En el Club del Orden

La compleja relación de Francisco Franco con los judíos en una charla de Kuznitsky

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El orador Dr. Kuznitsky en primer plano, y el presentador, Dr. Gustavo Vittori en un momento de la disertación. Foto: Pablo Aguirre

De la Redacción de El Litoral

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La semana pasada, dando continuidad al ciclo de conferencias organizado por el Club del Orden como parte de los actos celebratorios del 160º aniversario de esa institución y de la reunión en Santa Fe del Congreso General Constituyente que alumbraría nuestra Ley Fundamental en 1853, disertó en esa tradicional institución el Dr. Adolfo Kuznitsky.

Abogado, ex magistrado judicial en la provincia de Córdoba, conferencista, articulista y autor de varios libros sobre los judíos y el antisemitismo, Kuznitsky abordó aspectos centrales de su última obra: “De la Inquisición Española a Franco y el Holocausto”. Antes, el escritor había producido un ensayo histórico sobre “Italia y el antisemitismo” (2003) y el libro “La leyenda negra y los marranos” (2006). Además, en 2011, como reconocimiento a sus investigaciones sobre la cultura sefardí recibió el premio Moisés, instituido por la Sociedad Hebraica Argentina.

El Dr. Kuznitsky abordó a grandes trazos dos momentos clave en la historia de los judíos y España: la creación, en 1478, del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, conducido por el dominico Tomás de Torquemada e impulsado por los reyes católicos y el Papa Alejandro VI, también de origen español. Esa decisión, vinculada con la custodia de la ortodoxia católica, afectó principalmente a los judíos conversos sospechados de conservar en secreto su fe originaria, aunque también alcanzó a la población morisca (islamistas convertidos al catolicismo). La trágica actuación del tribunal había estado precedida por el Estatuto de Limpieza de Sangre, decretado en Toledo en 1449 luego de una revuelta de los “cristianos viejos” contra el ascendente papel social y económico de los judíos, movimiento que trocaría el proceso de asimilación a través de las conversiones por una política de exclusión mediante la persecución e incriminación de los conversos bajo acusaciones de criptojudaísmo. Ese tramo histórico concluiría con la expulsión lisa y llana de los judíos en 1492 y su consiguiente diáspora hacia distintos países de Europa, el norte de África y Asia Menor, especialmente Turquía.

Marcadores raciales

El conferencista acudió a la cita de varios autores, entre ellos Benzion Netanyahu, reconocido profesor e investigador, para señalar que aunque en contextos distintos y no asimilables en el análisis, en el estatuto toledano y el accionar de la Inquisición, hay marcadores raciales que no pueden desvincularse completamente del antisemitismo biologista que hará eclosión con el nazismo hitlerista.

Respecto de las persecuciones del siglo XX y del papel de la España falangista conducida por Francisco Franco, el conferencista diferenció las posiciones de Hitler y el jefe español con relación a los judíos, manifestando que éste, aunque ambiguo en sus actitudes de acuerdo con las cambiantes situaciones de la dinámica bélica, tendió a proteger a los judíos sefardíes, al punto que en los hechos, España fue el país que acogió la mayor cantidad de refugiados temporarios en Europa, en tanto que varios funcionarios de sus embajadas defendieron vidas de judíos mediante distintos recursos y, en muchos casos, consiguieron sacarlos de sitios críticos con destino a España. Y concluyó al respecto señalando que, paradójicamente, durante la Segunda Guerra Mundial, la España de Franco había hecho por los judíos bastante más que los países aliados que abundaban en discursos a favor de los judíos.

El orador fue presentado por el Dr. Gustavo Vittori, director de El Litoral, quien para introducir a la audiencia en el tema habló de las sucesivas diásporas judías, del virtual destierro de Judea por obra de los emperadores romanos Tito y Adriano, luego de sendas guerras en el siglo I d.C. con la consiguiente dispersión del pueblo por las provincias del imperio, incluidas Hispania y Lusitania, la península ibérica que habitarían durante 14 siglos hasta su expulsión final en 1492, el exacto año de la llegada de Cristóbal Colón a América.

También mencionó la guerra marroquí de mediados del siglo XIX, que permitió a los militares españoles redescubrir a los sefardíes, que se les parecían físicamente y después de siglos aun hablaban el “ladino”, dialecto judeoespañol que los expulsos habían conservado. Esas constataciones, expresó Vittori, estimularon en sectores políticos e intelectuales españoles el afán de recuperar porciones de su pasado, partes mutiladas de su historia. De allí, surgirían distintos empeños filosefardíes, que más adelante serían sacudidos por las floraciones antisemitas de la guerra civil española y la Segunda Guerra Mundial, escenarios que, como se menciona más arriba, fueron transitados por el Dr. Kuznitsky durante su exposición.