Y VOS... ¿EN QUÉ ANDAS?

2.jpg

DR. JOSÉ CORRAL

INTENDENTE DE LA CIUDAD DE SANTA FE

EN UNA CHEVROLET MERIVA 2010

—¿Lo compraste porque te gustó o fue un negocio?

—La verdad es que este monovolumen familiar me ha dado muchas satisfacciones. Además tiene Bluetooth, que me permite hablar por teléfono. Es lo que hago sin incumplir las normas de tránsito. Al vehículo lo uso tanto yo como también Mariana (su esposa), porque es muy cómodo para las nenas, Manuela de 9 y Catalina de 2 años, la cual utiliza el sillín para los más chiquititos. El vehículo desde el arranque me gustó; en ese segmento es el de mejor precio y además tuve buenos comentarios de algunos amigos. La verdad es que es un muy buen producto. No me arrepiento para nada.

—¿Qué es lo mejor que tiene tu actual vehículo?

—Nosotros disfrutamos mucho de los viajes. Como sabía que se me venía la campaña electoral, me tomé unas dos semanitas en el verano de 2011 y nos fuimos a Villa Gessel; lo pasamos bárbaro. El auto se comportó muy bien y es muy útil, le cargamos muchas cosas; cuenta con un baúl generoso, amplio y el auto en general tiene muy buenas prestaciones.

—¿Cuál fue tu primer auto y qué experiencia tuviste con el mismo?

—El amor por el primer auto es inolvidable. Con Mariana viajamos mucho y le hicimos un montón de kilómetros: era un Fiat 147 Vivace modelo 1996 y sin aire acondicionado. A esto lo digo con mucho orgullo porque abríamos la ventanilla y volábamos ahí adentro ¡Hasta nos fuimos de viaje de bodas a San Bernardo con ese auto!, pero también lo hemos hecho a Mar del Tuyú y a toda la costa atlántica. A nosotros nos gusta mucho esa zona. La verdad es que hemos estado contentos y muy felices con ese auto.

—¿Por alguna causa tuviste ganas de tirarlo o prenderle fuego a alguno de los vehículos que has tenido?

—No, para nada. He tenido algún VW Fox, un Ford Fiesta, con el cual he tenido algunos problemitas, pero no, para nada. Lo que sí recuerdo mucho son los autos que tuvo mi familia y en especial los de mi viejo (el Dr. Súper Manuel Corral). Él sí tuvo una anécdota en su viaje de bodas: se le incendió el tablero de un Chevrolet Súper Sport, color champagne. También tuvo un inolvidable Chevrolet Súper Special, azul con el techo blanco natural. De ese auto tengo recuerdos formidables.

—¿Sos fiel a una marca de autos?

—No, en absoluto. He tenido varias marcas, Fiat, VW, Ford y ahora Chevrolet. No tengo ninguna preferencia por una marca en especial.

—¿Sos de maltratar los vehículos?

—No, todo lo contrario, soy muy cuidadoso al respecto. Los lavo muy seguido, le hago todos los services de los distintos elementos que conforman el vehículo. Lo tengo muy bien, porque me parece que es la mejor forma de cuidarlo y de que no te pase nada.

—¿Cuál es el auto de tus sueños?

—Primero tendría que ser europeo, por eso de la sofisticación y lo detallista que son. Ponele que sea de origen francés o alemán. Por ahí puede ser algún Peugeot de los más completos.

—¿Qué consejo le darías al automovilista de calle?

—Primero que el conductor disfrute de su viaje por más corto que éste sea y respetando todas las normas de tránsito. Cómo manejamos es la manera más certera de saber cuánto respetamos al otro y cómo convivimos. Si uno respeta al peatón, las velocidades en ruta, si utiliza todos los elementos de seguridad... El tránsito es el fiel reflejo de cómo nos tratamos. Creo que para manejar un auto hay que tener un buen espíritu de convivencia.