El presidente de Colón, después del segundo puesto y los 31 puntos...

“No me bajoneé, pero me dolieron los insultos”

“No me bajoneé, pero me dolieron los insultos”

Lerche con el último ídolo. El presidente sabalero no sólo confirmó la continuidad del Bichi sino que lo invitó a que vaya preparando, para cuándo lo desee, su fiesta de despedida. “Que juegue seis meses más, un año, dos o los que desee”, dijo Lerche. Foto: Pablo Aguirre.

Germán Lerche habló de por qué mantuvo a Sciacqua contra viento y marea, confirmó el interés por Bertoglio, la continuidad de Fuertes y el casi seguro arreglo con Prediger. Dijo que Chevantón le pidió un premio por llegar a 15 goles en un torneo.

 

Enrique Cruz (h)

Aquella frase de Diego Pozo, cuando en Mendoza dijo que “es muy loco analizar a este Colón”, es la que mejor refleja este final de torneo muy difícil de evaluar. El hincha dice que “no se jugó a nada” o que “la campaña fue de regular a mala”, y la pregunta que uno se hace es: ¿puede un equipo que “no juega a nada”, salir segundo?, ¿se puede catalogar de regular a mala una campaña de 31 puntos? Es posible que haber perdido el clásico, sumado a otras cuestiones extrafutbolísticas como lo de la Virgen, haya condicionado negativamente la opinión del hincha. Pero Colón terminó en la misma posición que, anteriormente, sólo dos equipos lo habían logrado: el de Ferraro en 1997 y el de Piazza en 2000. De todo lo que pasó y lo que vendrá, habla Germán Lerche.

—¿A vos te cuesta analizar a Colón como dicen los mismos jugadores?

—¿Lo decís por la campaña y por el cierre de año?

—Claro...

—A veces uno imagina cosas que no se dan o se dan cosas que uno no imagina. Yo estaba convencido de que al año lo íbamos a terminar bien porque soy un tipo que siempre construye desde el optimismo. Lo que sí te puedo confesar es que me cuesta disfrutar y creo que es algo que le pasa a los dirigentes en general. Por el propio trajín que tenemos, se nos hace complicado disfrutar estos momentos. Pero me siento bien y no sólo es por el segundo puesto y los 31 puntos.

—¿Por el club en general?

—Por la consolidación de Sciacqua, por el posicionamiento y crecimiento de los chicos de inferiores y por lo que nos está pasando a nivel institucional.

—Entonces, el balance es positivo...

—Justamente estaba observando unas estadísticas que tenemos en el club y llego a estas conclusiones: estamos en el grupo de los subcampeones del fútbol argentino, como visitantes fuimos segundos junto con Boca y debajo de Belgrano, pero en la tabla de los locales estamos duodécimos. Ése fue nuestro déficit, el de no ser más fuertes de local. No pudimos ganar dos o tres partidos más en nuestra cancha, lo cual nos habría dejado en una situación muy mejorada a la que tenemos. Y si hacemos la prolongación en todo el 2011, el Clausura fue todavía peor. Y reconozco que el clásico es un karma que duele mucho.

—¿La pasaste mal?

—Duele cuando te putean... Y duele porque ese día con Estudiantes me putearon a mí por traer a Chevantón, que terminó haciendo dos goles en el último partido que fueron maravillosos y la gente lo ovacionó. Los estados de ánimo se modifican de límite a límite con los resultados. No quiero pedirle a la gente que me puteó que venga ahora a reconocer que se equivocó, pero se hizo en el contexto de un torneo en el que sacamos 31 puntos. Pero en general, soy un tipo que no se amarga ni se bajonea con las malas noticias.

—¿Y qué fue lo mejor que te pasó?

—Que juegue Argentina dos veces en nuestra cancha en la Copa América, que se note el trabajo de inferiores a través, por ejemplo, de lo que hace el pibe Luque, que hoy tengamos 11.000 chicos perteneciendo a Colón, inclusive con el problema de tener que buscar un club en el cual podamos descargar jugadores porque estamos dejando libres a chicos que tienen condiciones pero que hay otros que andan mejor. Éstos son los desafíos del crecimiento... El hotel hace que el club luzca en el contexto nacional... ¿Sabés qué me hace muy feliz?

—¿Qué cosa?

—Que hayan habido inversores que confiaron en esta dirigencia para poner dinero para el hotel, porque es difícil creer en la dirigencia del fútbol por los vaivenes que tiene este deporte en la Argentina y porque somos criticables, pero ellos creyeron. Y otra de las cosas que me pone muy bien, es que Colón va a jugar tres torneos el año que viene, porque la clasificación para la Sudamericana es casi un hecho, y que tenemos plantel para afrontar esos tres campeonatos: el local, la Sudamericana y la Copa Argentina.

—¿Te preocupaste cuando se fue Gamboa y los resultados tampoco se le daban a Sciacqua?

—Arranqué preocupado y hasta jugando al ajedrez, porque miraba bastante la tabla de promedios. Colón hoy está consolidado en un fútbol argentino donde River, Central, Quilmes, Gimnasia de La Plata y Huracán están en la B y donde Newell's y San Lorenzo tienen muchísimas complicaciones para mantenerse en Primera.

—¿Es tan cierto lo que dice Sciacqua respecto de que te mantuviste muy firme siempre para bancarlo?, ¿flaqueaste en algún momento?

—Sciacqua iba al predio a las 8 de la mañana y se quedaba hasta las 10 de la noche cuando estaba abajo. Entonces, yo pensaba: ¿cómo puede ser que un tipo laburador así no triunfe? Siempre soñé con gente comprometida en serio y Sciacqua lo es. A Colón vinieron técnicos de renombre que no pudieron hacer la campaña que hizo Mario, porque los nombres no garantizan nada y eso es lo que todos debemos entender. Que tenemos que jugar mejor, es cierto, porque uno ve cómo juega la Universidad de Chile, por ejemplo, y se pregunta por qué en el fútbol argentino no se juega de esa manera. Pero Mario ha trabajado mucho, muchísimo diría yo, y ha recogido los frutos. A mí me dio mucha bronca cuando miraba a esos pocos de la platea oeste que lo insultaban.

—¿Creés que esos insultos a Sciacqua y a vos, se deben a una reacción espontánea de la gente o a algo que tenga que ver con un club politizado?

—Hay de todo un poco... Gente malintencionada hay en todos lados, pero no puedo detenerme en ellos ni preocuparme, sino preocuparme por el club. No me pongo en el plano de discusión de los mezquinos y sí de los grandes. Pierdo tiempo con los mezquinos o malintencionados.

—¿Prediger jugará en Colón?

—Tenemos todo arreglado con él para que siga tres años y está faltando que el Porto nos mande la documentación. Creemos que todo resultará favorablemente porque hay ganas de las dos partes.

—¿Te interesa Bertoglio?

—Hablé con Facundo, tuvo un par de lesiones que se le hicieron prolongadas en su recuperación, le planteé que venga seis meses con nosotros, ahora está bien y terminó el año jugando. Quedamos en seguir conversando, me dijo que hablará con el técnico y que si le dan permiso, a él también le gustaría volver. Y si no, que juegue Mugni, que para mí es un jugador diferente y haciéndolo de enganche puede llegar a darnos muchas satisfacciones.

—¿Es factible pensar que si no es Bertoglio, Colón puede no traer a ningún jugador?

—Es muy factible, porque tenemos una plantilla de 35 profesionales y está la apertura de un libro de pases “cerrado”, por más que parezca una paradoja. El fútbol empieza y termina a mitad de año y es muy complicado traer jugadores a esta altura. Además, en Colón, gracias a Dios, lo que abundan son los enganches y los delanteros. Si traigo jugadores seguiré tapando, por ejemplo, al crack de la sexta que en un año y chirolas tiene que estar en el plantel de Primera y debutando.

—¿En serio que no te da para disfrutar?

—No, de verdad... El trajín es muy grande y ayer, por ejemplo, tuve que venir a Buenos Aires y ya mismo me estoy pegando la vuelta porque esta noche tengo la recepción en el hotel.

—Pero tenés motivos para brindar a fin de año, imagino...

—Sí, claro, obviamente... ¿Sabés qué me pone muy contento, además de todo lo que te acabo de decir con el tema del crecimiento deportivo e institucional?... Que hace cinco años, el club tenía 6.700 socios y que hoy estamos en 23.000... Esto también me da tranquilidad y orgullo.

“No me bajoneé, pero me dolieron los insultos”

Con Prediger, detalles. El contrato con el volante está arreglado para que siga tres años más y sólo restan los detalles legales y administrativos con el Porto. Es una de las prioridades y hay mucha confianza para que siga. Foto: Luis Cetraro

/// EL DATO

El gimnasio de Brusa.

Mañana se firmará el acuerdo por el que el gimnasio que se le había instalado a Amílcar Brusa, por parte de UPCN, ahora será montado en Colón. Lerche confirmó que mañana se llevará a cabo la firma del acuerdo.

 
 

Germán Lerche

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(Presidente de Colón)

“Cuento una intimidad: Chevantón me pidió un premio si hacía 15 goles en el campeonato y está firmado. Antes de irse, me dijo que pensaba hacerlos en el Clausura”.

El titular sabalero desnudó una cláusula que posee el contrato de Ernesto Javier Chevantón.

“El Bichi es un animal”

El presidente sabalero se refirió a la continuidad de Esteban Fuertes y aseguró que se quedará en el club y seguirá por seis meses más.

“Esteban es un animal... Un animal dicho de buena manera, un tipo que a veces se hace imparable... ¿Quieren que les cuente una intimidad?

—¿De qué se trata?

—El Bichi quería jugar el partido con Banfield y lo tuvimos que parar... Así como se los estoy relatando, se moría de ganas de estar y si Sciacqua le hubiese hecho caso, entraba a la cancha.

—¿Así que sigue seis meses más?

—Seis meses, un año, dos o los que quiera, porque como te dije más arriba, el Bichi es un animal... Lo único que tiene que preocuparse, es por decirnos cuándo va a armar la fiesta de despedida así empezamos a trabajar con tiempo en eso. Y que juegue hasta dónde quiera y en Colón, claro, porque lo queremos hasta el último día de su carrera.

—¿Puede que el Bichi sea un motivo de orgullo personal para vos?

—Yo lo traje cuando se rompió los cruzados en Chile, esa historia ya la saben... Y me decía, en aquél momento, que estaba trayendo un jugador roto, como también me dijeron que traía a Chevantón roto o a Urribarri porque es amigo del gobernador... Me río de estas cosas. Primero porque no soy amigo del gobernador de Entre Ríos, a quien conozco, obviamente, respeto y he dialogado con él en varias ocasiones, pero no soy amigo. Y al hijo lo trajimos porque es un muy buen jugador de fútbol, así de simple.

La reestructuración de los torneos

El tema de la reestructuración de los torneos es algo que “apasiona” a Lerche, quien ha trabajado bastante en el reducido grupo cercano a Grondona sobre la necesidad de cambiar la estructura del fútbol argentino.

—¿Se viene el torneo largo?

—No está definido y será tema de debate, pero estoy convencidísimo de que algo tenemos que hacer. Hace 30 años, el fútbol argentino daba vuelta al obelisco y sólo sumaba a Rosario y Santa Fe. Hoy está más horizontal, no diría federal porque es algo diferente, pero más horizontal en el sentido de que Godoy Cruz y San Martín de San Juan juegan en Primera y que River, Central y Gimnasia lo hacen en la B, o Patronato le juega de igual a igual a River en el Monumental, cosa que me llenó de satisfacción porque tengo a Patronato como un hermano de Colón.

—¿Qué se quiere cambiar?

—Que la pasión no le gane al juego, que cinco tipos que tiran una bomba le amarguen la existencia a 20.000 que van a ver en paz un partido de fútbol y que la visión argentina en el mundo no sea la de Estudiantes-Banfield suspendido por tres tipos que van a la cancha a hacer lío. Hay que bajar los decibeles en todos los aspectos, en lo deportivo y también en lo económico.

—¿Por qué en lo económico?

—Porque al bajar los decibeles, esto tiene su consecuencia en lo presupuestario y en esto me incluyo. Hoy los dirigentes nos volvemos locos cuando estamos amenazados por el descenso y creemos que hay que traer diez jugadores consagrados para salvarnos. Además, me parece que también se mejoraría el juego y eso también aportaría mucho en el producto fútbol-televisión, que es el principal ingreso. El fútbol de hace 30 años era diferente, ¿te acordás con qué se bancaba?

—Con las recaudaciones...

—Exacto, venían Boca o River y se recaudaba para pagar dos o tres planillas de sueldo. Hoy, cuando viene Boca a Santa Fe sólo alcanza para salir equilibrado en los gastos. ¿Sabés cuánto perdió Colón en el partido contra Banfield?, 20.000 pesos. Y lo que se recauda de cuota societaria sólo alcanza para pagar el costo administrativo y de mantenimiento del club.

—¿Por qué decís lo de la TV?

—Porque el fútbol argentino se ve en todo el mundo... En España se ven los partidos del Real y del Barcelona, pero se ve muchísimo, inclusive más que a otros equipos de España, los partidos del fútbol argentino. Y mejorando el juego, se mejora el producto que se ofrece. Y a eso tenemos que cuidarlo, porque los derechos televisivos, en todo el mundo, son los que sostienen el fútbol y permite, por ejemplo, que hoy estemos estudiando que la Copa América la juegue la Conmebol y la Concacaf para sumar a Estados Unidos y para que México no sea un “invitado”. Se incluirá así un mercado excepcional.

/// LO IMPORTANTE

A Mar del Plata.

Finalmente, la pretemporada de Colón se llevará a cabo en Mar del Plata. El plantel tiene como fecha de retorno la del 5 de enero y unos días más tarde se producirá el viaje a la Feliz, donde ya estuvo en los últimos dos años.

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¿Vuelve la “joyita”?

Facundo Bertoglio se convirtió en la transferencia más importante de la historia en la institución. Lerche lo tentó para que juegue seis meses en el club otra vez. Quedó en hablar con su entrenador y luego contestarle. En la foto, uno de sus mejores partidos, la noche del 3 a 0 a Boca el año pasado. Foto: Mauricio Garín