En Piquete Las Flores
En Piquete Las Flores
Denuncian robo domiciliario
La víctima es una mujer de 66 años. Imputa a varios sujetos que le sustrajeron una importante cantidad de dinero.
Redacción de El Litoral
Jorgelina Malatesta (66) denunció en sede policial haber sido víctima de un cuantioso robo domiciliario.
De acuerdo a su propia declaración todo habría acontecido la noche del viernes, cerca de las 23, cuando un sujeto llamó a la puerta de su vivienda, ubicada en Estanislao Zeballos al 4100, esto es, en barrio Piquete Las Flores.
El recién llegado solicitó un envase con agua debido a que había sufrido un desperfecto mecánico con su automóvil. “Fue un momento de estupidez haberlo escuchado”, dijo hoy la mujer en diálogo con este diario.
La dueña de casa llenó un bidón y fue otra vez hacia la puerta. Claro que apenas abrió sintió un fuerte empujón que la lanzó hacia adentro.
Varios sujetos fueron los que ingresaron a su domicilio. “No pude ver cuántos eran”, dijo la mujer quien como consecuencia de la embestida perdió la vertical y cayó al suelo.
“Esto fue una batida”, agregó la víctima. Fundamentó esos dichos al precisar que uno de los individuos manejaba información confidencial tanto de la casa como de sus ocupantes.
“Sabemos que a vos te dicen ‘Chichí’ y que tu esposo en estos momentos no está. Así que quedate tranquilita, danos el dinero y no te va a pasar nada”.
En otro tramo la mujer narró que los delincuentes (que entre ellos se llamaban como “porteño” y “cordobés”) reclamaban por dinero, en moneda nacional y dólares.
Agregó que su esposo se desempeña como tesorero de los Bomberos Zapadores de la URI, zona norte; además de una vecinal que está en formación y de la Cámara de propietarios de Corralones.
La faena de los rufianes se prolongó durante casi una hora, lapso durante el cual los cacos requisaron toda la vivienda, en una labor que incluyó hasta desplazar una heladera y una cocina de su lugar. En todo ese tiempo la víctima fue objeto de amenazas.
La pesadilla culminó una vez que los malvivientes lograron su objetivo. Acto seguido la dejaron amordazada de manera liviana. “Dentro de 5 minutos te podés desatar”, fue la recomendación de los delincuentes.
Poco después la mujer denunció en sede policial el faltante de una gruesa suma de dinero desde el interior de su domicilio.