Pinamar
Crece la investigación por la muerte de la psicóloga
Pinamar
Crece la investigación por la muerte de la psicóloga
Télam
Un jefe policial fue enviado especialmente a Pinamar para sumarse a la investigación del crimen de María Marta Landívar, la psicóloga asesinada el sábado de un balazo en un dúplex de esa ciudad balnearia, informaron hoy fuentes policiales.
Se trata del comisario mayor Roberto Fernández, con trayectoria en distintas Direcciones de Investigaciones (DDI) del conurbano -como San Martín y Quilmes, sus últimos destinos-, quien hoy arribó a la ciudad de Dolores, cabecera del departamento judicial con jurisdicción en esa zona de la costa, para reunirse con el fiscal de Pinamar a cargo de la causa, Diego Bensi.
La decisión de enviar a Fernández fue tomada por el superintendente de Investigaciones de la Policía bonaerense, el comisario general Jorge Omar Nasrala, con el objetivo de sumar recursos a la investigación. Fernández se sumará así al equipo de investigadores policiales que encabezan el director de la DDI Dolores, el comisario inspector Roberto Dolcini, y el jefe de la SubDDI de Villa Gesell, el comisario Alberto Miranda.
El crimen de la psicóloga fue descubierto la mañana del domingo pasado, en el dúplex situado en avenida Del Valle Fértil y De los Langostinos, en el barrio Golf Chico de Pinamar, donde Landívar (37) residía sola.
El hallazgo se produjo luego de que una amiga de la psicóloga fue a buscarla al no tener noticias de ella desde el día anterior, cuando habían pautado con el grupo de amigas que irían a cenar a un restaurante de Valeria del Mar donde la víctima nunca llegó.
La amiga se asomó por una de las ventanas de la casa y vio a Landívar tirada en el living de la planta baja, sobre un charco de sangre.
Disparo mortal
De acuerdo con los primeros análisis forenses, Landívar fue asesinada la tarde-noche del sábado, al recibir un balazo que le atravesó una mano -en lo que se cree fue un movimiento instintivo de querer cubrirse- e ingresó por la clavícula derecha, recorrió 10 centímetros y afectó la arteria aorta, lo que le provocó la muerte en forma instantánea.
Los peritos hallaron en la escena del crimen una vaina calibre 22 y levantaron varias huellas dactilares que están bajo análisis, una de ellas manchada con sangre, aunque empastada, en el picaporte de la puerta del inmueble de la víctima.
Los pesquisas no advirtieron ningún desorden ni faltantes de elementos de valor, por lo que, en principio, descartan el móvil de un robo. Todo indica que Landívar conocía a su asesino, ya que incluso en la cocina se encontraron dos tazas listas para preparar y servir café instantáneo.
Una vecina brindó un testimonio clave en la causa al declarar que la tarde del sábado escuchó una fuerte discusión y ruidos provenientes de la vivienda de la víctima.