Mario Sciacqua dijo que el balance es negativo...
“No tuvimos suficiente paciencia”
Mario Sciacqua dijo que el balance es negativo...
“No tuvimos suficiente paciencia”
De todos modos, el técnico destacó el primer tiempo y la intención de abrir la cancha y ser más agresivos en el complemento. Explicó los cambios.

Mario Sciacqua y un gesto que resume la preocupación por el flojísimo segundo tiempo del equipo. Foto: Matías Nápoli
Enrique Cruz (h)
(Enviado Especial a Buenos Aires)
Ni siquiera hubo ánimo para juntarse en el medio de la cancha y tributarle agradecimiento al excelente acompañamiento de hinchas que tuvo el equipo. Los jugadores de Colón, dispersos como en la mayor parte del encuentro, se fueron de a uno hacia la manga, masticando bronca e impotencia por la floja actuación, sobre todo en el segundo tiempo. Para Mario Sciacqua, el primer tiempo fue bueno y en el segundo debió ser más agresivo. El técnico fue el primero en salir de un vestuario que se demoró en abrir y dejó sus conclusiones.
—¿Cuál es tu balance, Mario?
—Negativo por el resultado. En el primer tiempo, fuimos pacientes, creamos algunas situaciones y en el segundo pretendimos ser más agresivos, pero a medida que pasaron los minutos fuimos perdiendo esa paciencia que habíamos tenido en la parte inicial del partido.
—¿Qué pasó?
—La idea fue la de abrir la cancha y jugar mucho por los costados. El otro tema era ser agresivos en la última puntada, a la hora de definir. Esa paciencia que tuvimos en el primer tiempo, nos faltó en el segundo.
—¿No te da la impresión de que el equipo fue liviano a la hora de atacar?
—A mí me dejó la sensación de que nos empezamos a apurar y fuimos perdiendo serenidad para pensar y elegir la mejor jugada ofensiva.
—¿Por qué no se pudo aprovechar el hombre de más?
—Porque ellos plantearon mejor el partido de 10 contra 11 que cuando estábamos iguales. Me parece que cuando fuimos 11 contra 11 nos acomodamos mejor a las circunstancias que cuando quedamos con un jugador más. El primer tiempo nuestro fue bueno en cuanto al funcionamiento, más allá de que ellos llegaron un poco más en esa etapa que en el complemento. Pero propusimos más y tuvimos un buen volumen de juego.

El pibe Lucas Alario tuvo su chance desde el arranque. No anduvo bien, aunque tampoco tuvo muchas posibilidades. Foto: Matías Nápoli
Más allá de que íbamos perdiendo, había quedado relativamente satisfecho en el primer tiempo, porque les dije a los muchachos que teníamos juego pero nos faltaba finalización.
—Se crearon más situaciones en el 11 contra 11 que en el 11 contra 10...
—En el segundo tiempo, hubo un centro de Higuaín que remató Iván Moreno afuera y otro centro de Luque que no pudieron conectar los que entraban por el medio. Fue poco lo que hicimos ofensivamente, es cierto.
—¿Por qué los cambios?
—El de Luque, apenas empezado el segundo tiempo, fue para abrir la cancha y atacarlos por izquierda de la misma manera que lo habíamos hecho, y bien, por derecha.
—¿La salida de Gracián estuvo consensuada como en el primer partido, donde a priori se sabía que iba a jugar 70 minutos?
—No. Con la entrada de Moreno pretendimos encontrar a un jugador capaz de habilitar a los delanteros y llegar al gol. Iván está en condiciones de cumplir esa función, porque es un jugador vertical y si está preciso con la pelota puede ser importante. Con Leandro González buscamos darle más presencia en el arco rival. Terminamos jugando con dos extremos y con dos delanteros por adentro, pero no pudimos quebrarlos.
—¿Cómo lo viste a Alario?
—Nosotros le tenemos confianza al pibe, sabemos que puede dar muchísimo más y que tiene olfato de gol. El problema no fue él, en forma particular, sino la manera en que lo habilitaron.
—¿Te vas preocupado por la actuación y por el resultado?
—No quiero perder mis convicciones y seguiré trabajando para revertir ahora este arranque que no ha sido bueno en los resultados. El año pasado ocurrió lo mismo en un momento y pudimos encontrarle la vuelta para terminar muy bien, con 31 puntos y el segundo puesto. No queda otra que trabajar y esperar el partido que viene, en nuestra cancha, para jugar bien y ganar.

El gran duelo del primer tiempo entre Graciani y Soto, ampliamente ganado por el pibe de Colón. En el segundo, no pudo repetir. Foto: Matías Nápoli
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retornos
Para el partido del sábado que viene ante Olimpo, a las 19.10 en el Brigadier López, Colón tendrá habilitados a Bastía y a Fuertes, que cumplieron con la fecha de suspensión por sus expulsiones ante Arsenal. Resta saber si llegará Chevantón, lesionado en uno de los tobillos.

Barrientos va con todo para cruzarle el cuerpo a Gracián. El “10” sabalero fue de mayor a menor. Foto: Matías Nápoli
Hielos contra el asistente
Si bien la gente de All Boys estaba enojada contra Laverni por algunos fallos —en las gruesas, como la plancha tremenda de Morel contra Urribarri, no se equivocó—, la agresión al línea desde la platea alta local fue rápidamente desaprobada por la gente, que inclusive intentó hacer “justicia por mano propia”.
Desde el sector superior del Islas Malvinas le tiraron con pedazos de hielo al asistente 2 (Navarro), que impactaron en su brazo izquierdo. El árbitro se tiró al piso y, de inmediato, Laverni paró el partido e hizo retirar al línea del costado. De todos modos, los mismos plateístas de All Boys condenaron la actitud del hincha y hasta pretendieron agredirlo de palabra y de hecho, motivando la intervención policial.
El partido estuvo detenido durante casi seis minutos y hasta hubo un camarógrafo y un fotógrafo, aparentemente de la misma policía, que metidos en el campo de juego se dedicaron durante esos minutos a filmar y sacar fotografías del sector en el que se encontraba el agresor.
Esta detención provocó que el árbitro Laverni diese 7 minutos de descuento cuando se cumplieron los 45 de reglamento. En líneas generales, su actuación no merece demasiados reproches.

El “Chapa” Zapata, ex Unión, en su duelo con Urribarri. Los dos se fueron reemplazados. Foto: Matías Nápoli
BAJO LA LUPA
POZO (4).- En el primer gol no tuvo nada que hacer, pero en el segundo pudo haber interceptado el centro de Perea. La pelota le pasó por delante suyo y muy cerca.
GARCÉ (4).- El Chino anduvo bien en el partido con Arsenal pero anoche no. Se fue diluyendo junto al resto del equipo y fue uno de los que falló en el segundo gol de All Boys.
PELLEGRINO (5).- Contagiado del resto, no estuvo a la altura de las circunstancias. Pese a que All Boys no atacó mucho, lo terminó complicando.
FOSGT (4).- Otro que había dejado una correcta impresión en el debut pero que anoche desnudó falencias preocupantes.
URRIBARRI (4).- No terminó de afirmarse y fue reemplazado cuando Sciacqua necesitó abrir por izquierda con un jugador más agresivo. Le fue muy mal Morel en la jugada de la expulsión.
GRACIANI (6).- El primer tiempo fue bárbaro. Lo enloqueció a Soto y obligó a que Domínguez tuviese muchas dificultades. Lo mejor de Colón partió de sus pies y sus desbordes. Lo ignoraron en el segundo.
PREDIGER (4).- No se le pueden discutir entrega y sacrificio, pero no anduvo bien con la pelota, que es un aspecto distintivo de su juego.
COSTA (4).- Sigue sin encontrar algo que le permite tener esperanzas de recuperar el nivel de juego que alguna vez tuvo en otros clubes y jamás demostró en Colón. Se volcó hacia la izquierda sin gravitar en el trámite.
GRACIÁN (5).- Algunos pincelazos en el primer tiempo, un esbozo de sociedad futbolera con Higuaín, un remate cruzado que atajó en forma espectacular el arquero Cambiasso y la sensación de que podría haberse quedado en la cancha hasta el final. Jugó de enganche.
HIGUAÍN (5).- Arrancó bien y terminó mal. En el primer tiempo se animó a encarar y fue uno de los más claros con Graciani. En el segundo se equivocó en casi todas.
ALARIO (4).- No jugó bien, pero es cierto lo que dice Sciacqua: el problema no fue él sino lo poco que lo habilitaron.
LUQUE (4).- Apenas un par de desbordes y nada más. Entró en la impotencia del resto.
LEANDRO GONZÁLEZ (4).- Discutió más con el árbitro que lo que aportó futbolísticamente.
MORENO Y FABIANESI (5).- No aportó claridad, pero casi le da la victoria.