EDITORIAL
EDITORIAL
La ruta 1 y una larga historia de anuncios
El gobierno de la Provincia acaba de anunciar la formalización del contrato para los trabajos de ampliación de los siete primeros kilómetros de la de la ruta provincial 1, una obra imprescindible y anhelada por miles de santafesinos que transitan por el lugar en horarios pico y, sobre todo, durante los fines de semana.
Básicamente, el proyecto apunta a construir un nuevo carril asfaltado que se sume a los tres existentes, más dos caminos colectores de tierra, un sistema de semaforización adecuado y el correspondiente plan de drenaje del agua de lluvia. Según las autoridades, los trabajos demandarán una inversión de 104.991.315 pesos y deberían estar concluidos en un año y medio, si no surgen inclemencias climáticas que provoquen demoras importantes.
Se trata de una buena noticia. Sin embargo, este nuevo anuncio no resulta suficiente como para aventar en el corto plazo el escepticismo y la preocupación que naturalmente tiñen el estado de ánimo de los vecinos, acostumbrados durante los últimos años a ser meros testigos de un cúmulo de marchas y contramarchas oficiales con respecto a la transformación de la ruta 1.
En abril de 2007, el entonces gobernador Jorge Obeid anunciaba que siete ofertas se habían presentado para remodelar la ruta. Junto a él se encontraban el exintendente, Martín Balbarrey; el exsenador por La Capital, Juan Carlos Mercier y el exadministrador de Vialidad Provincial, Rubén Pirola, entre otras autoridades.
Pocos meses después, cuando el gobierno del socialista Hermes Binner asumió el poder, reveló que en la elaboración de aquel proyecto no se había tenido en cuenta un plan de desagües del agua de lluvia. Nunca quedó del todo claro si aquella falencia se produjo por un grado extremo de impericia o debido a la irresponsable urgencia de iniciar las obras antes de las elecciones que se avecinaban.
El tiempo pasó y otra vez llegaron los anuncios incumplidos y sospechados de mezquinos intereses electorales. El jueves 7 de julio del año pasado, a dos semanas de las elecciones provinciales, el entonces candidato Antonio Bonfatti anunció la licitación de un nuevo y ambicioso proyecto de ampliación de la ruta 1, que demandaría una inversión de 170 millones de pesos.
Pero el 24 de agosto, después de los comicios, el gobernador Hermes Binner dijo que la Provincia no estaba en condiciones de realizar semejante erogación para una obra de apenas 7 kilómetros. A tono con el sinceramiento ordenó que se replanteara el proyecto para reducir los costos. El nuevo plan se presentó a fines del año pasado.
Ahora, desde la Dirección Provincial de Vialidad se afirma que las obras al fin comenzarán y que tendrán un plazo de ejecución de 18 meses. Pero el anuncio se produce en un contexto económico complicado y en el preciso momento en que diversas obras públicas se encuentran virtualmente paralizadas debido a la falta de pago a las empresas constructoras.
En suma, los antecedentes y las actuales circunstancias hacen comprensible el escepticismo vecinal ante los nuevos anuncios.