menos, así lo demuestra el biopic -película biográfica- “La dama de hierro”, que a unas semanas de su estreno genera ya apasionados debates.

En la que se prevé como una actuación de Oscar, la actriz Meryl Streep da vida a la ex mandataria, que ahora tiene 86 años, retratándola como una mujer frágil que sufre demencia. Entre tanto, varios flashbacks ponen en el punto de mira aspectos clave de la era Thatcher (1979-90).

En el tráiler del filme, cuyo estreno en Estados Unidos está previsto para el 30 de diciembre, el ama de llaves de Thatcher exclama al encontrarla sola en su cocina junto a un tazón de “porridge”: “Ahí está”. “Ahí estamos”, responde la “dama de hierro”, en alusión a su aparente creencia de que Denis, su esposo fallecido en 2003, sigue a su lado.

Y es especialmente esta secuencia de la película la que ha indignado a los thatcheristas británicos, que ven en el retrato de la ex mandataria “un insulto”. Streep, entre tanto, ha sido inflexible en su defensa del papel, argumentando que envejecer y sufrir demencia senil no debería llevar asociado ningún estigma. “La vida es así, es la verdad”, dijo la ganadora de dos Oscar en una reciente entrevista con la BBC.

“Quería hacer una película sobre la mortalidad, sobre cómo se escapa la vida... Y encontramos una historia que sentimos que podía contar eso”, explicó también al diario “Daily Telegraph”. Según Streep, la película ofrece una mirada completamente subjetiva hacia Thatcher al final de su vida, retratando la “caída y disminución de su poder”.

La protagonista de “Doubt” o “The Devil wears Prada” pasó meses viendo videos y escuchando grabaciones para hacer suyos el lenguaje corporal y la voz de Thatcher. Según contó, le resultó muy interesante hablar con otra gente sobre la ex mandataria, porque “todo el mundo tenía una opinión de ella”.

Su principal reto a la hora de encarar el filme, que dirige la británica Phyllida Lloyd (“Mamma Mia!”), era “capturar aquello de ella que atraía a la gente y aquello que hacía que otros la tuvieran un odio especial”.