1El país pasará a ser controlado por los acreedores
Un auxilio sin precedentes para impedir la bancarrota de Grecia
Se trata de la mayor reestructuración de deuda estatal de todos los tiempos. Tras el paquete de ayuda de 2010, después de un largo debate en Bruselas, los países de la zona euro y hasta el FMI, acudirán al rescate de Atenas con 130.000 millones de euros. También los acreedores privados concedieron más facilidades.

Los ministros de Economía de España, Luis de Guindos (izq.), de Portugal, Víctor Gaspar, y de Suecia, Anders Borg, conversan en la sede de la Unión Europea en Bruselas, donde se resolvió la ayuda que permitirá -por el momento- que Grecia siga respirando.
Foto: Agencia EFE
Marion Trimborn y Dieter Ebeling
Agencia DPA
Con créditos multimillonarios y una renuncia de los acreedores privados, Grecia volvió a evitar en el último minuto la bancarrota, cuando los ministros de Economía de la zona euro consiguieron esta madrugada en Bruselas cerrar el acuerdo sobre un nuevo plan de rescate.
Por segunda vez, tras el paquete concedido en 2010, los socios del euro aprobaron tras 12 horas de negociación en Bruselas una serie de ayudas económicas por valor de 130.000 millones de euros (170.000 millones de dólares).
El Fondo Monetario Internacional (FMI) participará nuevamente como acreedor, aunque ha condicionado esta ayuda a una serie de condiciones y la decisión final la tomará en marzo. Como contrapartida, Grecia aceptará más controles y cederá una parte de su soberanía en el presupuesto. Para reforzar ese control se ha aceptado la medida que propuso Alemania de crear una cuenta donde se destinen parte de los ingresos y de la que se pagará la deuda, pero a la que Atenas no podrá recurrir para cubrir ningún otro gasto.
Por primera vez acceden bancos, fondos y aseguradoras a renunciar a una parte de sus deudas pendientes. Renunciarán, según el acuerdo, a un 53,5 por ciento, lo que supone algo más de la mitad de lo adeudado. Lo que significa para Atenas, según el Instituto Internacional de Finanzas (IIF), una deducción de unos 107.000 millones de euros.
El IIF, la asociación de la banca internacional, dijo que se trata de “la mayor restructuración de deuda estatal” de todos los tiempos. Si relamente se sumarán los bancos suficientes para lograr la suma es algo que se sabrá en las próximas semanas. “Esperamos una tasa alta de participación”, dijo el jefe del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.
Debido a la recesión económica, la situación en Grecia es peor a lo que se tuvo conocimiento en un primer momento. El volumen del paquete de ayudas no era suficiente y tuvo que ser ampliado.
Ahora las medidas de rescate pasarán por los parlamentos nacionales, que las tienen que ratificar. Además de los acreedores privados, también se aprieta las tuercas a las entidades públicas. El comisario de Asuntos Económicos del la UE, Olli Rehn, habló de “una solidaridad sin precedentes con Grecia de los socios del euro”.
De este modo, los ministros aprobaron ayudas por un valor de 100.000 millones de euros en créditos para Grecia. Darán la oportunidad al gobierno sobre todo de pagar sus deudas. A ello se suman otros 30.000 millones como estímulo para los acreedores privados, que han tenido que aceptar que los créditos se conviertan en nuevos préstamos con un plazo más largo para ser devueltos.
En este cambio los créditos pierden además en valor, pues la tasa de interés de los nuevos préstamos comenzará siendo de un dos por ciento, para aumentar más adelante a un tres por ciento y en 2020 será del 4,3 por ciento. Tras una intensa negociación y la presión masiva de los países de los países del euro, finalmente cedió la asociación internacional de la banca y aumentó su oferta.
También los gobiernos aumentaron su participación: Los créditos bilaterales concedidos en mayo de 2010 en el primer paquete y por valor de 110.000 millones reducen a la mitad los intereses a pagar. El 20 de marzo Grecia tiene que pagar 14.500 millones de euros en intereses que el país ni siquiera tiene.
Además, los bancos nacionales también se implican en este operativo. Las ganancias que consigan el Banco Central Europeo (BCE), el mayor acreedor de Atenas, y los bancos nacionales que han respaldado los préstamos griegos, se invertirán en “reducir el endeudamiento de Grecia”, indicaron los ministros en su declaración final, lo que se efectuará en el marco de su estatus. El comisario Rehn recalcó: “Nosotros respetamos la independencia del BCE”.
De lo contrario no sería suficiente para que Atenas alcanzase el objetivo de reducir la deuda antes de 2020 a un 120 por ciento del producto interno bruto. No obstante, el límite máximo contemplado en los criterios de convergencia de la UE es del 60 por ciento.
Las medidas acordadas asegurarán que Grecia reduzca su deuda a un 120,5 por ciento, se afirma en el comunicado. No obstante, este tipo de pronósticos son difíciles, ya que depende de cómo evolucione la economía griega y cuan rápido las reformas se puedan aplicar. En la actualidad, la deuda es de casi el 170 por ciento del PIB.
“El paquete dará a Grecia el tiempo necesario para emprender reformas estructurales y allanar el camino a un crecimiento sostenible”, dijo Juncker. El dinero procederá del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).




