El crecimiento en riesgo

Todo se ajusta por inflación, menos el precio al tambero

El Movimiento CREA advirtió esta semana que puede estancarse la producción si no se corrige el desfase entre el valor que pagan las industrias y el incremento de los costos del productor. Señalan que la demora en la recomposición se debe a la “cartelización” de la industria y la difícil situación financiera de las Pymes.

Todo se ajusta por inflación, menos el precio al tambero

Fracaso. El jueves 2 los tamberos fueron a la reunión con las industrias esperando negociar un incremento del 15% sobre el litro de leche. Les propusieron “estudiar” un 6% a partir de marzo.

Foto: Archivo/Juan Manuel Fernández

 

Juan Manuel Fernández

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Los tamberos siguen siendo los únicos eslabones de la cadena lechera que no pueden actualizar su precio de venta por inflación. Si a eso se suma el impacto de la sequía, que encarecerá aún más los costos por la necesidad de comprar afuera el alimento que no se podrá generar dentro del establecimiento, el 2012 promete ser muy diferente al 2011, año en que la producción nacional, con un crecimiento cercano al 13%, alcanzó un nuevo récord de 11.900 millones de litros.

Lo advirtió esta semana el Movimiento CREA: “En 2012 la producción argentina de leche podría seguir aumentando para consolidar el crecimiento registrado el año pasado, luego de más de una década de estancamiento. Pero ese proceso podría frustrarse en caso de que se profundice el desacople entre los precios de la leche y el costo de los insumos”.

El trabajo indica que, en diciembre, el precio promedio de referencia pagado al tambero en la provincia de Santa Fe se ubicó en 1,47-1,48 $/litro, una cifra apenas 7% superior a la registrada en el mismo mes de 2010; aunque si se lo mide en dólares cayó de 0,36 a 0,34 u$s/litro. En cambio, los costos subieron fuerte: el fertilizante para las pasturas se incrementó entre un 20% y un 30% en dólares; mientras que el gasoil aumentó alrededor de un 40%; el afrechillo 50%; y el glifosato 15%.

Mientras tanto, los precios minoristas de los productos lácteos básicos registraron un ajuste de entre el 18% y el 19%, lo que permitió a industriales y supermercadistas adaptarse a los progresivos aumentos de costos. Por ejemplo: la leche entera en sachet de primera marca, que en enero de 2011 se comercializaba a un precio minorista de 3,8 $/litro, ahora se vende a 4,5 $/litro. El queso por salut pasó de 39,8 a 47,5 $/kg en ese periodo.

En semejante contexto, hasta los tamberos de las cámaras de Santa Fe, Córdoba, La Pampa y Santiago del Estero (cercanos al gobierno) solicitaron a las industrias y al Estado Nacional que se incremente el valor del litro de leche cruda. El 25 de enero emitieron un comunicado solicitando “a las procesadoras una urgente recomposición del precio de la materia prima en tranquera de tambo a partir del mes en curso”; y “al gobierno nacional, que continúe convocando a las parte para tratar este tema”.

Así lo hizo el gobierno, que sentó a las partes el último jueves 2 de febrero, pero los resultados no fueron los esperados. Al menos para Federación Agraria, cuyos tamberos se declararon en “estado de alerta y movilización” tras el encuentro. Aparentemente, las industrias apenas propusieron “estudiar” un incremento del 6 o 7% aplicable a partir de marzo y hasta septiembre, mientras que en el ámbito la Mesa Nacional de Productores de Leche -y junto a las cámaras provinciales- se había acordado solicitar un incremento del 15% para el primer trimestre del año.

Cartel recargado

El presidente de la Sociedad Rural de Las Colonias, Gustavo Vionnet, declaró a Campolitoral que “el precio al tambero tendría que estar en $1,65 por litro porque las industrias están en condiciones de pagarlo”. Con la baja estacional de producción en marcha, “el precio tendría que empezar a subir en enero hasta alcanzar el pico en mayo”.

Sin embargo el movimiento no se produce, según el dirigente por la “cartelización” de las industrias. La denuncia no es nueva, pero sí lo es el hecho de que en la primavera pasada las grandes industrias no hayan comprado excedentes a las Pymes, como se hizo siempre. Así, las pequeñas industrias tuvieron que “hacer espacio” malvendiendo su producción (mayormente quesos), con la consiguiente desfinanciación. “Son las Pymes las que hoy debieran empezar a traccionar el precio, pero no pueden hacerlo porque quedaron sin capacidad financiera; mientras que las grandes se ponen de acuerdo entre ellas en no competir por la leche y por lo tanto no tienen necesidad de pagar más al tambero”, sintetizó el dirigente.

La propia presidente Cristina Fernández habló de “cartelización” esta semana para embestir a las petroleras. Sin embargo nunca se puso la lupa sobre los eslabones más sospechados de quedarse con la mayor parte de la renta en la cadena láctea, como son las industrias y los supermercados. “El gobierno no actúa sobre ellos porque son sus aliados para acordar precios al consumidor”, reflexionó Vionnet.

El contexto ya muestra algunas consecuencias que predicen un freno al crecimiento del año pasado. “Todas las inversiones importantes en los tambos están paradas -agregó el dirigente-; algunos calculan un crecimiento de 2 o 2.5% para este año, pero yo creo que puede ser incluso menor o nulo porque no hay estímulo de precios al productor”.

Más concentrado

Sobre la coyuntura climática, el titular de la Rural de Las Colonias trazó un diagnóstico favorable para un sector de la cuenca lechera, concretamente La Capital y Las Colonias, donde “los volúmenes de reserva de silo de maíz se lograron”, aunque no con la misma calidad del año pasado por la menor cantidad de grano, producto de la sequía. En cambio, “la situación de agrava a medida que vamos hacia el oeste”, dijo, ya que en Castellanos y San Cristóbal la falta de lluvias se siente con mayor rigor “y en el resto del país la situación de los tambos es deplorable”. Indicó que, mientras en el este de la cuenca el maíz picado rindió de 4 a 6 hectáreas por bolsa (apenas por debajo de lo normal), sobre la franja oeste “se picaron antes, sin grano y a razón de 12 hectáreas por bolsa”.

En cuanto a costos, Vionnet ratificó el incremento del último año y afirmó que “la única forma de diluirlo es produciendo más, intensificando con mayor cantidad de concentrado”. Los planteos pastoriles “son más caros”, explicó, porque para aumentar la producción se necesita más tierra, que tiene un altísimo costo de alquiler. Afirmó que, en la región, “la mayoría alquila más del 50% de las hectáreas” a razón de 80/90 litros de leche o 10/13 quintales de soja.

Rodolfo Zechner, presidente de la Comisión de Lechería del Movimiento CREA y miembro del grupo San Martín de las Escobas-Colonia Belgrano, anticipó que la sequía encarecerá los subproductos usados en la suplementación. “Debido a las restricciones hídricas, buena parte de los silos de maíz tendrán un menor componente de energía por escasez o falta de grano; eso determinará que se incremente inevitablemente el costo de la alimentación del rodeo lechero”, apuntó.


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“Son las Pymes las que hoy debieran empezar a traccionar el precio, pero no pueden hacerlo porque quedaron sin capacidad financiera; mientras que las grandes se ponen de acuerdo entre ellas en no competir por la leche”

Gustavo Vionnet

Pte. Sociedad Rural Las Colonias

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Mayores costos. Los maíces malogrados obligarán a los productores a incrementar el gasto en alimentos concentrados.

Foto: Archivo/Juan Manuel Fernández

¿Dónde están los “avivados”?

Durante el anuncio en cadena nacional del incremento de haberes a los jubilados, la presidente Cristina Fernández afirmó el último miércoles que los aumentos salariales se definirán “según el nivel de rentabilidad de cada actividad”.

Al día siguiente se realizó la fallida reunión en el Ministerio de Agricultura para recomponer el precio a los tamberos. Luego de ese cónclave, Luis Peluffo y Carlos González, miembros de la comisión lechera de FAA, señalaron: “en un momento en el que el Gobierno repite sin parar que aplicarán sintonía fina en los distintos sectores, les pedimos que vean y corrijan las injusticias que se evidencian en la cadena lechera, que generan que productores y consumidores estemos seriamente afectados, mientras la industria y los supermercados son los ‘avivados’, como dijo la Presidente”.