“Será una transformación paulatina”
Una enfermera con 35 años de experiencia en un neuropsiquiátrico adhiere a la “desmanicomialización”. Dice que hace falta adaptación edilicia además de recursos humanos; y plantea que la sociedad debe asumir la resocialización.
“Quien tiene un padecimiento, físico o psicológico, necesita una atención integral. Tenga el padecimiento que tenga”, dijo Landaida. Foto: Mauricio Garín
Ignacio Hintermeister
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Mercedes Landaida es licenciada en enfermería, ha sido jefa del área del Mira y López y hoy es directiva de UPCN. Con 35 años de experiencia “en la atención directa de las personas”, tiene la mirada de quien está en el punto de inflexión entre el sistema y la gente.
La directora de Salud Mental, Melisa Pianetti, reconoció que “la demanda más fuerte” del nuevo modelo de atención de la salud mental “es a los compañeros de enfermería”. La funcionaria habló de una instancia de formación de 5 meses para las enfermeras; Landaida señala por su parte una “transformación lenta, paulatina”.
La enfermera recordó que “las líneas de pensamiento vienen transformándose en las instituciones psiquiátricas desde el ‘86, con una corriente nacional que tiende a la desmanicomialización de las instituciones.
“En esa línea de pensamiento empezamos a trabajar con la resocialización de los internados y la apertura a la comunidad, la inserción del paciente para que la comunidad comience a conocer el padecimiento de las personas con trastornos mentales”.
Dijo que eso demanda un proceso de “comprensión desde lo institucional y lo social”. Y ponderó que la ley de salud mental ordene “esta nueva política de internación de personas en instituciones generales”.
Rescató al paciente de salud mental como “un ser humano con padecimientos físicos como cualquier otra persona con diabetes, hipertensión, cáncer, problemas cardíacos. Es igual a otro cualquier ciudadano y ser humano”, remarcó.
Los desafíos
Explicó que “en salud estamos formados en diferentes especialidades. Hay trabajadores y equipos preparados para atender quemados, cardíacos o traumatología; nosotros conocemos la intervención de personas con trastornos mentales”.
Landaida habló de la “necesidad de formación del equipo interdisciplinario” pero advirtió al mismo tiempo la demanda de adaptar edificios que, en muchos casos, tienen más de 50 años están preparados para “contener” pacientes de distinta dolencia en pabellones comunes con hasta 30 camas.
“No hay habitaciones al nivel de la dignidad de las personas”, sentenció la experimentada enfermera. A lo que sumó que “se hace difícil la inserción cuando el equipo de salud no está adiestrado” al requerimiento de pacientes con problemas de salud mental en hospitales generales. “Y los otros internados en los hospitales generales tampoco están habituados a ver una persona con trastornos mentales”.
Además mencionó que “en el Mira y López, cuando una persona con trastornos mentales necesita atención en traumatología o cardiología, se arma un equipo de acompañantes; muchas veces son personas que no tienen un familiar que los acompañe”.
Los datos que faltan
Nuevos registros para un mejor diagnóstico
¿Cuál y cuánto es la demanda de los santafesinos por padecimentos subjetivos? La lienciada Piatti reveló a El Litoral que “estamos construyendo un registro epidemiológico que nos sirva para ver cómo vamos. En las guardias de fines de semana vemos en especial cuántas internaciones vamos teniendo y qué casos están llegando”, ejemplificó la funcionaria.
“Lo que tenemos por ahora son registros parciales y lo que estamos haciendo es volcarlos para tener una evaluación sobre toda la provincia”, reconoció.
Según la Organización Mundial de la Salud, los países de ingresos bajos cuentan con 0,05 psiquiatras y 0,42 enfermeras psiquiátricas por cada 100.000 habitantes, mientras que en los países de ingresos altos la tasa de los psiquiatras es 170 veces mayor y la de las enfermeras es 70 veces mayor.
En cuanto al gasto, los países de ingresos bajos y medianos invierten en salud mental, el equivalente a US$ 0,30 por habitante. En Santa Fe, a partir de cuántos y cuáles son los casos, se podrán tener conclusiones sobre las acciones a seguir y los recursos necesarios para gestionarlas.
Los neuropsiquiátricos que ya existen en Santa Fe no se cierran. La ley nacional habla de eliminarlos; en la provincia, buscarán capitalizar experiencias y evaluar las cosas con tiempo.
Foto: Archivo El Litoral
En la lista de la OMS
Jóvenes. Cerca de la mitad de los trastornos mentales se manifiestan antes de los 14 años; el 20% de los niños y adolescentes del mundo tienen trastornos o problemas mentales; en todas las culturas son similares. La mayoría de los países de ingresos bajos y medios cuenta con un solo psiquiatra infantil por cada cuatro millones de habitantes.
Depresión. Se caracteriza por tristeza y pérdida de interés constantes, que se acompañan de síntomas psíquicos, comportamentales y físicos. A nivel mundial es la causa más importante de discapacidad.
Suicidio. Hay 800 mil casos al año en el mundo; 86 % en países de ingresos bajos y medios. Más de la mitad de quienes se quitan la vida tienen de 15 a 44 años. Las tasas más altas se registran entre varones en Europa del este. Los trastornos mentales que son causa de suicidio son tratables.
Discriminación. Quienes padecen enfermedades mentales y sus familiares suelen no pedir ayuda ante el estigma. Son mayores estos casos en zonas urbanas y entre las personas con un nivel de educación más alto.
700
años de vida humana sana.
Es lo que se puede recuperar por cada U$S 1 millón que se invierte en salud mental, según la OMS.