“El vuelo de Da Vinci”
“El vuelo de Da Vinci”
Deseo de volar

La puesta ronda todo el imaginario que se tiene de Leonardo Da Vinci vinculado con su inquietud inventiva. Foto: pablo aguirre
Ricardo Rojas
En la propuesta que ofrece el grupo Subcielo en la recientemente reinaugurada Sala Moreno, ronda todo el imaginario que se tiene de Leonardo Da Vinci vinculado con su inquietud inventiva, centrándose en el deseo de volar. Todo el eje de la propuesta se concentra allí y se despliega en sucesivas destrezas que una y otra vez remiten a ello.
En este sentido, es destacable el manejo que los intérpretes tienen de las diferentes técnicas que configuran el arte aéreo. Es notable la precisión con la que realizan cada una de las performances, sobre todo en el control del espacio, teniendo en cuenta que el de la sala no resulta el más orgánico para el desarrollo de la propuesta.
En un primer plano, y bordeando la escena, a cada lado se ubican los músicos. La voz -y la imagen- de Cintia Bertolino -siempre atenta a todo el movimiento escénico- por momentos captura y se torna poética.
El mundo sonoro, algo ecléctico con canciones interpretadas en diferentes idiomas, a veces se aleja de la escena, otras la sostiene y por momentos crea climas de ensueño.
En el fondo y como otro elemento más en la concepción del espectáculo, se encuentra una pantalla donde se suceden algunas imágenes austeras (cielos, paisajes, algunos trazos) que intentan integrarse al lenguaje.
Un Da Vinci asumido por un Joca Vergo inquieto, con fuerza, no siempre logrando verse articulado en la ejecución de sus movimientos, a veces de difícil convivencia entre la pantomima, la acrobacia y la danza.
Pablo Cuello logra instalarse en un interesante punto de su presencia escénica, expresivo pero sin excesos, con excelente manejo en sus vuelos junto a Carolina Arias Heer.
Ella se encuentra en sintonía, concentrada y eficiente en cada momento de la obra, entregada con naturalidad a las complejas acrobacias que se suceden.
Las telas, la altura, los cuerpos crean por momentos imágenes que el público aplaude, agradece y sin duda ya reconoce dado el auge de las artes circenses y lenguajes vinculados con el teatro de altura, estimulados desde gestiones culturales públicas y privadas en esta ciudad.
Un espectáculo que seguramente disfrutará toda la familia.
/// FICHA TÉCNICA
Artistas aéreos: Carolina Arias Herr, Joca Vergo y Pablo Cuello.
Música Original: Franco Bongioanni (excepto tema Tom Zé)
Músicos en vivo: Cintia Bertolino en voz, Victoria Díaz Geromet en violín, Gabriela Escobar en violoncello y Franco Bongioanni en guitarra, voz, ronroco.
Diseño y confección de vestuario: Virginia Greco.
Diseño luces: Joca Vergo y Lara de la Cámara.
Videoproyección: Pablo Cuello; con realización de Andrés Moreno.
Asistente técnico: Federico Brasca.
Asistencia de producción: Carolina Arias Heer.
Creación: Subcielo.
Dirección coreográfica: Joca Vergo.
Producción y dirección general: Pablo Cuello.