Premio Cervantes en el Día Internacional del Libro

Nicanor Parra: “Soy acreedor del premio por un libro que estoy por escribir”

En una ceremonia atípica, marcada por la ausencia del propio ganador, el nieto de Parra recogió hoy en nombre del poeta chileno el Premio Cervantes 2011 en un acto en el que el príncipe Felipe sustituyó al convaleciente rey Juan Carlos de España.

de la Redacción de El Litoral

redacció[email protected]

Agencias DPA y EFE

La entrega hoy del premio Cervantes al chileno Nicanor Parra fue una ceremonia “atípica”, y no por ello menos intensa, como corresponde a un antipoeta, quien por boca de su nieto Cristóbal Ugarte, que leyó el discurso, cree merecer “el premio por el libro que está por escribir”.

La ausencia del rey y del propio premiado, Nicanor Parra, de 97 años, que no viajó a Madrid a pesar de que tenía el pasaporte, como declaró su hija Colombina, por recomendación del médico, marcó la solemne ceremonia, que como cada año se celebró en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.

Una ceremonia que presidió por primera vez en la historia del premio el príncipe de Asturias, acompañado por doña Letizia, y que tuvo como espectadora de excepción a otra poeta irreverente, también incondicional de Rimbaud, la cantante estadounidense Patti Smith, quien, vestida muy elegante con traje negro y corbata al juego, escuchó atentamente la ceremonia mientras escribía un poema dedicado al poeta chileno, dijo.

“Le admiro mucho. Me gustan sus poemas rebeldes y humanos”, comentó la artista, que dio un toque alternativo a la ceremonia, como corresponde a Nicanor Parra, la voz menos convencional y más simbólica de la poesía hispanoamericana y quien junto con Pablo Neruda y Vicente Huidobro forma el triángulo de los más grandes de la lírica de la otra orilla.

Cristóbal Ugarte, de 19 años, vestido muy elegante para la ocasión, fue portador de las palabras de su abuelo, quien pidió “un año mínimo de prórroga para poder ‘perigueñar’ un discurso medianamente plausible”.

“Don Quijote no cabe en un fin de semana”

Estas fueron las palabras dichas por Nicanor Parra a través de su nieto, quien, en presencia de los príncipes de Asturias, del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y de numerosas autoridades, contó que antes de viajar a España había dejado a su abuelo “en su casa de Las Cruces, en la costa chilena, rodeado de libros”.

Parra suele reunir los textos que escribe para los discursos y actos oficiales bajo el epígrafe de “Discursos de sobremesa”. “Yo demoro seis meses en armar un discurso que se lee en 45 minutos y que parece que estuviera improvisado”, comentó.

Pero Cristóbal Ugarte llenó el Paraninfo de los sonidos de las poesías, de los antipoemas, de su abuelo, y lo hizo bajo la presencia de una máquina de escribir antigua con la que Parra escribió sus textos y que el nieto trajo desde Chile en la maleta, para que mañana sea depositada en la Caja de las Letras del Cervantes, con un poema inédito que no se podrá leer hasta dentro de 50 años.

“¿Esperaba este premio?”, le preguntan a Parra en uno de los breves poemas leídos hoy por su nieto con voz firme y con las modulaciones adecuadas. “No/ Los premios son/ como las Dulcineas del Toboso/ Mientras + pensamos en ellas/ + lejanas/ + sordas/ +enigmáticas./ Los premios son para los espíritus libres/ y para los amigos del jurado/”, dice Parra.

Un discurso con humor e ironía, porque para Parra “la verdadera seriedad es cómica”, como recordó el ministro español de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, quien dijo “que la antipoesía es una poesía irreverente que cuestiona el statu quo con aspereza y a veces con sorna, pero que no lo hace por capricho”.

“No se trata de una rebeldía al uso, porque hay que recordar que Nicanor Parra no es sólo poeta, es un científico que trabajó durante décadas en la Universidad de Chile”, matizó Wert.

El “poeta esencial”

El príncipe de Asturias, que hizo un discurso muy literario, valoró hoy la figura de Nicanor Parra como un “espíritu gemelo” de Miguel de Cervantes, un “rupturista” y un poeta “esencial” y “desnudo de adornos”, cuyas palabras, subrayó, unen a los hispanohablantes y ensanchan la vida de todos.

Los príncipes posaron para los medios gráficos junto a los familiares de Parra que acudieron a la ceremonia y, tras visitar la muestra sobre su obra expuesta en la Universidad, abandonaron este centro junto a Rajoy, quien, en unas breves declaraciones para las televisiones chilenas, agradeció que el Gobierno de Chile haya estado representado con dos ministros.

Nicanor Parra: “Soy acreedor del premio por un libro que estoy por escribir”

Los príncipes de Asturias y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, saludan al nieto del poeta chileno Nicanor Parra, Cristóbal Ugarte, quien recibió hoy el Premio Cervantes 2011, en nombre de su abuelo, que no ha podido desplazarse debido a su avanzada edad.

Foto: Agencia EFE

El príncipe de Asturias, que hizo un discurso muy literario, valoró hoy la figura de Nicanor Parra como un “espíritu gemelo” de Miguel de Cervantes.

Parra es un “francotirador” de la poesía

El ministro de Educación, Cultura y Deporte de España José Ignacio Wert, definió al “antipoeta” chileno Nicanor Parra, como “un francotirador de la poesía que lo relativiza todo”, y cuya obra “ha dialogado siempre con la literatura española”.

Sobre Wert recayó la labor de hacer la “laudatio” del galardonado durante la tradicional ceremonia en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, a las afueras de Madrid, en la que se entrega el máximo galardón de las letras españolas.

El ministro de Cultura comenzó su loa recordando que “entre la cara occidental de la cordillera andina y las costas orientales del Pacífico Sur” provienen gentes de “asombrosa facilidad poética”, desde el propio Parra a Gonzalo Rojas, de Gabriela Mistral a Pablo Neruda y Vicente Huidobro.

Por ello, consideró que la obra del premiado “invita a detenerse en sus orígenes, raíces y sorprendente biografía”.

“La escasez y el entorno rural incuban en nuestro autor aquello a lo que él mismo se ha referido como ‘el ingenio del huaso chillanejo’, la versión chilena del genio espontáneo de nuestra lengua común”, señaló Wert.

También destacó cómo la presencia de “la tradición poética, la cultura y el folclore populares” en su ambiente familiar imprimieron en Nicanor Parra y sus hermanos “una sensibilidad artística especial”.

Explicar porqué Nicanor Parra, “siempre transgresor”, en palabras del ministro, se denominó “el antipoeta” centró buena parte del discurso de Wert, quien recordó la relación siempre “incómoda, díscola y contestataria” de aquel con la tradición poética, la sociedad que lo rodea y las creencias y dogmas habituales en ella.

“Pero si la antipoesía es una poesía irreverente, no lo es por simple capricho. No se trata de una rebeldía al uso”, precisó el ministro. Quizá por ello, aventuró, “este francotirador de la poesía lo relativiza todo”.

Nicanor Parra, sin embargo no alardea de sus conocimientos científicos y en su obra “no hay verdades con mayúscula”, prosiguió el titular de Cultura.

“En vez de deslumbrarnos con un lenguaje oscuro cargado de metáforas complejas, nos habla con las palabras y los giros de la vida cotidiana. La poesía, con Nicanor Parra, sale a la calle. O como él dice, en un célebre poema “Manifiesto”, “los poetas bajaron del Olimpo”, aseveró.

Así mismo, Wert resaltó cómo el “antipoeta” encuentra, a través de la risa, una manera de hacer soportable “la crisis de valores del mundo moderno, de las angustias y la alienación que se respiran en los grandes centros urbanos”.