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París entre dos aguas

¿“Playa” en el Sena o “picnic” en el canal?

Andrea Olea

Agencia EFE

“París Playa” cumple su XI edición y un año más, miles de personas se acercan a orillas del Sena a broncearse cuando el esquivo sol parisino lo permite, con la Torre Eiffel, la Catedral de Notre Dame o el Pont des Arts como idílico paisaje de fondo.

“París Playa es una basura”, dice llanamente Tim, de 23 años, que pese a no haber ido nunca opina que “es un aburrimiento”, porque aunque se pueda disfrutar de la arena junto al Sena, al final “uno está encajonado y rodeado de turistas y críos por todos lados”.

Efectivamente, niños de todas las edades corren entre los transeúntes, se mojan en los aspersores, y practican alguna de las muchas actividades deportivas y de entretenimiento organizadas para ellos.

“Los que vienen de fuera piensan que el Sena es lo más parisino, pero los que son parisinos de verdad no pasan por allí, van con los amigos a otros sitios más tranquilos que ya conocen”, explica Sophie desde el canal de Saint Martin.

Cada tarde, cuando el tiempo lo permite, cientos de jóvenes se reúnen en los márgenes de este canal al noreste de la ciudad, que une el estanque de la Villette con el puerto del Arsenal, el cual comunica a su vez con el Sena.

Los habitantes de París evitan de esta forma las aglomeraciones que se forman en el centro de una de las metrópolis más visitadas del mundo, con casi 10 millones de turistas en 2010.

Por la tradición

A lo largo de los 4,5 kilómetros que mide el canal, los parisinos despliegan sus manteles y se encomiendan a una modalidad culinaria de la que algunos hacen casi religión: el picnic.

Vino, algún tipo de queso, tomates cherry, ensaladas y terrinas para untar paté, humus y salsas diversas son los ingredientes mínimos que componen un típico picnic parisino, aunque también hay quienes se contentan con unas cervezas y unas bolsas de patatas fritas.

El ambiente es distendido y animado: una tarde en el canal permite presenciar cuatro cumpleaños, un concierto espontáneo y hasta el salto al agua de dos valientes (o temerarios) desde uno de los puentes que lo cruzan.

Quienes quieren practicar deporte de menos riesgo o tomar el sol hacen a lo largo de su recorrido, en el Jardín de Villemin, a pocos metros del agua o ya en el Parque de la Villette, donde se encuentra el estanque del mismo nombre que pone fin al canal.

Este parque, además, tiene un atractivo añadido entre el 25 de julio y el 26 de agosto (todos los días excepto lunes y martes): una inmensa pantalla de cine al aire libre congrega cada noche a cientos de personas que acuden a la proyección de películas francesas y extranjeras, provistos de mantas o manteles para sentarse, comida y bebida.

Con la llegada del verano a París, la ciudad nada entre dos aguas: la famosa “Playa” del Sena atrae cada año a unos cuatro millones de visitantes, pero mientras que gran parte de ellos son turistas, los “verdaderos parisinos” ignoran el río y se quedan en el canal de Saint Martin.

¿“Playa” en el Sena o “picnic” en el canal?

Cientos de personas toman sol en la orilla artificial del río Sena, en las llamadas “Playas de París”. Foto: Agencia EFE



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Los hermanos Dardenne (Jean-Pierre y Luc) son considerados maestros en el mundo cin�filo y cuentan con gran aceptaci�n en festivales y salas. Su estilo es muy definido y reconocido. En “El chico de la bicicleta” insisten con su tema predilecto: la infancia en problemas. Podr�a decirse que los directores belgas son expertos en la problem�tica infanto-juvenil, a la que aportan una mirada tensa, cruda pero a la vez contenedora. Entre sus pel�culas m�s famosas se destacan “Rosetta”, “El hijo”, “El ni�o” y “El silencio de Lorna”.
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