El domingo, Barcelona y Santos definen el Mundial de Clubes
El domingo, Barcelona y Santos definen el Mundial de Clubes
La final esperada: Messi vs. Neymar

Siempre importante. Esta vez no convirtió goles pero fue fundamental en el juego. Lionel Messi ahora tendrá su último desafío del año, ante el Santos de Neymar. Foto: Agencia EFE.
Barcelona goleó por 4 a 0 a Al Sadd de Qatar y disputará contra el Santos brasileño la cuarta final del Mundial de Clubes, en un partido que se jugará el próximo domingo en Yokohama. La mala noticia fue una seria lesión de David Villa.
Redacción de El Litoral
EFE
Fue una victoria que le salió muy cara al Barcelona con las lesiones de David Villa, con fractura de tibia, y un problema físico de Alexis Sánchez, quien tuvo que salir del terreno de juego aquejado de un tirón.
Adriano en dos ocasiones, Keita y Maxwell lograron los goles del equipo azulgrana, muy superior durante todo el encuentro, y aprovecharon la oportunidad que les dio Guardiola para reivindicarse con un equipo plagado de suplentes.
El técnico uruguayo del Al Sadd, Jorge Fossati, salió desde inicio con un planteamiento defensivo con el que acumuló hasta nueve jugadores frente al área defendida por Saqr, sabedor de su inferioridad.
Su limitada conducción del balón le exigió el guión que se esperaba del equipo catarí, mucha presión para anular la línea de creación del Barcelona y tímidos contragolpes conducidos por los veloces Niang, Keita y Al Khalfan.
El equipo de Josep Guardiola salió agresivo con tres centrales, abrió mucho el campo y fue por la banda izquierda de Pedro por donde llegaron las mejores ocasiones, que chocaron, durante los 20 primeros minutos, contra el muro infranqueable del Al Sadd, que vistió completamente de blanco.
El Barça, tal y como acostumbra, no perdió la compostura y mantuvo la serenidad con un juego de toque en el que Keita ejerció de mariscal e Iniesta, Thiago y Messi pusieron el toque de distinción a la espera de la ocasión que abriera el marcador. Por su parte, Puyol, Mascherano y Abidal eran un seguro más que fiable ante el solitario Niang, que nunca dejó de pelear cada pelotazo de sus compañeros.
Barcelona siguió arrinconando al rival y abrió la cuenta en el minuto 25 de la manera más inesperada, cuando un centro de Pedro, aparentemente inofensivo, lo cedió con la rodilla a su arquero el lateral izquierdo Belhadj, provocó su error y Adriano, que pasaba por allí, estuvo listo para empujar la pelota a la red.
El partido continuó por los mismos derroteros y se contagió del frío en Yokohama, hasta que cayó lesionado David Villa, tras ser arrollado por el capitán del Al Sadd, Koni. El delantero se fracturó la tibia de la pierna izquierda y tuvo que ser trasladado al hospital para que le realizaran más pruebas.
El sustituto del asturiano fue el chileno Alexis Sánchez y, minutos después de su salida, una combinación entre Thiago y Adriano la culminó el último, logrando su segundo tanto de la noche con un disparo seco.
En el tiempo añadido de la primera parte, el Al Sadd pudo sorprender con un contragolpe de Keita en el que se marchó por potencia y mando el balón a la tribuna, y un avance de Niang que frenó Puyol con falta cuando el senegalés se disponía a encarar a Valdés.
La segunda parte comenzó muy fría y hubo que esperar hasta el minuto 62 hasta ver la primera ocasión clara de gol tras una falta que disparó con precisión Messi y exigió la estirada de Saqr. Apenas dos minutos después, en el minuto 64, Messi trazó una diagonal desde la banda derecha y puso un pase magnífico al hueco que culminó el malí Keita.
A pesar de la victoria, el Barça volvió a sufrir un nuevo percance en el minuto 71: el recién ingresado Alexis tuvo que dejar el campo tras sufrir un tirón en la ingle izquierda y tuvo que ser sustituido.
Como remedio contra el frío y el hastío, los pocos aficionados del Barcelona que se concentraban en uno de los fondos del estadio avivaron el sepulcral ambiente con cánticos y aplausos que contagiaron a los hinchas nipones, hasta entonces callados.
El Barcelona se animó y fruto de un excelente pase al hueco de Thiago, Maxwell entró en diagonal y disparó, logrando el cuarto gol en el minuto 81. El Al Sadd, agotado por la presión durante todo el encuentro, bajó los brazos y entonces se vieron las mejores combinaciones de los hombres de Guardiola.
Tras su victoria de hoy, Barcelona se verá las caras en la gran final del domingo contra el Santos brasileño, que ayer se deshizo del Kashiwa nipón por 3-1 con la brillante actuación de su estrella, el joven delantero de 19 años Neymar. Será la final soñada por todos los aficionados al fútbol entre los dos máximos favoritos a alzarse con un título que afianza al campeón con la corona de ser el mejor equipo del mundo.
La gran final del Mundial de Clubes servirá también para disfrutar del duelo personal que disputarán las dos virtuosos de ambos equipos, el argentino Messi y el brasileño Neymar, considerados como dos de los mejores futbolistas del planeta.
Riquelme quiere jugar con la “Pulga”
Consagrado campeón con Boca y confiado en que su lesión en la planta del pie se cure definitivamente, Juan Román Riquelme se mostró esperanzado en “volver a jugar” con Lionel Messi en el seleccionado y “ayudarlo a clasificar” al Mundial de Brasil.
“Sé que dependo del rendimiento en mi club, de mis compañeros y no tengo duda de que si las cosas van bien voy a vestir la camiseta de mi país. Tengo la ilusión. Espero volver a jugar con Messi y ayudarlo a clasificar a la Selección”, sostuvo Riquelme en un reportaje que dio al canal TyC Sports.
Riquelme renunció dos veces al seleccionado, la última tras diferencias con el entonces entrenador Diego Maradona en medio de las Eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica pero ahora intenta volver. Se desarmó en elogios para Messi, al que definió como “el mejor del planeta”. “Cuando era chiquito, yo quería ver jugar a (Diego) Maradona y, hoy, mi hijo Agustín quiere que le pasen la pelota a Messi porque algo va a pasar”.
La cuarta final para el club catalán
Después de imponerse con comodidad en la semifinal al Al Sadd catarí (4-0), el Barcelona jugará el próximo domingo la cuarta final del Mundial de Clubes de su historia ante el Santos brasileño.
Los barcelonistas, que conquistaron el título en 2009, tras derrotar en la final a Estudiantes de La Plata (2-1), no habían tenido experiencias positivas hasta entonces en esta competición, anteriormente denominada Copa Intercontinental y Copa Toyota.
En la primera ocasión, disputada en 1992, Barcelona perdió frente a Sao Paulo por 1-2. Los azulgranas, que habían conquistado su primera Copa de Europa en Wembley meses antes, cayeron con dos tantos de Raí. Barcelona se había adelantado con un gol de Hristo Stoichkov.
La segunda participación del equipo catalán, con Frank Rijkaard en el banco, fue en 2006. En la semifinal, los catalanes derrotaron al América con claridad (4-0), pero cayeron en la final ante el Internacional de Porto Alegre (1-0).
El único título hasta la fecha en esta competición data de 2009, un año en el que los barcelonistas ganaron todos los títulos en juego: Liga, Copa, Champions, Supercopa de Europa, Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes. En la final, los azulgranas sufrieron para llevarse el título. Pedro forzó la prórroga cuando quedaba poco para el final del encuentro, y en la prolongación, Leo Messi certificó la victoria.