Al margen de la crónica

Niños indígenas en peligro

Científicos argentinos detectaron que los niños de una comunidad colla del norte del país tienen mayor riesgo cardiovascular que sus pares de los centros urbanos de Buenos Aires, pese a alimentarse de modo más sano y hacer más actividad física.

Esta situación puede deberse a “algún poliformismo genético”, es decir, a características propias de la etnia, señaló la médica Valeria Hirschler, principal autora del trabajo realizado por el Grupo de Estudio de la localidad de San Antonio de los Cobres.

Rodeada de montañas y con temperaturas en invierno de hasta 15 grados bajo cero, este pequeño municipio de casas bajas y amplias extensiones mantiene grandes diferencias con las bulliciosas urbes porteñas, donde los niños miran más televisión, hacen menos actividad física y consumen mayor número de alimentos procesados y cargados en grasa.

Esas diferencias se reflejaron en el estudio en el que se compararon diversos indicadores, como el peso, la talla y los niveles de glucemia, en entre otros, de unos 360 chicos de San Antonio de los Cobres con más de 600 de la capital argentina.

“Pese a que tienen menor índice de masa corporal, los chicos de San Antonio de los Cobres mostraron tener niveles de grasas dañinas más altos, lo que significa que tienen mucho más riesgo cardiovascular”, explicó Hirschler, de la Universidad de Buenos Aires.

La pediatra indicó que se detectaron menores indicadores del llamado colesterol “bueno” y lípidos alterados en la sangre de los chicos collas, lo que se asocia con posibles dificultades cardiovasculares.

“El 30 por ciento de los chicos de San Antonio de Cobres tenían menos de 35 de colesterol bueno, mientras que en Buenos Aires, la cantidad de niños con este indicador era menor al 5 por ciento”, detalló Hirschler. En promedio, además, los niños salteños alcanzaron los 116 mg/dl de triglicéridos, mientras que los bonaerenses que participaron del trabajo exhibieron 68 mg/dl.

“Se trata de un estudio importante para nosotros, que estamos a 160 kilómetros de la capital de Salta, en una zona difícil”, apuntó la gerente del Hospital de San Antonio de los Cobres, Graciela Colque, quien colaboró en el trabajo.

También participaron de la investigación, publicada recientemente en The Journal of Pediatrics, los doctores Gustavo Maccallini, Claudio Aranda, Claudia Molinari, Dolores González Biancardi y Marcelo Figueroa.

Los expertos hallaron un 10 por ciento de chicos collas con desnutrición, aunque desestimaron que eso pueda influir en las diferencias descubiertas respecto de los pequeños de las grandes urbes, de los cuales solo el uno por ciento reflejó un peso menor al correspondiente.

En cambio, a los bonaerenses se les detectó cuatro veces más sobrepeso que los pequeños salteños.

Los investigadores también descubrieron bajas cantidades de vitamina D -importante para la salud ósea- en los pequeños salteños, a quienes proveerán de vitaminas en una segunda etapa del estudio para ver si se pueden mejorar los indicadores sanitarios, anticipó Hirschler.

Lo llamativo, para la doctora, “es que los chicos de San Antonio de los Cobres comían mejor y tenían una vida mas sana, con más actividad física que los nenes de Buenos Aires”.