Mañana declara Pontaquarto
Sobornos: se reanuda el juicio
El ex secretario parlamentario del Senado durante la gestión de Fernando de la Rúa abrirá las declaraciones indagatorias. Se investigan las supuestas coimas pagadas a los legisladores para aprobar leyes laborales.

El ex presidente
Fernando de la Rúa, en el banquillo, junto a sus abogados.
Foto: DyN
DyN - De la Redacción de El Litoral
El ex secretario radical del Senado nacional, Mario Pontaquarto, será mañana el encargado de abrir las declaraciones indagatorias de la segunda audiencia del juicio oral al ex presidente radical Fernando de la Rúa (1999-2001) y otros siete políticos, por el escándalo de los supuestos sobornos pagados en 2000 por su gobierno en el Senado.
En esta nueva jornada se prevé que, primero, las partes planteen cuestiones preliminares al Tribunal Oral Federal 3 (TOF3), compuesto por los jueces Gerardo Larrambebere, Miguel Pons y Guillermo Gordo, y luego arrancarían las declaraciones indagatorias. Según fuentes judiciales, el primero en cumplir esa instancia procesal sería Pontaquarto, que cuatro años después, en 2004, confesó que el 18 de abril de 2000 retiró los cinco millones de pesos/dólares de la Secretaría de Inteligencia (SI) y los llevó a su casa en General Rodríguez. Luego de aprobada la reforma laboral, el 26 de abril de aquel año, según contó Pontaquarto, se dirigió al piso del senador Emilio Cantarero (PJ), en la avenida Callao 1983 de esta capital, y entregó allí cuatro millones de pesos. El otro millón se habría repartido entre radicales.
Banquillo
En la primera audiencia, De la Rúa compareció en el primer banquillo de los acusados escoltado por sus abogados, el ex titular de la Daia, Jorge Kirszenbaum, y Valeria Corbacho -defensora a su vez del ex policía/espía Ciro James-. Detrás estuvo el ex titular de la Secretaría de Inteligencia, banquero y amigo personal de De la Rúa, Fernando de Santibañes, que ocupó la segunda fila. En la tercera posición de bancos permanecieron juntos los ex senadores peronistas: el jujeño Alberto Tell, el entrerriano Augusto Alasino y el rionegrino Remo Costanzo, todos asistidos por la defensora oficial Fabiana León.
En cambio, el formoseño Ricardo Branda se colocó solo en la última banca y con defensor particular. Pontaquarto se colocó en la cuarta fila con su abogado Hugo Wortman Jofré. El ex ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, que lucía una llamativa coleta de pelo entrecano, ajustada con una gomita y larga casi hasta su espalda, se sentó en la quinta hilera.
Otros dos acusados no están en el juicio: el peronista salteño Emilio Cantarero, por su estado de salud, y el radical mendocino José Genoud, que se suicidó en 2008. De la Rúa, Flamarique, De Santibañes y Pontaquarto están acusados de cometer el delito de cohecho en su modalidad “activa” -pagar coimas-, mientras por la misma figura penal, pero de forma “pasiva” (recibir los sobornos), fueron imputados los ex senadores.




