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Una ministra en apuros

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Ya había perdido el zapato derecho cuando su custodia y la policía consiguieron sacarla del restaurante de Canberra donde almorzaba la primera ministra australiana, Julia Gillard. En su huida para ponerse a salvo de la agresión de un grupo de aborígenes maoríes, que protestaba por los abusos cometidos por las autoridades contra las minorías nativas desde la época colonial y reclamar sus territorios ancestrales, Gillard -como Cenicienta- dejó el zapato en la escalera. Lo recuperaron sus atacantes, y después de tenerlo algunas horas en venta en la web, resolvieron apersonarse ante la agredida y entregarle en mano propia la prenda perdida.

Foto: Agencia EFE