Sectores
Entre el susto y la esperanza
La caída industrial se profundizó en junio, pero los primeros números de julio atemperan los malos presagios. Aunque el retroceso sigue vigente, los fantasmas del 2009 no se están repitiendo.
Félix Canale
En junio, continuó enfriándose el desempeño industrial y por tercer mes consecutivo consignó una caída, esta vez de 6,5 por ciento interanual, de acuerdo con el seguimiento que realiza la Unión Industrial Argentina. Es el registro con mayor negatividad desde que la curva estadística comenzó a mostrar señales de recesión en el mes de abril.
Con respecto al mes de mayo el comportamiento manufacturero de junio mostró un reducción neta de 2,4% y con ello en el acumulado del primer semestre del año la retracción interanual alcanza un promedio negativo de 1,7 por ciento. Como dato comparativo, debe recordarse que durante la crisis de 2009 el promedio de caída fue de 8,73 por ciento durante los primeros seis meses.
En una visión panorámica del desempeño industrial, la UIA prosigue señalando la heterogeneidad, con sectores con bajas pronunciadas, como el automotor y metales básicos, a lo que se sumó la desaceleración en la producción del sector químico y petroquímico que venía liderando el crecimiento acumulado.
En el caso del sector químico, la desaceleración ya había sido pronosticada por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (Fiel), consultora que observó a mediados de julio que esa industria había acelerado su ritmo de producción en los primeros cinco meses (acumulando stock) frente a los previsibles problemas en el suministro de gas con la llegada del invierno.
Las terminales
Como ya es sabido, el descenso de la producción automotriz es el principal factor que influye en los números finales. En junio, las terminales cayeron 34,4 por ciento interanual. Observa la UIA que si se descuenta este porcentaje del resultado total (-6,5%), el conjunto manufacturero hubiese mostrado una leve contracción de 0,2 por ciento.
El retroceso del sector automotor, que se viene manifestando desde noviembre de 2011, arrastró consigo el desempeño metalmecánico que cayó 3,1% en junio cerrando el segundo trimestre con un promedio negativo de 4 por ciento.
Las mayores caídas se registraron en autopartes, a lo que se suma el mal desempeño en la fabricación de maquinaria agrícola, rubro este último cuyas ventas disminuyeron cerca de 70 por ciento interanual en el primer semestre, de acuerdo con los cálculos de los propios fabricantes. La central empresaria, por su parte, señala que en el sector metalmecánico las empresas de mayor envergadura son las que muestran las caídas más pronunciadas.
Tendencia
Más allá de estos guarismos que cierran el primer semestre, un dato alentador comenzó a observarse en julio, mes en que las automotrices alcanzaron una producción de 65.900 unidades, que es la más alta desde abril del presente año, según el reporte mensual de la Asociación de Fabricas de Automotores (Adefa).
Con esa cifra, las terminales acumularon una producción total de 397.698 vehículos en los primeros 7 meses, una diferencia de 14% frente a las 462.926 producidas en igual lapso de 2011, pero 24 por ciento más que las fabricadas en junio de 2012.
Esta reducción en el ritmo de caída automotor se reflejó en el Índice de Producción Industrial (IPI) correspondiente a julio, que publica la consultora Orlando J. Ferreres. Según sus números, en junio, el desempeño manufacturero mostró una retracción de 6,9% (en línea con el 6,5% registrado por la UIA), mientras que en julio el número negativo se redujo a 2,3 por ciento.
Para la consultora, julio es el cuarto mes consecutivo de caída interanual, pero es el primero en que la variación intermensual negativa retrocede frente al mes anterior. Este cambio de tendencia, por ahora de un solo mes, “podría significar el inicio de un trayecto de moderada recuperación en lo que resta del año”, prevé la consultora.





