Lewis marcó las prioridades
Los desafíos del gobierno en el área de Derechos Humanos
El ministro prometió fortalecer el programa de protección de testigos. Elaborarán un indicador para medir las políticas públicas sociales.

Lewis confirmó que seguirá la tarea de apoyo en los juicios por delitos de lesa humanidad.
Foto: Flavio Raina
De la redacción de El Litoral
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Juan Lewis, aseguró que la gestión apuntará a fortalecer el programa de protección de testigos al que no dudó en calificar de “muy interesante y único” en su tipo en el país. Las declaraciones del ministro se produjeron tras la reanudación -en Rosario- de las audiencias de la causa llamada “Díaz Bessone” y en el mes en que se tramitará también en audiencias otro juicio por delitos de lesa humanidad. Es que el 28 de febrero, en Rosario, el Tribunal Oral Federal Nº 2 de esa ciudad dará inicio al juicio oral donde serán juzgados el ex coronel Manuel Fernando Saint Amant, el ex policía Antonio Federico Bossie y el ex comisario general Jorge Muñoz por los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidios ocurridos en noviembre de 1976 en la localidad bonaerense de San Nicolás en perjuicio de cinco víctimas.
La semana pasada se reiniciaron las audiencias de la causa Díaz Bessone en la que son juzgados el ex comandante del II cuerpo del ejército Ramón Genaro Díaz Bessone, los ex policías Mario Marcote, Ramón Rito Vergara, José Carlos Scortechini, José Rubén Lo Fiego, y el civil Ricardo Miguel Chomicky. La causa comenzó su desarrollo el 29 de julio de 2010 y el Tribunal escuchó a más de un centenar de testigos que estuvieron alojados en el mayor centro de detención que funcionó en el Servicio de Inteligencia (SI) de la Policía de Rosario y por el que se estima pasaron cerca de 2.000 personas.
“En la gestión anterior, nos preparamos para acompañar todos los juicios por delitos de lesa humanidad que se iban dando en la provincia. El área de Memoria, Verdad y Justicia realizó varias acciones en este sentido”, recordó Lewis quien acompañó en el gabinete al ex ministro del área, Héctor Superti.
Precisó que “se armó el programa de Protección de Testigos, muy interesante y único en el país que tiene una unidad especial a estos fines, que tiene diversos sistemas de monitoreo civil que está dirigido por un civil, que ha tenido más de 3.100 intervenciones, que tiene más de 200 testigos y querellantes adscriptos. Es un programa que tiene las falencias de cualquier programa de esa juventud, pero que representa un avance en lo que es el acompañamiento y la protección de testigos en los delitos de lesa humanidad en el país. Tenemos que fortalecer el programa, haciendo más rigurosos los protocolos de trabajo, con más medios”.
Lewis señaló que la Secretaría de Derechos Humanos ha acompañado los juicios realizados en la Justicia Federal de Santa Fe y de Rosario, aportando en la colecta de pruebas, filmado todos los juicios e incluso transmitiéndolo por Internet a través de la página del propio Ministerio.
Tarea pendiente
El ministro adelantó que “hay otra área que la llamamos los derechos de todos y todas cada día, en donde la idea nuestra es avanzar en algunas cuestiones que empiezan a plantarse en los instrumentos internacionales y donde todavía las provincias y los distintos países están en una etapa de inmadurez. Se empieza a ver que para monitorear la situación de los derechos humanos en los distintos lugares se hace necesario generar indicadores y señales de progreso. Estos son los que permiten monitorear la marcha de las políticas públicas para la vigencia de los derechos humanos, o la vigencia de los derechos humanos en las políticas públicas y es importante generar estos indicadores. La Secretaría de Derechos Humanos tiene que proporcionar estos índices para poder medir la manera en que se respetan los derechos humanos en las políticas públicas de Santa Fe”.
Lewis explica que el planteo es conocer qué grado de acceso a los derechos elementales (económicos, sociales, culturales) tiene la población. “Hay que ver cómo medirlo, en base a qué parámetros. A estos parámetros hay que elaborarlos tomando en cuenta una serie de categorías que tiene que ver con la realidad de cada lugar, con la posibilidades de cada jurisdicción y con lo que está normado en instrumentos internacionales de Derechos Humanos. Hace falta elaborar estos indicadores. Queremos trabajar de cara a la vigencia de los instrumentos internacionales de Derechos Humanos”.




