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Una temporada para revivir varias décadas
¿Qué será moda los próximos meses? Desde el cuero para llevar durante todo el día a la sastrería masculina, el negro de pies a cabeza, los motivos geométricos, los brillos y los metalizados, reminiscencias setentistas, poncho... Todo lo que hay que saber para armar un placard sensato.
TEXTOS. GEORGINA LACUBE. FOTOS. GENTILEZA DE LAS MARCAS.
Cambio de estación = Renovación del guardarropas. A partir de esta regla siempre surge la misma pregunta entre las mujeres: ¿Qué se usa esta temporada? A continuación llegan las respuestas.
En principio, el negro se impone en el vestuario femenino y, en dupla con el cuero, son los fetiches del momento. Se los ve en leggins (calzas), pantalones, faldas (si son lápiz, mejor), vestidos, trenchs o tapados. Una prenda que hace referencia a la década del ochenta es la chaqueta biker o rockera, que sobresale principalmente en el atuendo de las más jóvenes. Llega en negro, suela y colorado. Si incluyen detalles como tachas, cierres vistosos y materiales con brillo como el lúrex, mejor. En cuanto a los accesorios, mandan las carteras de cuero crocco que invocan a los años ‘50, las botinetas peep toe súper altas y las guillerminas con plataforma.
Por su parte, la sastrería de línea masculina 2012 impresiona con una sola vedette: la chaqueta corta y entallada que pelea por el podio con el saco esmoquin. El traje combinado -chaqueta con falda o pantalón- vuelve a escena. Un toque trendy es renovarlo, combinando el saco con jeans y el pantalón con suéter o capa. Otra de las opciones es una línea descontracturada que incluye sacos más largos y asimetrías. Los abrigos llegan en versión XL y dominan los tejidos artesanales. Entre estos, los colores que se destacan son los neutros como negros, grises, blanco, nude y azules.
Otras tipologías que se reinventan son los pantalones rectos y chupines al cuerpo, las faldas tubo con aires retro y minis para lucir con medias opacas o de lana (sólo para las teens) y maxis.
ESTAMPADOS
El impacto visual llega de la mano de los motivos geométricos que proponen colores en bloque y toques pop art, evocando de alguna manera las pinturas de Mondrian. Es la estampa más novedosa de la temporada y se imprime no sólo en prendas holgadas (blusas, faldas o pantalones), sino también en look totales que exhiben distintas formas geométricas: líneas rectas, rombos, círculos y rectángulos. Todo en una paleta que fusiona los tonos neutros como gris, negro y blanco y otros bien potentes: interpretaciones del naranja que llega al coral, ocre, amarillo, azul y rojo. Se ven en jacquares, gasas y lanas.
En sintonía, también hay lugar para el mix de estampas donde el animal print se convierte en el mejor aliado de búlgaros y flores en diseños de inspiración india.
TEXTURAS
El look ochentoso se impone de la mano de los metalizados, que ya no sólo se lucen en el boliche o una fiesta sino que también se llevan a plena luz del día. ¿Sus mejores aliados? Las tachas y el oro, que hoy encabeza el top ten de las tendencias del momento. Se ve en abrigos envolventes, leggins, camperas cortas, suéteres, cintos y bijou. En el vestidor de las más clásicas se combina con colores básicos como gris, blanco y negro, y géneros opacos como cashmere, crépe y fieltro.
En una temporada donde un buen look depende de la mezcla de texturas es lógico ver cómo el encaje se luce en blusas híper femeninas al tiempo que juega con gasas superpuestas.
Por su parte, los abrigos tejidos serán el símbolo de este invierno, eso sí, en versión XL y en colores saturados. Una de las prendas imprescindibles seré el poncho -que se puede transformar en parkas o en una capa envolvente- y el vestido calado. El tapado de lana con cuello de gamuza y apliques de piel es otro favorito de la estación.
Aquí, la gran apuesta son los materiales nobles como la pura lana de alpaca, el mohair, el cashmere, la angora y también, las lanas sedificadas o con lúrex, seda y algodón. Así, lo antiguo es nuevo otra vez ya que se imponen labores (el crochet, por ejemplo) como las que hacían las abuelas. Las texturas más osadas suman brillos y pitucones; también los más radical son las tramas Pampa y las rayas bien anchas. Ideal para rematar con gorros y guantes.
ESTILOS
Esta temporada, un estilo que gana es el bohemio chic que invade las calles con maxivestidos y faldas con volados al ras el suelo. Redobla la apuesta sumando a las superposiciones y el mix de prints y texturas que lo caracteriza, shorts y detalles como flecos, pailletes (brillantes y opacos) y colores más vibrantes.
Los complementos ineludibles son el chaleco de piel y accesorios en exceso: collares con borlas de colores flúo, el clásico bolso de cuero con pelo y con correa al hombro de los años ‘70, sombreros también de esa década, aros de plumas y chalinas. Los zapatos con plataforma revestidos en glitter (purpurina) representarán la compra más inteligente en cuanto a calzado.



