En el Colegio de Abogados de Rosario
Homenaje a Obeid a cinco
años de la reforma penal
La jornada fue a propósito de cumplirse un lustro de la promulgación de la ley 12.734. En sus disertaciones Rosúa, Baltuzzi, Kilibarda y Lacava destacaron el “consenso” y la pluralidad en el debate del proyecto. Y cuestionaron las demoras en la aplicación del nuevo sistema.
Germán de los Santos
Corresponsalía Rosario
Al cumplirse el quinto aniversario de la promulgación de la ley 12.734, que estableció la reforma integral del código procesal penal, el Colegio de Abogados de Rosario organizó un homenaje al ex gobernador Jorge Obeid en cuyo mandato se concretaron las bases de los cambios en la Justicia provincial. El reconocimiento al ex mandatario, del que participaron el ex ministro de Gobierno Roberto Rosúa, los ex legisladores Danilo Kilibarda y Ángel Baltuzzi, y el diputado provincial Mario Lacava, dejó permear una serie de cuestionamientos que se centraron en la demora en la aplicación del nuevo sistema.
Con la presencia de Obeid, quien se sentó en la primera fila junto al ministro de la Corte Suprema de Justicia Rafael Gutiérrez, en el auditorio del Colegio de Abogados la palabra “consenso” rebotó en las paredes en cada una de las disertaciones, y fue la clave según los ex funcionarios y legisladores para alcanzar la sanción del cuerpo normativo del nuevo sistema penal. La consigna de las intervenciones apuntó a describir el marco político y rememorar las discusiones que se dieron hace media década. Un grupo de abogados, encabezados por Adrián Ruiz, presidente del Instituto de Ciencias Penales del Colegio de Abogados, y el ex comisario y letrado José Luis Giacometti quien sonó a fines de 2009 para asumir como secretario de Seguridad provincial salió de ese molde. “Me parece que (el gobierno provincial) se está metiendo en este tema ya no un caballo sino como un elefante de Troya lleno de burócratas. Es lamentable porque la ansiedad que tenemos para que esto se ponga en marcha se va terminando”, afirmó Ruiz. A diferencia de los letrados del foro, las críticas de los ex funcionarios y legisladores de la generación obeidista fueron menos cáusticas y se centraron en la demora de la aplicación de la reforma.
Una demanda social
Rosúa consideró que la sanción de la ley 12.734, de reforma del Código Procesal Penal, “fue el mejor logro de lo que se llamó en su momento del plan estratégico del Estado provincial para la reforma de la justicia”. “El elenco gobernante debía hacerse cargo de la crítica social respecto del funcionamiento del Estado y de sus poderes constitutivos, que exigía que se respondiera a las demandas de nuestro tiempo: eficiencia, modernidad y transparencia”, contó el ex funcionario.
“El 10 de mayo de 2006 en la Corte Suprema se logró la firma del acuerdo institucional que puso en marcha el plan estratégico. Se acordó allí, y ese era el espíritu del gobierno, que los cambios en materia de justicia gozaran del consenso del mayor número posible de participantes políticos, económicos y sociales. La idea era evitar que las reformas fueran fruto de una visión corporativa o autista”, señaló el Rosúa, quien opinó que “gran parte del trabajo se hizo sobre la base de la reforma de 1991, que enfrentó la oposición de sectores conservadores, por llamarlos livianamente, que atentaron rápidamente contra el proyecto”. “¿Por qué relato esto?”, se preguntó el dirigente. “Para hacer un reconocimiento a los miembros de aquella comisión. Pero además para señalar que nosotros tuvimos presente cuando iniciamos la tarea del plan estratégico la frustración de aquella reforma”, se respondió.
El ex ministro de Gobierno destacó que “a cinco años de la sanción de la ley hacemos votos para que se reencuentre el camino de la eficacia, porque no hay tiempo para tropiezos y mucho menos para los intentos expuestos o solapados de ocultar autorías, pretender adjudicarse las que no lo tienen y llevar al fracaso al más trascendente acto de reforma de los institutos oficiales”.
Arduo camino
A su turno, el ex legislador y también ex ministro de Gobierno Ángel Baltuzzi recordó los debates que surgieron en 1991 cuando integró la comisión que trató la fallida reforma. “Lo que percibimos en aquel momento era que no estaba madura la cuestión cultural de la comunidad judicial. Era un salto cualitativo que naufragó”.
Por eso, después rememoró que en 2007 “se buscó un espíritu de consenso para que todos entendieran que se trataba de una política de Estado”. “La integración de las comisiones fue muy plural y se trabajó con mucha intensidad. No fue una comisión dibujada sino que se debatió con mucho rigor”, advirtió, y recordó: “El doctor Héctor Superti asistió solo a una reunión”.
Baltuzzi aclaró que ponía énfasis en la palabra “consenso” para destacarla de lo que ocurre según él actualmente, porque se generan “problemas” en el avance de la reforma “teniendo una visión monocolor”. El gobierno actual “debía tener en claro que esto se trata de una cuestión de Estado”.
En otro tramo de su discurso, el ex ministro de Gobierno estimó que “la Legislatura debió de mantener un control sobre los concursos, porque es muy peligroso que estén en la órbita del Poder Ejecutivo”.




