Malestar entre los pequeños productores de Gato Colorado

Denuncian que un profesional intenta lucrar con un subsidio

En el marco de la emergencia hídrica -por la sequía-, la Asociación para el Desarrollo de 9 de Julio distribuye este aporte que proviene de la Nación. Para cobrarlo, los productores deben presentar las facturas de gastos, con las que se beneficiaría el denunciado.

Denuncian que un profesional  intenta lucrar con un subsidio

La comunidad de Gato Colorado está molesta porque el denunciado les estaría cobrando a los productores el 21% (de IVA) al entregarles una factura B

Foto: Archivo El Litoral

De la Redacción de El Litoral

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Pequeños productores no están conforme con la manera de obtener la documentación correspondiente para ser beneficiarios del paliativo nacional en el marco de la emergencia hídrica -en este caso, por sequía-. Días atrás, ingresaron los primeros $5.000.000 para el departamento 9 de Julio, la primera ayuda nacional de tres entregas iguales. La Asociación para Desarrollo 9 de de Julio recibió $3 millones. De estos $ 3 millones, a Gato Colorado le habrían correspondido $120.000, según fuentes extraoficiales.

La distribución de los subsidios está a cargo de la Asociación para el Desarrollo del departamento 9 de Julio, que bajo una correcta interpretación contable exige al pequeño productor la presentación de las facturas de gastos ocasionados por la sequía (pasturas, fletes de agua, entre otros). Por lo general, se trata de facturas B emitidas por los proveedores.

Ante esta exigencia, varios productores de este distrito recurren a un profesional que vive en esta misma localidad para que les entregue este tipo de factura -en la que se refleje la compra del insumo- que ellos necesitan presentar para recibir esta ayuda. Esto ha generado varias molestias entre los productores, ya que este proveedor les estaría cobrando el 21% en concepto de IVA por el sólo hecho de darles este documento. “No puede ser -decía uno de ellos-, que para poder cobrar un subsidio por ejemplo de $10.000, yo tenga que dejarle $ 2.100 a quien me emite la factura, cuando en el precio final ya está incluido el impuesto, porque en las facturas tipo B no se puede discriminar IVA’’.

De esta forma, “estaría lucrando más este profesional que el productor, agravado porque este lucro se obtiene a través de fondos que la Nación envía al sector productivo, que se encuentra en estado de emergencia, para paliar los efectos de la sequía. Y existirían casos, los menos por supuesto, en los que ni siquiera se haría entrega del insumo. Este profesional -inscripto en Monotributo, con un comercio radicado en Gato Colorado- se está aprovechando de esta crítica situación’’, se lamentó el productor.

Personalmente, “he cobrado un cheque a nombre del forrajero en cuestión por $12.000 y le he tenido que dar $2.520’’ (en concepto del 21% del IVA).

Si hacemos un cálculo, “el dinero que recibiría -por su accionar- este comerciante podría ser mucho mayor que el que obtenemos nosotros, agravado porque no sería ni siquiera productor”, remarcó este trabajador del campo.

Por otro lado, un pequeño ganadero hizo hincapié en la actuación del Senasa, quien “no estaría controlando como debe’’.

Indignación

Toda esta problemática “estaría indignando a la comunidad de Gato Colorado, originando un malestar casi generalizado al observar actitudes mezquinas como las de este profesional que buscaría aprovecharse de las desgracias de los productores en beneficio propio con dinero que la Nación envió a la Provincia y ésta canalizó a través de la Asociación para el Desarrollo del departamento 9 de Julio’’.

Este aporte persigue “un objetivo solidario de coadyuvar la grave crisis que el sector está atravesando por la devastadora sequía”, manifestaba otro pequeño ganadero molesto por la situación originada.