Dijo que fue por “la complejidad” de la causa

Oyarbide justificó la demora

en detener a Schoklender

El ex apoderado de la Fundación Sueños Compartidos, de las Madres de Plaza de Mayo, no respondió a las preguntas en la indagatoria. Ningún funcionario está imputado.

De la redacción de El Litoral

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DyN

El juez federal Norberto Oyarbide justificó en la “complejidad” de la causa el hecho de que haya detenido a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender un año después de iniciada la investigación por el supuesto desvío de dinero público en el programa “Sueños Compartidos” de las Madres de Plaza de Mayo.

“Todo el tiempo que ha tenido la investigación se ha debido a la inmensa complejidad del caso, la enorme cantidad de personas que han intervenido en todo este asunto, y la diversidad de las obras”, sostuvo el magistrado en declaraciones a la prensa a las puertas de su vivienda porteña.

También indicó que, por ello mismo, ha “viajado por el interior del país para tomar un conocimiento concreto del caso”, visitando las distintas construcciones de viviendas sociales incluidas en el plan “Sueños Compartidos” de las Madres, que administraban los Schoklender.

Oyarbide reveló las razones por las que ayer Sergio Schoklender no habló ni respondió preguntas en la declaración indagatoria: “Al concederle la palabra (...) señaló que deseaba tener toda la información recogida en la investigación para poder expresarse con seguridad”. Además detalló que él mismo leyó la acusación, por supuestos desvío de dinero público, malversación de caudales y lavado de dinero, al explicar que se debió a “una instrucción especial” que le hizo saber la Cámara Federal.

El juez anticipó que a partir de ahora “el derrotero de las declaraciones indagatorias continúa”, en referencia a los otros 30 citados al juzgado para defenderse, entre ellos, Alejandra Bonafini, hija de Hebe de Bonafini, titular de las Madres, que deberá presentarse a indagatoria el próximo 31 de mayo. Y Viviana Sala, ex mujer de Sergio Schoklender, citada para el 22 de mayo, así como Gustavo Serventich, piloto personal de Sergio Schoklender, y el financista Daniel Laurenti, el 29 de mayo. Aunque los investigadores calculan que alrededor de la maniobra supuestamente hay un centenar de personas involucradas, de las cuales para 68 el fiscal Jorge Di Lello pidió su indagatoria, que serán citadas más adelante.

Detenciones

Ayer Oyarbide detuvo a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender, ex apoderados de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, bajo la acusación de integrar una asociación ilícita que habría defraudado al Estado en más de 260 millones de pesos, que iban destinados a la entidad para construir viviendas sociales pero que habrían sido desviados para comprar viviendas, terrenos y embarcaciones.

También fue arrestado Alejandro Gotkin, ex empleado de Madres y presidente de las empresas Antártica Argentina y Meldorek SA, a través de las cuales se habría hecho el desvío de fondos, quien fue apresado en su casa.

Tiempos y efectos

La sorpresiva decisión de Oyarbide de poner bajo arresto a Schoklender más de un año después del inicio de la causa fue justificada por el juez por la carencia -hasta ahora- de elementos suficientes. La contradicción está dada en que, por la naturaleza de los delitos investigados, todo este tiempo de demora puede haber sido propicio para la destrucción de tales elementos probatorios. El otro factor que no escapó a los analistas políticos es la oportunidad, en momentos en que el gobierno aparece sacudido por la causa Ciccone y sus derivaciones que involucran al vicepresidente Boudou. En esta causa, en tanto, la extensa lista de implicados confeccionada por el magistrado deja escrupulosamente al margen a cualquier miembro del gobierno.

/// la clave

Oyarbide justificó la demora en detener a Schoklender

La acusación -leída ayer por el propio juez- abarca supuestos desvío de dinero público, malversación de caudales y lavado de dinero. Foto: Archivo El Litoral

Macri, hacia el juicio oral

El juez federal Norberto Oyarbide puso al jefe de gobierno porteño Mauricio Macri en la recta final hacia el juicio oral y público por las escuchas telefónicas ilegales, en las que está acusado como presunto líder de una asociación ilícita.

El juez dio por clausurada la etapa de investigación y dio “vista” a todas las partes, el paso previo a elevar la causa a la instancia oral y pública. Junto con Macri están acusados: el espía Ciro James, el frustrado jefe de la Policía Metropolitana Jorge “Fino” Palacios y el ex ministro de Educación porteño Mariano Narodowski, dos ex jueces misioneros (uno de los cuales ya murió), una secretaria y tres policías de esa provincia.

Si bien en la causa todavía están pendientes planteos de la defensa de Macri y del resto de los imputados en la Cámara Federal de Casación Penal, el juez Oyarbide -como subrogante del juzgado federal número siete- consideró que el paso del tiempo, unos dos años desde que los procesamientos quedaron firmes, justifican acelerar los plazos del expediente.

Así, los primeros en notificarse sobre la clausura del sumario serán los abogados defensores y los querellantes, quienes dispondrán de cinco días hábiles para pronunciarse; luego será el turno de la fiscalía, que deberá postular la elevación a juicio oral, y después el juez mandará el expediente a la Cámara de Casación para que sortee qué tribunal oral deberá intervenir.

Todos estos pasos son apelables ante la Cámara Federal y la Cámara de Casación, y si bien tienen pocas posibilidades de éxito, podrían estirar los tiempos de la causa.

Oyarbide clausuró la investigación respecto de los policías y funcionarios porteños, y de los ex jueces misioneros Horacio Gallardo, quien falleció en septiembre del año pasado, y José Luis Rey, así como de los policías Raúl Rojas, Diego Guarda y Rubén Quintana, y la ex secretaria judicial Mónica González.