Mañana
Una década de metal
Blackend despide el año con un show por su décimo aniversario y edición de su primer DVD, “Tributo 20º Aniversario del Álbum Negro” de Metallica. Será desde las 22, en Tribus Bar & Arte.
Mañana
Una década de metal
Blackend despide el año con un show por su décimo aniversario y edición de su primer DVD, “Tributo 20º Aniversario del Álbum Negro” de Metallica. Será desde las 22, en Tribus Bar & Arte.

Cristian Giunta (bajo), Guido Gueler (batería), Horacio Santa Cruz (voz) y Rodrigo Tibalt (guitarra), compartiendo el escenario con José Chemes (guitarra, a la izquierda) durante el concierto que ahora se edita en DVD.
Foto: Gentileza producción
Ignacio Andrés Amarillo
Blackend despedirá el año y celebrará al mismo tiempo sus 10 años de trayectoria. El festejo será por partida doble: por un lado, con la edición de su primer DVD: “Tributo 20º Aniversario del Álbum Negro” de Metallica, grabado en vivo en el Centro Cultural Provincial, el 13 de agosto de 2011.
Mañana, además, en Tribus Bar & Arte (Pedro Vittori 3523), Blackend demostrará por qué, hace 10 años, representa una alternativa especial para el metal en la ciudad. Para dicha presentación, la banda santafesina integrada por Horacio Santa Cruz (voz), Rodrigo Tibalt (guitarra), Cristian Giunta (bajo) y Guido Gueler (batería) asegura un show compacto y poderoso. Un repaso por sus canciones, junto a la mejor interpretación de Metallica, entre otros grandes del metal.
Las anticipadas incluyendo el DVD a $ 25 se consiguen en Tribus Bar & Arte; después, el DVD se venderá por separado a un valor de $ 15.
El Litoral dialogó con Santa Cruz y Giunta para adentrarse en el presente de la banda.
Balances
—¿Qué significan estos diez años?
Horacio: —Si los vemos en perspectiva por ahí cada uno arriba a conclusiones diferentes; quizás porque tenemos visiones diferentes o alturas diferentes. En el caso de Cristian hace seis años que está, y sin embargo sumamos todo al producto final, porque ya formamos una especie de unidad en la que concordamos y acordamos una serie de cosas.
—Siguen discutiendo...
Horacio: —Sí, pero con gente que lo que tiene para decir va a favorecer al resultado de lo que se ve arriba del escenario. Nosotros fuimos primero compañeros de banda, y amigos después: eso hace mucho a la relación. Aparte cada uno tiene una función: yo soy ilustrador y dibujante, y me hago cargo de toda la parte gráfica. Cristian tiene un estudio, ése es el vicio de él. Rodrigo es el más productor, el que se encarga de que todo se vaya haciendo. Después decidimos por lo que piensa la mayoría: si querés que la democracia funcione, votá, es la premisa básica.
—Todos tiran para adelante.
Cristian: —Hay una regla: cuando uno habla los otros se callan. Eso favorece las cosas: es raro que en un ensayo cuando alguien va a decir algo otro le haga ruido.
Horacio: —Este año lo habíamos empezado con el pie más que izquierdo, con la rodilla izquierda, porque fue una caída importante.
—¿Por qué?
Horacio: —Porque el primer recital del año, en el que teníamos puestas un montón de expectativas, tocamos 19 segundos. Teníamos que telonear a O’Connor, después cinco bandas más Blackend terminaron tocando con O’Connor. Pero, cuando subimos nosotros, se cayó la batería y ninguno de todos los plomos que estaban alrededor dijo: “Aguantá que te arreglamos esto así tocan”. Agradecimos a los que nos fueron a ver y nos fuimos.
Ahí nos dimos cuenta: “Acá hay gente y gente. ¿De qué palo vamos a ser nosotros?”. Del que nos corresponde. Y acá llegamos: hicimos tres recitales, uno en Shanghai que estuvo buenísimo.
A diferencia de otras bandas, no tenemos la disponibilidad de brindarle el 100 % a la banda. Cada uno está en la suya, y en el momento en que nos podemos juntar, ensayar y coordinar algo arrancamos y lo hacemos.
Black Álbum
—Así pudieron hacer el tributo al “Álbum Negro”.
Horacio: —Cinco ensayos tuvimos, tres nosotros y dos con los músicos invitados.
—Igual, hay temas que los tenían bastante vistos...
Horacio: —El tema es que después de tanto tiempo juntos, de las 12 canciones teníamos nueve; había que sacar tres y revisar específicamente ciertas cuestiones.
Nos ayudaron mucho los vagos de la productora (Mil Maneras), hicieron la diferencia: que nosotros nos pudiéramos centrar exclusivamente en el apartado musical y del espectáculo, y ellos se encargaron de todo el contexto general. Nosotros conseguimos el Centro Cultural, después hablamos con ellos e hicimos un brainstorming importante como para poder coordinar ciertas cosas y salió bien.
—Eso se filmó y ahora es un DVD.
Horacio: —Faltó grabarlo en multipistas, pero por una cuestión de coordinación no se pudo.
Cristian: —Caí con todas las cosas de mi estudio, pero fue “vamos, vamos”, porque al otro día había elecciones. Mucha gente de Paraná no podía venir por eso.
—¿Y cómo se hizo la toma de audio?
Cristian: —Se tomó el audio de una de las cámaras que grababa en HD y después lo mastericé. Es una toma de aire, pero bastante bien salió.
Horacio: —Lo vimos con varias personas, y cuando les decías que ése era el sonido de la cámara, una mezcla básica de una sola línea, dicen: “No, no puede ser”.
Cristian: —Igual uno se queda con la pica, faltaban conectar un par de cablecitos, nada más (risas).
Horacio: —Después de tocar en un lugar tan copado como el Centro Cultural, decimos “si vamos a tocar, que sea en buenos lugares”.
—Ir levantando la marca...
Horacio: —Decir: ¿Llegamos? Lo más probable es que lleguemos. ¿Vamos a hacer el esfuerzo? Ésa es la parte en la que nos tenemos que poner a trabajar.
Cristian: —Lo del Centro Cultural fue una prueba: no sabíamos qué iba a pasar hasta el último segundo.
—Si alguien tenía que hacer un tributo a ese disco, eran ustedes.
Cristian: —El detalle fue incluirlo a Tato (Pastor) de Ramset, porque ellos por su lado también fueron tributo. Fue una simbología de la unión para un bien común.
Poder vivo
—¿Ven la posibilidad de grabar?
Horacio: —Parte de Blackend está de acuerdo con el hecho de que ya que vamos a hacer una movida grande que va a incluir mucha fuerza de voluntad para armar un recital, aprovechar que tenemos la posibilidad de grabarlo y mezclarlo para hacer así nuestro trabajo. Que es algo que a) no hace nadie; y b) a nosotros nos queda muy cómodo, porque nuestro mejor sonido es el sonido en vivo.
Igual, después de diez años puede ser que empecemos a pensar en un disco.
—A ustedes los alteró la salida del guitarrista Carlos Becker.
Horacio: —Nos pusimos a pensar si había un sustituto, y no había.
Cristian: —Es un tipo que sabía tocar muy bien, muy abierto de cabeza: su banda favorita era Oasis, pero también venía con temas de Dream Theater; es ingeniero electrónico, sabe un montón de programación: se programa sus pedales, los controladores midi, el hermano le hacía los chasis de aluminio. ¿Cómo conseguís un tipo así?
—¿Qué se va a encontrar la gente que vaya a Tribus?
Horacio: —Romper todo, que haya un paraavalanchas para poder hacer “aaahhhh”. Nada de baladas, nada de merchandising: no, vamos a hacer pogo desde que empiece el recital hasta que termine, y vamos a despedir el año como corresponde.