En el juicio sobre patentes contra Samsung

Los secretos de Apple, al descubierto

Los secretos mejor guardados de una empresa que hizo de la reserva su mayor bandera, van quedando expuestos en el proceso judicial que Apple lleva adelante contra otro monstruo del mercado, la surcoreana Samsung.

Andrej Sokolow

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DPA

En el juicio por las patentes que enfrenta a Apple y Samsung la batalla jurídica ha sido hasta ahora lo de menos. Resulta mucho más interesante la oportunidad única que brinda el proceso judicial de poder escudriñar en la trastienda de un gigante como Apple.

Durante años Apple no fue sólo una de las empresas más exitosas del mundo, sino también una de las más cerradas, como pocas. El departamento de diseño parece una instalación de máxima seguridad donde ningún trabajador comenta a otro en qué trabaja y cada producto es un gran misterio hasta que su gran presentación oficial al público. Así lo dirigía todo su fundador Steve Jobs, obsesionado con el secretismo.

Pero el proceso judicial por las patentes contra Samsung está sacando a la luz uno tras otro los secretos de Apple y, de paso, desmontando algunos mitos.

Ahora la opinión pública puede ver 100 páginas de imágenes de prototipos de iPhone e iPads. Se puede observar cómo se esforzaban y luchaban los diseñadores de Apple para darle la forma definitiva al aparato.

Se sabe que a Apple le gusta hacer cuestionarios a los clientes, en lugar de imponer de forma arrogante aquello que consideran correcto. Y el grupo es verdad que pensó en un iPad más pequeño antes de que Jobs declarase “muertos antes de nacer” aparatos de un porte menor.

Las informaciones proceden de una gran cantidad de material que Apple tuvo que suministrar a Samsung durante el proceso.

Correos de Jobs

Sólo de Steve Jobs hay más de 2.000 e-mails, lo que en opinión de los abogados de los surcoreanos es muy poco. Esos correos han pasado a formar parte de las pruebas del proceso, que en Estados Unidos generalmente se pueden consultar por la opinión pública.

Las partes intentaron que los documentos fueran declarados confidenciales, pero fracasaron ante la jueza Lucy Koh y a petición de la agencia de noticias Reuters.

Con las informaciones precisas de Apple solicitadas, Samsung quiere demostrar que su rival estadounidense también sigue los pasos de la competencia y que el iPhone y el iPad también se inspiró en ideas de diseños de otros. Hasta la fecha este argumento tan sólo ha podido ser demostrado de forma relativa.

Las primeras miradas a la trastienda de Apple han favorecido más bien a Apple. Cuando el diseñador de Apple Christopher Stringer (que compareció con pelo largo y traje claro) relató al jurado cómo su equipo hace malabares en la “mesa de la cocina”, da la impresión que transmite la marca: “cool”, algo moderno y novedoso.

Y los numerosos prototipos de iPhone descartados dan más bien la sensación ser una muestra del esfuerzo infatigable de los diseñadores por conseguir el objeto perfecto que de tratarse de un arcón de ideas foráneas robadas.

Y además ofrecieron la posibilidad de decir a Stringer durante el proceso la hermosa frase de que los diseñadores supieron de inmediato que habían llegado al diseño definitivo del iPhone porque sencillamente era el más bonito.

Los secretos sacados a la luz son el precio que Apple paga para rebatir la acusación de que ha robado ideas. Y eso lo debió saber también Jobs, que rodeaba todo de secretismo, pues finalmente estaba claro desde el principio que al menos Samsung iba a tener acceso a la vida interna de Apple.

Los secretos de Apple, al descubierto

Los abogados de la surcoreana quieren conocer hasta el último detalle de los desarrollos de la empresa de la manzana. Hasta Steve Jobs quedó al descubierto. Foto: Agencia EFE