La vuelta al mundo
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Daniel Gazit: “El terror nuclear es la amenaza más grande del mundo”
Rogelio Alaniz
El embajador de Israel, Daniel Gazit, estuvo en al ciudad de Santa Fe y se reunió con dirigentes de la comundad judía local y autoridades políticas provinciales y muncipales. A la mañana temprano visitó el diario El Litoral. Estas fueron algunas de sus opiniones
-¿Cómo están funcionando en la actualidad las relaciones entre Argentina e Israel?
-Tenemos intercambios, tenemos el primer acuerdo de libre comercio del Mercosur.
-¿Qué recibe Israel de Argentina y que le da Israel a la Argentina?
-Argentina exporta a Israel carne, soja, aceite, productos alimentarios; Israel exporta grupos electrónicos, computadoras, tecnología en seguridad, aparatos médicos.
-Es inevitable recordar que en Argentina hubo dos atentados terroristas importantes: el de la Embajada y el de la AMIA.¿Cómo está esa situación Embajador?
-No cambió mucho. Todos sabemos quién está detrás de esto. En el caso de la AMIA inclusive hay nombres, pero en general hay pocos avances porque es muy difícil investigar hechos que ocurrieron hace casi veinte años. Mientras tanto, los autores intelectuales de estos atentados viven bien y están planificando otros atentados.
-Me han dicho que los principales responsables de los atentados fueron ejecutados por Israel en diferentes lugares del mundo.
- No lo sé.
-Es lo que yo leí.
- Bueno... pasaron muchos años y a los terroristas les gusta jugar con fuego. A veces les va bien y a veces les va mal.
-¿Usted tiene alguna interpretación de por qué en la Argentina hubo dos atentados terroristas y los dos se perpetraron con absoluta impunidad?
-Pienso que si se tiene facilidad para actuar, si se tiene apoyo de una Embajada o algo así, es fácil practicar el terrorismo.
-Pero por ejemplo, en el atentado terrorista de Atocha, a la semana los principales responsables estaban detenidos. En la Argentina en el caso de la Embajada creo que nunca hubo detenidos y en el caso de la AMIA los detenidos que hubo ya están afuera.¿Israel tiene alguna interpretación sobre estos acontecimientos?
-No sé si interpretación. En principio sabemos que Irán y Hezbolá estuvieron detrás de esto, como están detrás de muchos atentados en otras partes del mundo.
-¿Cómo está la situación en Medio Oriente en el contexto de lo que se llama la primavera árabe?
-Hay muchas esperanzas de un lado y mucho miedo del otro. La esperanza, es que haya países democráticos a nuestro alrededor porque los países democráticos siempre buscan la paz y, por lo tanto, nos resulta mucho más fácil hacer la paz con países democráticos que con países despóticos. Del otro lado, ese despertar -no se si llamarlo primavera, invierno u otoño-, se llame como se llame, si el resultado de estas revoluciones permiten que los musulmanes fundamentalistas tomen el poder, Medio Oriente será mucho más peligroso, no solo para Israel, sino para todo el mundo.
-De acuerdo a lo que está sucediendo en estos países, ¿se puede hablar en general o hay que hablar de cada caso en particular?
-Creo que cada país presenta situaciones diferentes. Argelia no es Libia, Libia no es Egipto y Yemen no es Jordania. Cada país tiene sus matices. En Libia y Siria, son guerras civiles. En Egipto pasa por manifestaciones. En Yemen la guerra civil ya se calmó. Las razones principales de estos conflictos son las crisis económicas, la falta de empleo, la falta de esperanzas de la juventud. Por ejemplo, en Egipto miles y miles de personas jóvenes que terminan la universidad saben que no podrán encontrar empleo. Sin duda que el cambio es necesario, pero el problema es quién va a tomar el poder.
-¿Para Israel, se cumple el principio de que más vale malo conocido que bueno por conocer?
-Yo creo que de todos modos hay que tener esperanza. Si de todo esto va a salir una democracia de verdad, sería muy bueno, pero el camino es muy sinuoso y yo creo que será necesario recorrer un largo trayecto hasta llegar a una democracia de verdad.
-Ahora uno se encuentra con situaciones singulares: Arabia Saudita por ejemplo- es un régimen despótico y sin embargo aparece como un aliado confiable o por lo menos un aliado previsible en el contexto del difícil escenario de Medio Oriente.
-Digamos que es un aliado porque su enemigo principal es Irán. Un país que quiere promover una revolución islámica internacional. Esa es la diferencia con los sauditas. Lo sauditas tienen un régimen político despótico, pero no buscan la revolución mundial, mientras que Irán si busca la revolución mundial o sea el dominio mundial.
-¿Y la situación con Turquía?
-Se calmó por el momento, pero Turquía ya está cambiando de rumbo. Hoy Turquía está más islamista y eso nos afecta...
-¿Y cómo están las relaciones con los grandes: Estados Unidos, Rusia y China?
-Pienso que tenemos muy buenas relaciones con todos. Con Rusia, por ejemplo, nuestro canciller habla con ellos en su mismo idioma. Con los chinos tenemos un flujo de intercambio enorme.
-Pero convengamos que Rusia y China mantienen muy buenas relaciones con los enemigos de Israel.
-Yo creo que esa situación está cambiando. Por lo menos, es lo que espero. Ya se sabe que las relaciones políticas internacionales son muy cambiantes.
-Sin embargo, Estados Unidos es un aliado estratégico de Israel. En esa relación no hay muchos cambios.
-Se trata de un país democrático. Estados Unidos está interesado en defender las democracias en todo el mundo y en Medio Oriente Israel es una democracia.
-El presidente de Irán declaró no hace mucho tiempo que Israel es un portaaviones de Estados Unidos en Medio Oriente.
-El problema del actual gobierno de Irán es que quiere destruir a Israel. Es lo que dicen y repiten a cada rato.
-¿La construcción de armas nucleares en Irán, justificaría un ataque preventivo de Israel?
-Todas las opciones están en la mesa, porque cuando alguien te dice que quiere matarte, te obliga a tomar las medidas necesarias para impedir que te maten. Pero el peligro inminente no está representado en posibles ataques de misiles contra Nueva York o Tel Aviv, sino armas atómicas en manos de terrositas. Ni siquiera armas atómicas, sino lo que se conoce como “artefactos nucleares sucios”. ¿Se imagina lo que pueden llegar a hacer Al Qaeda o Hezbolá con esos artefactos nucleares? No pienso en Hiroshima, sino en bombas nucleares de bajo alcance, pero con la capacidad necesaria por ejemplo- para hacer inhabitable la mitad de Nueva York. Lo que hay que entender es que el terror nuclear es la amenaza más grande del mundo.
-¿Qué relación mantienen ahora con los palestinos, con ese poder de dos cabezas representado por Hamas y la OLP?
-Están tratando de negociar entre sí, por eso no tienen tiempo de negociar con nosotros (risas). La verdad es que no quieren negociar con nosotros, porque no quieren las soluciones que nosotros le ofrecernos.
-¿Y qué ofrece Israel?
Nosotros ofrecemos dos países para dos pueblos y ellos no pueden ponerse de acuerdo en este punto.
-A su criterio, ¿qué es lo que quieren los palestinos?
-Depende. Hamas, por ejemplo, quiere la eliminación de Israel.
-¿Y la OLP?
-Ellos hablan de algo así como un acuerdo interino y después vamos a ver. Eliminar a Israel es el programa de los dos.La diferencia reside en que la OLP tácticamente prefiere hoy firmar algo así como una tregua. En lo que coinciden ambos es en negar el Estado judío.
-¿Y la ocupación de territorios por parte de Israel, a través de los colonos?
-Como tema está muy exagerado. Se lo usa como excusa para no negociar. Netanyahu en su momento congeló los asentamientos durante diez meses, pero no vinieron a negociar.
-Y a su criterio, ¿por qué no negocian?
-Por varias razones, entre otras porque el frente interno no se los permite. Pero la razón principal para no negociar no son los asentamientos, es el retorno de los refugiados. Los asentamientos nunca fueron un obstáculo. Nosotros por la paz estamos dispuestos a hacer todas las concesiones necesarias. Lo hemos hecho antes y estamos dispuestos a hacerlo hoy.
-¿Qué pasa con los árabes que viven en Israel? Se lo pregunto, porque el actual canciller dijo que algunas de esas ciudades podrían negociarse.
-Alguna vez alguien sugirió que en el contexto de intercambio de territorios, algunas aldeas árabes de Israel se pasaran al Estado palestino, pero la negociación no avanzó porque los árabes que viven en Israel no tiene ningún interés en vivir en un Estado palestino, están mucho mas cómodos en Israel. El tema de fondo para mí, no es si hay o no Estado palestino, sino por qué los palestinos no hicieron su Estado durante los veinte años que tuvieron todo en sus manos.
-¿Qué es lo que quieren entonces?
-La idea general es que Israel no tiene derecho a existir. Eso es lo que estudian sus niños en las escuelas. En ese contexto se hace muy difícil una paz verdadera.
Daniel Gazit, embajador de Israel en Argentina visitó nuestra ciudad y habló con El Litoral Foto: Télam