Efecto del freno a las importaciones
Efecto del freno a las importaciones
Crece el superávit comercial con exportaciones estancadas
DyN
La balanza comercial registró en julio un superávit de 1.014 millones de dólares, lo que representa un alza de 54 por ciento frente al mismo mes del año pasado, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Las exportaciones subieron 1 por ciento a 7.382 millones de dólares, mientras que las importaciones cayeron 4 por ciento a 6.368 millones. Con este resultado, en siete meses el saldo comercial muestra un superávit de 8.350 millones de dólares, con un incremento de 29 por ciento respecto al mismo período de 2011.
Desde enero las exportaciones acumulan una caída de 1 por ciento y llegan a 47.029 millones de dólares, mientras que las importaciones bajan 5 por ciento a 38.679 millones de dólares. El Indec precisó que el avance de las exportaciones en julio se explica por un aumento conjunto de 1 por ciento en las cantidades vendidas y en los precios.
Asimismo, reveló que esta expansión se justifica casi con exclusiva por la mayor venta de cereales, dado que la venta de productos primarios aumentó 14 por ciento. En tanto, las manufacturas de origen agropecuario (MOA) subieron 4 por ciento.
En cambio, hubo bajas de 5 por ciento en las manufacturas de origen industrial y de 29 por ciento en combustibles y energía. Respecto de las importaciones, el Indec indicó que la caída de 4 por ciento es producto de una baja de 2 por ciento en cantidades y precios.
Respecto del destino de las exportaciones, el organismo indicó que en el balance desde enero a julio el principal destino de las exportaciones argentinas es el Mercosur, hacia donde se hicieron el 23 por ciento de los despachos. Esto significa una baja de 2 puntos respecto de lo que sucedió entre enero y julio de 2011. El segundo destino sigue siendo la Unión Europea, con el 15 por ciento de las ventas al exterior, también 2 puntos por debajo del resultado del año pasado.
En tanto, China, Japón y el sudeste asiático sumaron el 17 por ciento del total de las exportaciones contra un 16 de 2011.
En lo que respecta a las importaciones, el principal proveedor sigue siendo el Mercosur con un 28 por ciento de participación en el total, contra un 31 por ciento en el año anterior. A la Unión Europea se le compró el 19 por ciento del total, lo que expresa un alza de 2 puntos en la comparación interanual. En tanto, desde China, Japón, India y sudeste asiático se importó el 21 por ciento, sin que se produjeran cambios con relación al año pasado.
Las ventas de granos sostienen el ingreso de divisas, que cae por el lado de menores embarques de manufacturas industriales. El Mercosur sigue siendo el principal socio comercial.
4%
bajaron las importaciones de bienes de capital y 5 % las de bienes intermedios.
No es ésa una buena noticia para el “modelo”, porque según ese indicador no se expande la capacidad de producción “made in argentina”.
1%
Subió la compra al exterior de bienes terminados de consumo.
Eso significa que no hay mayor sustitución de importaciones a partir de una mejor oferta de productos terminados en nuestro país.

Productos primarios (14 %) y manufacturas de origen agropecuario (4%) fueron las exportaciones que más aumentaron.
Foto: José Vittori
Buenas y malas son
El saldo comercial acumula 8.350 millones de dólares cuando el presupuesto marcaba 8.579 para todo el año. En 7 meses la Argentina acumuló casi todo el superávit proyectado por el gobierno para 2012, exportando apenas más de la mitad de lo presupuestado.
La buena noticia es que el ingreso de divisas favorece la prioridad de la Casa Rosada para acumular moneda fuerte para el desendeudamiento (y otros fines); la mala noticia es que eso se logra sin incrementar el intercambio comercial, fundamentalmente las exportaciones de valor agregado.
Bajar las importaciones es buena noticia, pero sólo en términos relativos. Eso también significa que ingresan menos máquinas e insumos para expandir la capacidad de producción del país, y que el gobierno recauda menos (las importaciones también pagan gravámenes).
Si no crecen las exportaciones y bajan las importaciones, hay menor intercambio, actividad estancada, menor recaudación impositiva y no evoluciona el trabajo. Los datos del Indec podrían ser buenos si se verificara más sustitución de importaciones, pero para tal fin se necesita sostener el ingreso de bienes de capital y bajar los de consumo; eso es un relato sostenido, con balance pendiente.