Al margen de la crónica
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Defensa empresarial
Ante el aumento de los secuestros en varios países latinoamericanos, empresarios de la región buscan entrenamiento para prevenirse de este tipo de delitos en Miami, una ciudad que se está convirtiendo en la meca de entrenamiento de protección personal.
Y el auge delictivo en algunos países de América Latina, obliga a los ciudadanos de esas naciones a contratar servicios especiales de escolta en la ciudad estadounidense cuando viajan a sus lugares de origen, según expertos en seguridad.
“En los últimos años he visto el aumento de clientes provenientes de México y el Caribe. Supongo que es debido al incremento del índice delictivo y los asuntos relacionadas con el narcotráfico”, afirma Orlando Wilson, presidente de Risks Incorporated.
Más de dos tercios de los secuestros en el mundo ocurren en América Latina y el Caribe, de acuerdo con el secretario de Seguridad Multidimensional de la OEA, Adam Blackwell. Las estadísticas sobre seguridad de varios países de la región muestran que el secuestro es un fenómeno que se ha agravado, en particular en países como México y Venezuela por causa del crimen organizado.
En Venezuela el número de secuestros pasó de cerca de un centenar a finales de los años 1990, a 1.200 en 2011. Y México, por su parte, registró el año pasado la cifra más alta en su historia de secuestros con un total de 2.979.
También en Brasil, Colombia y algunos países de Centroamérica y el Caribe son frecuentes este tipo de delitos.
Wilson, un exmilitar británico especializado en consultoría de seguridad y prevención de secuestro, cuenta que sus cursos “están dirigidos a quienes están bajo potencial amenaza de secuestro y a los que están preocupados por su seguridad personal”.
Empresarios, ejecutivos y otros profesionales, aprenden tácticas de prevención, las dificultades de negociar el pago de un rescate, cómo comportarse durante las primeras horas de un rapto y a manejar armas de fuego.
“Enseñamos técnicas efectivas y simples que pueden ser usadas para evitar potenciales situaciones hostiles y si es necesario poder lidiar con ellas”, detalla Wilson.
Su empresa ofrece además servicios de seguridad y de entrenamiento en armas de fuego para individuos e instituciones gubernamentales.
Por su parte, la compañía Grupo Opi de Venezuela suministra servicios de escolta, vehículos blindados y hasta helicópteros a quienes residen en Miami y viajan con frecuencia a Latinoamérica por negocios o para visitar a familiares. “La idea es prestar un servicio de seguridad desde el momento en que se bajan del avión hasta que vuelven a montarse”, explica el director comercial de esa empresa, Alfredo Palacios Ramírez.
Este servicio tiene un costo de entre 200 y 300 dólares y si se trata de ejecutivos de compañías trasnacionales que requieren el servicio 24 horas deben pagar alrededor de 1.000 dólares.
“La demanda se ha incrementado por los niveles de inseguridad que existen, pero donde hemos visto una mayor alza es en el sector corporativo. Cada vez es mayor la cantidad de ejecutivos que piden el servicio, fundamentalmente de empresas de España, Argentina, Estados Unidos, Brasil y México”, concluye el directivo.