Pronto comenzará la construcción de la segunda vivienda
Pronto comenzará la construcción de la segunda vivienda
María ya vive en su nueva casa
Aunque aún faltan terminar algunos detalles, María Castro y su hijo Axel ya habitan en la vivienda de material que se construyó en el marco del proyecto Uno por Uno, Uno más Uno que impulsó un sacerdote en Alto Verde.

Ahora. María remarcó a El Litoral su agradecimiento hacia todas las personas que la ayudaron a concretar su sueño: tener una vivienda con paredes de material y un techo seguro. Foto: Amancio Alem
De la Redacción de El Litoral
“Desde que lo conocí al padre Javier mi vida y la de mi hijo Axel mejoró muchísimo. Yo no era creyente ni tampoco confiaba en la gente. Ahora cambié, sobre todo con respecto a lo que pienso de las otras personas”, con esas palabras María Castro se refirió al presente, un presente que nunca imaginó pero ansiaba lograr a costa del esfuerzo y voluntad de progreso en algún momento de su vida.
En noviembre del año pasado, El Litoral conoció el proyecto del sacerdote Javier Albisu en Alto Verde. El cura está al frente de la parroquia Jesús Resucitado, emplazada en el barrio costero, hace más de 2 años e integra la Comunidad Jesuita del Colegio Inmaculada y del Santuario Nuestra Señora de los Milagros. Está a la cabeza de un proyecto que él mismo ideó y consiste en abordar de manera integral la realidad concreta de una familia del barrio, lleve el tiempo que lleve, para luego continuar con otra. Una respuesta desde lo habitacional forma parte de ese abordaje y María, que habitaba en un rancho de chapa levantado por ella misma, fue la primera beneficiaria.
Regalo de Navidad
Un maratón en noviembre del año pasado, que sirvió para juntar fondos, y la difusión de la iniciativa por los medios de comunicación despertaron la solidaridad de muchos santafesinos. Hubo personas que donaron desde un tarro de pintura, una ventana o una puerta hasta quienes le entregaron a María una heladera y una cocina que ya no utilizaban.
De acuerdo con el proyecto elaborado por un arquitecto, construir la vivienda tenía un costo de 32.361 pesos. Dicho presupuesto no incluía la instalación sanitaria, pero gracias a la colaboración de la gente pudo concretarse.
“Lo fundamental era el techo. Con eso ya estaba para mí porque cada vez que llovía mi hijo se mojaba”, manifestó la mujer de 25 años que se dedica a la fabricación de anillos de cemento para pozos ciegos. Y agregó: “El 24 de diciembre, junto con mi nene que está por cumplir 5 años, pasamos Navidad en la nueva casa; y ése fue el mejor regalo que podíamos recibir”.
La primera vivienda que se construyó en el marco del proyecto Uno por Uno, Uno más Uno aún no está terminada. Todavía faltan algunos detalles que, según manifestó el albañil a cargo de los trabajos, Ramón López, no imposibilitan que pueda ser habitada.
De la precaria vivienda donde vivió María hasta el pasado 23 de diciembre sólo quedan tres paredes que ella misma levantó pero son inseguras. Las chapas que eran su techo y la mayor parte de la vivienda fueron retiradas del terreno. “Me costó tirar las chapas. No es que ahí vivía bien, pero me dio lástima porque lo había hecho con mucho sacrificio. Lo que queda en pie, que por el momento lo utilizan los albañiles como depósito, no quisiera voltearlo porque luché mucho por eso”, dijo.
Por último, El Litoral pudo saber que terminada la casa de María comenzará en Alto Verde una nueva construcción.

Antes. El 23 de diciembre del año pasado, las chapas que eran el techo y la mayor parte de la precaria vivienda de María fueron desmanteladas.
Foto: Archivo El Litoral

Pasamos Navidad en la nueva casa y ése fue el mejor regalo que podíamos recibir”.
María Castro,
25 años.