Crisis en Grecia

Papoulias: “Se acaba el tiempo”

Agencia DPA

El presidente griego, Karolos Papoulias, ha dado la voz de alarma: “el tiempo se acaba y la bancarrota estatal se acerca”. Pero los políticos siguen negociando, si no para lograr la formación de un nuevo gobierno, al menos para posicionarse lo mejor posible de cara a nuevas elecciones que parecen cada vez más inevitables.

Para los once millones de griegos parece acabarse la esperanza de continuar en la eurozona. Desde hace más de ocho días, los presidentes de los partidos que obtuvieron representación parlamentaria en las elecciones del 6 de mayo negocian, pero dan la impresión de estar más preocupados por su futuro político que por salvar el país. Y no parecen conseguir ni lo uno ni lo otro.

Papoulias intentará esta noche una vez más lograr lo imposible y convencer a los políticos para formar gobierno antes de que el país le explote en las manos.

El presidente mostró a todos los líderes de los partidos un informe inoficial del aún gobierno en funciones bajo la dirección del experto en finanzas Lucas Papademos. Y sobre todo, se escuchaba una frase: “No hay más tiempo”, comentaban los medios griegos. El país tiene, como muy tarde, dinero hasta finales de junio.

En realidad, la mayoría de los partidos está a favor de que Grecia continúe en la eurozona. También el 75 por ciento de la población se pronuncia en ese sentido. Y al mismo tiempo, la sociedad griega está de acuerdo. Casi el 22 por ciento de los griegos no tiene trabajo, y los desempleados son el 50 por ciento de los jóvenes. Barrios enteros en Atenas se encuentran en la miseria.

A ello corresponde el deseo de todas las fuerzas de intentar relajar el duro programa de ajustes, pero eso no puede ocurrir sin la aprobación de los acreedores. Y aquí empieza un gran problema para Grecia: en lugar de unirse, aunque sea para un tiempo limitado para sacar al país de la crisis, los políticos negocian y negocian.

El presidente Papoulias se encuentra ante una labor fácil y una tarea imposible. La fácil es eliminar de la lista de posibles integrantes del gobierno a comunistas y fascistas. Los primeros no quieren cooperar y a los segundos nadie quiere tenerlos como socios.

Y el hueso más duro de roer sigue siendo el joven prometedor Alexis Tsipras, de 37 años, presidente de la Coalición de la Izquierda Radical, que tiene la llave para poner fin a la crisis de gobierno. Sin su partido, la segunda fuerza del Parlamento, no podrá haber un Ejecutivo capaz de actual que cuente con la confianza de la mayoría del pueblo.